“Pon cara al sinhogarismo. ¡Di basta!”

Queridos diocesanos:

El día 27 de este mes se nos llama a fijar de manera especial nuestra atención en las personas que no tienen hogar. Año tras año volvemos sobre esta realidad y podemos pensar que nada podemos hacer al respecto. Sería una conclusión equivocada. Siempre podremos hacer algo con el fin de que quienes vagan sin sentido en las calles de nuestras ciudades y duermen a la intemperie, puedan tener un hogar al que tienen derecho. Marcelo, un sin hogar, decía hace unos días que no podrían quitarle la esperanza. 

Necesidad de una pronta respuesta

Sería un buen ejercicio para avivar nuestra sensibilidad, el intentar ponernos en el lugar de estas personas. Alguien me comentó que un día, ofreciendo una imagen de harapiento, se puso a pedir en las calles para comprobar lo que significaba esta actitud. Fue todo un descubrimiento doloroso no imaginado. Tal vez para concienciarnos de lo que conlleva no tener hogar sería aleccionador tener la experiencia de vivir a la intemperie. Hemos de poner cara al sinhogarismo y hacer visibles a estas personas acercándonos a ellas y reconocernos en ellas. Aceptar una cultura social que excluye y descarta no es humano. Todo lo que afecte a los demás, no nos puede ser ajeno, asumiendo la responsabilidad correspondiente.

San Juan Pablo II se preguntaba ya en 1987: “¿Podemos nosotros, los cristianos, ignorar o soslayar tal problema  cuando sabemos bien que la casa es una condición necesaria para que el hombre pueda venir al mundo, crecer, desarrollarse, para que pueda trabajar, educar y educarse, para que los hombres puedan constituir esa unión más profunda y más fundamental que se llama familia?”. Un interrogante que sigue siendo actual y que sigue esperando una respuesta pronta y concreta.

Implicación de toda la sociedad

Los que no tienen hogar son pobres todavía más pobres, y cada una de estas personas arrastra el peso de un problema diferente. “Estas personas esperan un cambio económico, político y social, pues el problema de los sin techo y la crisis de la vivienda es sólo efecto de una causa más profunda que exige solución”[1]. Todos debemos sentirnos implicados. Es un doloroso signo de nuestros tiempos el que más de cien millones de personas se encuentren en esa situación y que revela el fracaso de nuestra sociedad. “La riqueza humana y espiritual de las innumerables obras de caridad y de beneficencia creadas por la Iglesia a lo largo de su existencia, son el mejor monumento histórico de esta dedicación y amor de preferencia a los pobres”. Nos encontramos ante una emergencia social que ha de llevarnos a ser sensibles al sufrimiento que supone vivir sin hogar. Hay que decir basta y no podemos habituarnos a pensar que siempre fue así, contribuyendo a la degradación de la dignidad de la persona. Otra forma de vivir es posible, aplicando políticas adecuadas que remuevan los obstáculos que impiden realizar y participar en el bien común con una voluntad política concretada y una responsabilidad colectiva de todos. El papa Francisco escribe que “un cambio en los estilos de vida podría llegar a ejercer una sana presión sobre los que tienen poder político, económico y social”.

Nuestro oído en el corazón de estas personas

Hay que poner nuestro oído en el corazón de estas personas. “La falta de vivienda, que es un problema en sí mismo bastante grave, es digno de ser considerado como signo o síntesis de toda una serie de insuficiencias económicas, sociales, culturales o simplemente humanas”[2]. La jornada de hoy nos conciencia de que todos hemos de trabajar en la medida de nuestras posibilidades para que las personas sin hogar puedan tenerlo. No corramos el riesgo de quedar atrapados por los puros intereses económicos. “La capacidad de ser solidario es uno de los frutos de la pobreza”. La dignidad de los demás es nuestra dignidad. Escuchemos su queja y alentemos su esperanza

Os saluda con todo afecto y bendice en el Señor,

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela.

 

[1] “¿Qué has hecho de tu hermano sin techo? La Iglesia ante la carencia de vivienda. Documento de la Pontificia Comisión Iustitia et Pax. 27 de diciembre de 1987.

[2] JUAN PABLO II, Sollicitudo rei socialis, 17.

Mons. Julián Barrio Barrio
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D. Julián Barrio Barrio preside la Iglesia Compostelana desde el día 25 de febrero de 1996, fecha en que tomó posesión de la Sede para la que había sido nombrado por el Papa Juan Pablo II el día 5 de enero del mismo año. Cuando este evento se produjo, llevaba ya dos años con nosotros. Había llegado desde la Iglesia hermana de Astorga el día 7 de febrero de 1993 en pleno Año Jubilar, siendo consagrado en nuestra Catedral como Obispo Titular de Sasabe y Auxiliar de su antecesor. Desde octubre de 1994 hasta su nombramiento gobernó la archidiócesis como Administrador Diocesano. Nació en Manganeses de la Polvorosa, provincia de Zamora y Diócesis de Astorga, el 15 de Agosto de 1946. Cursó los estudios de Humanidades y de Filosofía en el Seminario Diocesano de Astorga. Distinciones: - Medalla de Honor de la Universidad en la Licenciatura de Historia de la Iglesia en la Facultad de Historia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1974). - Medalla de Oro en el Doctorado en la Facultad de Historia de la Iglesia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1976). - Medalla de Oro de la Ciudad de Santiago y Título de Hijo Adoptivo. - Caballero de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén. Miembro de la Confraternidad de Nosa Señora da Conceçao. - Capellán Gran Cruz Conventual “Ad honores” de la S. O. Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta. - Medalla de oro del Concello de Vila de Cruces. Premio de Santa Bona de la Ciudad de Pisa (Italia). Títulos Académicos: Es Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca (1971), Doctor en Historia de la Iglesia por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma (1976) y Licenciado en Filosofía y Letras, Sección de Geografía e Historia, por la Universidad de Oviedo (1979). Publicaciones: - Félix Torres Amat (1772-1847), Un Obispo reformador, Roma 1977. - La Junta de ancianos de la iglesia de Gibraltar: Anthologica Annua. - Aportación para un epistolario de Félix Torres Amat: Anthologica Annua. - Proceso a un clérigo doceañista: Astorica. - 25 Años de Postconcilio en el Seminario: 25 Años de Ministerio episcopal en la Iglesia Apostólica de Astorga, Astorga 1993. - La formación de los sacerdotes del mañana, (1989). - Peregrinar en Espíritu y en verdad. Escritos Jacobeos (2004). - Peregrinando en esperanza. Lectura creyente de la realidad actual (2007). Cargos: - Bibliotecario del Instituto Histórico Español, anejo a la Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat en Roma, de donde fue Becario. - Secretario de Estudios y Vice-Rector del Seminario Mayor Diocesano de Astorga (1978-1980). - Rector del Seminario Mayor Diocesano y Director del Centro de Estudios Eclesiásticos del Seminario de Astorga (1980-1992). - Profesor de Historia Eclesiástica en el Seminario Mayor y de Historia de España en 3º de BUP y de Contemporánea en COU en el Seminario Menor (1980-1992). - Profesor de la UNED en la sección delegada de Valdeorras en A RUA PETIN (1991-1993). - Miembro del Consejo Nacional de Rectores de Seminarios (1982-1985). - Miembro del Consejo de Consultores del Obispo de Astorga. - Secretario del Consejo Pastoral Diocesano de la diócesis de Astorga (1991-1992). - Nombramiento de Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela el 31 de Diciembre de 1992. Ordenación episcopal el 7 de Febrero de 1993. Responsable de la sección de los Seminarios Mayores en la Comisión Episcopal de Seminario y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. - Obispo Administrador Diocesano de la Archidiócesis de Santiago desde octubre de 1994. - Nombrado Arzobispo de Santiago de Compostela el 5 de enero de 1996, de cuya Sede toma posesión el 25 de febrero. - Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española (1999-2005). - Miembro de la Permanente de la Conferencia Episcopal Española (Marzo 1999…). - Presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (Marzo 2005-2011). - Miembro del Comité ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (2011…).