¡No son sólo migrantes…!

Queridos diocesanos:

El próximo domingo, día 29, celebraremos la jornada 105 del Día Mundial de los Migrantes y Refugiados. El lema es: “No son sólo migrantes…”. Se trata de nuestra humanidad de la que todos debemos sentirnos responsables, viéndonos reflejados los unos en los otros. Se ha dicho que “extraño no equivale a enemigo, sino a un amigo que aún no hemos conocido”.

Situación actual

Estamos comprobando cómo muchas personas emprenden viajes peligrosos por tierra y por mar para escapar de catástrofes naturales, de la guerra y de la pobreza, poniendo sus vidas en peligro. Así lo comprobamos en estos últimos tiempos. Muchos de ellos se enfrentan no sólo a las fuerzas frías de la naturaleza sino también a la indiferencia política, económica y humana. Esto contrasta con la preocupación de sentirnos una familia humana con el deseo de construir un mundo mejor.

Vivimos en una sociedad distorsionada que nos encierra en nuestro bucle egocéntrico. La respuesta a esta situación ha de ser la hospitalidad, acogiendo, protegiendo, promoviendo, e integrando como nos decía el Papa el pasado año en su mensaje para este Día. Esta realidad requiere no sólo una acción positiva en lo referente a la pastoral desde la perspectiva cristiana, avivando nuestra caridad sino también un compromiso político que tenga en cuenta a los migrantes y refugiados que antes de nada son personas con unos derechos a desarrollar y con unos deberes a cumplir. Es tarea de todos, pues “en el sentido ético, a los derechos corresponden también obligaciones… Los derechos sin deberes se convierten en privilegios. Los deberes sin derechos son sólo exigencias vacías”.

Individualismo e indiferencia

Nuestra cultura está empapada por el individualismo y la globalización de la indiferencia y del descarte, que nos lleva a dar rodeos para no encontrarnos con el herido y necesitado. Nunca lo que nos distingue debe convertirse en un motivo de incomprensión y de conflicto. A ninguno se nos ocultan las diferencias entre los llamados países pobres y los países ricos que se convierten en polo de atracción para aquellos. Es un derecho de la persona buscar mejores condiciones de vida para ella y los suyos. Cada persona es habitada por el afán de plenitud y su corazón es capaz de abrirse cuando encuentra el testimonio de la caridad. El bien común de la humanidad conlleva hacer participante del mismo a las personas que la forman. También Dios nos sigue preguntando hoy dónde está nuestro hermano (Gen 4,9), y sigue siendo respuesta no correcta el decir: ¿“Soy yo el guardián de mi hermano”? (Gen 4, 9). “La justicia y la equidad exigen también que la movilidad que es necesaria en una economía progresiva se ordene de manera que la vida de los individuos concretos y de sus familias nos se haga incierta y precaria. Se ha de evitar cuidadosamente cualquier discriminación relativa a las condiciones de remuneración o de trabajo hacia los trabajadores quienes, procedentes de otra nación o región, contribuyen con su trabajo a la promoción económica de un pueblo o región… Los poderes públicos deben favorecer su incorporación a la  vida social del país o de la región” (GS 66). Toda ley alcanza su plenitud en este precepto: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?  Él le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mt 22, 36-39).

Compromiso diocesano

También nuestra diócesis se siente concernida en el ofrecimiento de la hospitalidad a estas personas. Es relevante la labor que están haciendo la Caritas diocesana, las caritas interparroquiales y las parroquiales, en el quehacer caritativo-social. La doctrina social de la Iglesia nos ofrece un horizonte claro para trabajar en la armonía social. Contribuyamos a abrir espacios de cooperación no sólo económica, sino también religiosa, social y cultural, acrecentando día a día el espíritu solidario y fraterno, si de verdad queremos lograr una convivencia justa y pacífica donde las personas encuentren lo necesario para vivir dignamente. ¡Mirémonos en el espejo de estas personas para darnos cuenta de lo que podemos ofrecer y de lo que pueden necesitar, y para vernos reflejados en ellas! ¡Acompañémosles también con nuestra oración!

Os saluda con afecto y bendice en el Señor.

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela

Mons. Julián Barrio Barrio
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D. Julián Barrio Barrio preside la Iglesia Compostelana desde el día 25 de febrero de 1996, fecha en que tomó posesión de la Sede para la que había sido nombrado por el Papa Juan Pablo II el día 5 de enero del mismo año. Cuando este evento se produjo, llevaba ya dos años con nosotros. Había llegado desde la Iglesia hermana de Astorga el día 7 de febrero de 1993 en pleno Año Jubilar, siendo consagrado en nuestra Catedral como Obispo Titular de Sasabe y Auxiliar de su antecesor. Desde octubre de 1994 hasta su nombramiento gobernó la archidiócesis como Administrador Diocesano. Nació en Manganeses de la Polvorosa, provincia de Zamora y Diócesis de Astorga, el 15 de Agosto de 1946. Cursó los estudios de Humanidades y de Filosofía en el Seminario Diocesano de Astorga. Distinciones: - Medalla de Honor de la Universidad en la Licenciatura de Historia de la Iglesia en la Facultad de Historia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1974). - Medalla de Oro en el Doctorado en la Facultad de Historia de la Iglesia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1976). - Medalla de Oro de la Ciudad de Santiago y Título de Hijo Adoptivo. - Caballero de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén. Miembro de la Confraternidad de Nosa Señora da Conceçao. - Capellán Gran Cruz Conventual “Ad honores” de la S. O. Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta. - Medalla de oro del Concello de Vila de Cruces. Premio de Santa Bona de la Ciudad de Pisa (Italia). Títulos Académicos: Es Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca (1971), Doctor en Historia de la Iglesia por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma (1976) y Licenciado en Filosofía y Letras, Sección de Geografía e Historia, por la Universidad de Oviedo (1979). Publicaciones: - Félix Torres Amat (1772-1847), Un Obispo reformador, Roma 1977. - La Junta de ancianos de la iglesia de Gibraltar: Anthologica Annua. - Aportación para un epistolario de Félix Torres Amat: Anthologica Annua. - Proceso a un clérigo doceañista: Astorica. - 25 Años de Postconcilio en el Seminario: 25 Años de Ministerio episcopal en la Iglesia Apostólica de Astorga, Astorga 1993. - La formación de los sacerdotes del mañana, (1989). - Peregrinar en Espíritu y en verdad. Escritos Jacobeos (2004). - Peregrinando en esperanza. Lectura creyente de la realidad actual (2007). Cargos: - Bibliotecario del Instituto Histórico Español, anejo a la Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat en Roma, de donde fue Becario. - Secretario de Estudios y Vice-Rector del Seminario Mayor Diocesano de Astorga (1978-1980). - Rector del Seminario Mayor Diocesano y Director del Centro de Estudios Eclesiásticos del Seminario de Astorga (1980-1992). - Profesor de Historia Eclesiástica en el Seminario Mayor y de Historia de España en 3º de BUP y de Contemporánea en COU en el Seminario Menor (1980-1992). - Profesor de la UNED en la sección delegada de Valdeorras en A RUA PETIN (1991-1993). - Miembro del Consejo Nacional de Rectores de Seminarios (1982-1985). - Miembro del Consejo de Consultores del Obispo de Astorga. - Secretario del Consejo Pastoral Diocesano de la diócesis de Astorga (1991-1992). - Nombramiento de Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela el 31 de Diciembre de 1992. Ordenación episcopal el 7 de Febrero de 1993. Responsable de la sección de los Seminarios Mayores en la Comisión Episcopal de Seminario y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. - Obispo Administrador Diocesano de la Archidiócesis de Santiago desde octubre de 1994. - Nombrado Arzobispo de Santiago de Compostela el 5 de enero de 1996, de cuya Sede toma posesión el 25 de febrero. - Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española (1999-2005). - Miembro de la Permanente de la Conferencia Episcopal Española (Marzo 1999…). - Presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (Marzo 2005-2011). - Miembro del Comité ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (2011…).