Camino de Asís y de Bolonia

Nuestra peregrinación diocesana de adultos pone rumbo este año a Asís y Bolonia, lugares donde se hallan las tumbas de dos grandes santos de la historia de la Iglesia: san Francisco de Asís y santo Domingo de Guzmán. Hoy en esta carta dominical os invito a recordar, aunque sea muy brevemente, algunos rasgos de las órdenes mendicantes, de las que ellos son dos grandes ejemplos.

La época medieval empezó con un periodo de transición, ya que se estaba forjando una nueva edad, una edad innovadora y llena de idealismos. En su primer período vive un momento de florecimiento con los carolingios, para caer después en una fase más oscura, en el siglo X. En el segundo período, la espiritualidad se recupera hasta alcanzar su cumbre en el siglo XIII.

Los ámbitos económicos, sociales, políticos y culturales de Europa sufren una serie cambios profundos en los siglos XII y XIII que inciden en lo religioso y propician una «nueva espiritualidad». La teología nace como ciencia en el siglo XIII como elaboración racional y sistemática sobre los contenidos de la revelación. Los contenidos no cambian, pero sí la metodología. La teología espiritual empieza a cobrar también vida propia en este contexto intelectual y religioso

Por otra parte, el sistema feudal se va desmoronando. Prosperan las ciudades y aparecen una nueva economía, una nueva cultura y una nueva mentalidad. La cultura se extiende y aparecen las primeras universidades. La teología ya no será la única ciencia, sino que tendrá que convivir con la filosofía y con el derecho. Simultáneamente surgen movimientos llamados «pauperísticos» como protesta contra el enriquecimiento de la Iglesia y de los nuevos burgueses. En este clima y en este marco asistimos también al nacimiento de nuevas formas de vida religiosa: los canónigos regulares y, sobre todo, las órdenes mendicantes.

Las órdenes mendicantes nacieron pues en este contexto del siglo XIII. Sus características principales son la pobreza individual y colectiva, la actividad apostólica, la fraternidad, y por último, la combinación entre la itinerancia y la estabilidad. Los franciscanos tomaron la vida pobre como un ideal en sí mismo, como un fin, mientras que los dominicos la consideraron como un medio para el apostolado. Los mercedarios y los trinitarios se dedican a la redención de cautivos, y los carmelitas centran su vida en la contemplación. Todas ellas nacen para la actividad apostólica, para servir al pueblo como predicadores y catequistas, para ayudarle en su formación y en sus necesidades espirituales. Fundan conventos en los pueblos y ciudades y adquieren la preparación cultural adecuada para su ministerio.

Las nuevas órdenes se caracterizan también por un profundo sentido de fraternidad. El convento está abierto a todas las clases sociales; los hermanos tienen el sentimiento de que son una organización de iguales, donde la corresponsabilidad y la solidaridad forman parte de las virtudes fundamentales; todos buscan la voluntad de Dios y conciben la fraternidad como don de Dios. Combinarán la estabilidad y la experiencia comunitaria con la itinerancia exigida por su actividad pastoral, intentando seguir el modelo de la comunidad fraterna que se constituyó en torno a los Apóstoles. En definitiva, vienen a ser como una especie de síntesis de las experiencias anteriores, es decir, del monacato clásico, de los clérigos regulares y de los laicos predicadores itinerantes. La variedad de las órdenes mendicantes facilitó su implantación en ciudades y también en los pequeños núcleos rurales a lo largo de toda Europa.

 

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar.Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos.En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989).El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”.El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis.El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa.En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.