El Sínodo Diocesano: una aventura eclesial

Al finalizar la Misa Crismal del Miércoles Santo el 23 de marzo de 2016, con la ayuda de Dios, anuncié a toda la Iglesia que peregrina por las tierras de Ourense, de antiquísima tradición cristiana, el comienzo de una aventura eclesial: el Sínodo Diocesano. En estos últimos tres años, muchos hijos e hijas de Dios que son el rostro vivo de la Iglesia Católica en medio de nuestros pueblos y de nuestras gentes se han puesto en camino, haciendo experiencia viva aquello que la misma palabra de Sínodo significa: caminar juntos, caminar unidos.

El día de mi ordenación episcopal, el 11 de febrero de 2012, me recordaron que el obispo debe ser maestro y testigo de la fe, un evangelizador, (…) un hombre de comunión. Con la ayuda de mis más estrechos colaboradores, los sacerdotes, los miembros de la vida consagrada y muchos fieles laicos, he luchado por hacer realidad esa recomendación. Es verdad que el camino ha sido duro, a veces complicado, pero siempre lleno de esperanza, porque desde el primer momento fui consciente de aquello que hace ya muchos siglos afirmaba san Ignacio de Antioquía: Preocúpate de la unión. Llévalos a todos sobre ti, como a ti te lleva el Señor.

El Sínodo Diocesano ha sido, y sigue siendo, una enriquecedora experiencia de comunión. Algunos de sus frutos ya los estamos experimentando. Por otra parte, con la ayuda del papa Francisco, entendemos que el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio y que lo que el Señor nos pide, en cierto sentido, ya está todo contenido en la palabra “Sínodo”. Caminar juntos –laicos, religiosos, pastores, obispos-, es un concepto fácil de expresar con palabras, pero no es tan fácil ponerlo en práctica. Precisamente, porque queremos que sea una experiencia elocuente y viva, deseamos realizar con la mayor solemnidad posible la Asamblea de apertura del Sínodo, esta celebración la llevaremos a cabo el próximo sábado, 21 de septiembre, a las 11:00 horas en la Catedral de Ourense. Desde el 14 de junio de 1908, hace 111 años, en la Diócesis de Ourense no se vivía un acontecimiento similar. En la larga experiencia sinodal que ha vivido la Iglesia en Ourense, la apertura de la Asamblea Sinodal es, no solo un acontecimiento histórico, sino una ocasión de gracia y de esperanza para una comunidad que, creyendo en el Resucitado, en el Dios vivo, se pone en camino y quiere anunciar, celebrar y vivir con alegría la riqueza de la fe cristiana que ha transformado el alma de nuestra tierra y de sus gentes, y quiere seguir revitalizándonos con un nuevo dinamismo evangelizador.

¡Os invito a todos a vivir esta experiencia de comunión en el seno de esta gran familia que es la Iglesia!

+ Leonardo Lemos Montanet

Obispo de Ourense

Mons. José Leonardo Lemos Montanet
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Mons. J. Leonardo Lemos Montanet nació el 31 de mayo de 1953 en la parroquia de Santiago de Barallobre, ayuntamiento de Fene, provincia de Coruña y diócesis de Santiago de Compostela. A los 9 años se traslada con su familia a Ferrol, por destino de su padre, donde realiza los estudios hasta el bachillerato superior. Cursó el COU en el Instituto Xelmírez de Santiago de Compostela al tiempo que realizaba el propedéutico en el Seminario Mayor. Cursará los Estudios Eclesiásticos, siendo ordenado Diácono en el año 1978. En septiembre de ese mismo año será nombrado Formador en el Seminario Menor Diocesano de la Asunción. Desde este momento es socio de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. El 19 de mayo de 1979 será ordenado Sacerdote al servicio de la Archidiócesis de Santiago de Compostela por el arzobispo D. Ángel Suquía Goicoechea. Continuó como Formador del Seminario Menor, al tiempo que colaboraba los fines de semana en la parroquia de Nuestra Señora de la Merced de Conxo (Santiago), hasta septiembre de 1982 en que es enviado a Roma para ampliar estudios. Allí obtendrá la licenciatura en Filosofía Teorética por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y las diplomaturas de Arqueología Sagrada, Archivística y Biblioteconomía. Más tarde, obtiene el doctorado en Filosofía por la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Roma, en junio de 1987, con la tesis Lo que llamamos ser humano. Ensayo sobre la antropo-ontología de Ángel Amor Ruibal. En el curso 1985-1986 empezará su actividad docente como profesor de Filosofía en el Instituto Teológico Compostelano y en el Seminario Menor de la Asunción, hasta la actualidad. Entre 1986 y 1988 ejercerá de capellán de la Residencia Universitaria Cristo Rey en Santiago de Compostela y profesor de religión en el Chester College International School. Desde septiembre de 1988 hasta junio de 2001 será Formador en el Seminario Mayor de Santiago de Compostela, labor que compaginará como sacerdote adscrito de la parroquia de S. Fernando, desde 1987 hasta la actualidad. Tras su etapa en el Seminario Mayor es nombrado Director Técnico del Seminario Menor Diocesano en el año 2001, cargo que desempeña en estos momentos. En el Instituto Teológico Compostelano, Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca, desempeñará el cargo de Vicedirector desde 2007 hasta la actualidad, Director de la Biblioteca de Estudio Teolóxicos de Galicia, desde 1993 hasta 2007 y Director del Instituto Superior Compostelano de Ciencias Religiosas desde 2006. En diciembre de 2003 será nombrado por el Arzobispo de Santiago, D. Julián Barrio Barrio, Canónigo de la Catedral de Santiago de Compostela, ocupando el oficio de Canónigo-Secretario Capitular de la misma. El 16 de diciembre de 2011 la Santa Sede hizo público que S. S. Benedicto XVI lo ha nombrado nuevo obispo de Ourense.