Discípulos misioneros aquí y en todo el mundo

El papa Francisco nos dice que «en virtud del Bautismo recibido, cada miembro del Pueblo de Dios se ha convertido en discípulo misionero. Cada uno de los bautizados, cualquiera que sea su función en la Iglesia y el grado de ilustración de su fe, es un agente evangelizador» (EG 120). Por lo tanto, debemos pensar que esto nos afecta a todos los bautizados y con la responsabilidad de comunicar el Evangelio y dar a conocer a Jesús a todos los ambientes donde vivimos y todas las personas que tratamos, sean niños, jóvenes o mayores. Todos tienen derecho a conocer y a amar a Jesús y, los que hemos recibido el Bautismo y formamos parte de la Iglesia, tenemos el deber de comunicarlo. Esto es ser misionero y misionera, ya que por el solo hecho de ser bautizados hemos recibido una misión, somos enviados. El Sínodo de la Amazonia nos podrá ayudar a ensanchar las dimensiones de una misión arraigada en el pueblo y a vivir más la comunión.

Sin embargo, hay una cosa importante a tener en cuenta y es el grado de atención y tiempo que dedicamos a conocer a Jesús y que le dedicamos admirándolo y hablando con él en la oración. Si lo hacemos, veremos que darlo a conocer no nos resulta nada difícil porque nos dejaremos inspirar por él y seremos capaces de decir a los demás todo lo que él nos ha dicho a cada uno de nosotros. Es por eso que el papa también nos dice que «si uno de verdad ha hecho una experiencia del amor de Dios que salva, no necesita mucho tiempo de preparación para a salir a anunciarlo… Todo cristiano es misionero en la medida en que se ha encontrado con el amor de Dios en Cristo Jesús; ya no decimos que somos «discípulos» y «misioneros», sino que somos siempre «discípulos misioneros» (ibid.). No nos podemos quedar de ninguna manera lo que hemos aprendido y vivimos, sino que lo hemos de dar a conocer a los demás con el ardor de la fe, la esperanza y la caridad.

Este es el momento de manifestar nuestra cercanía afectiva a todos los misioneros y misioneras que en nombre de nuestra Iglesia sirven al Evangelio en lugares lejanos de nuestra tierra y hacen presente a Jesús. Y con esta proximidad también nuestro agradecimiento y nuestra oración, ya que es a través de ella que nos sentimos unidos a ellos y a ellas, y a todas aquellas personas a las que anunciáis el Evangelio con la palabra y el testimonio de vida, especialmente las que se encuentran más necesitadas de ayuda, compañía y afecto. Nuestra Iglesia será discípulo misionera o no será. Depende de que entre todos lo hagamos posible. Estemos seguros, la ayuda del Señor que nos envía siempre estará.

+ Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
Acerca de Mons. Sebastià Taltavull Anglada 77 Artículos
Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.