Acoger, una forma de amar y confiar

Somos conscientes de la necesidad de «proponer la fe». ¿Cómo? Además, desde el testimonio silencioso, debemos poder llegar al anuncio explícito de Jesucristo y proponer la fe, lo que requiere un acercamiento real a las personas, un trato lleno de humanidad, una acogida exquisita. Pero, ¿qué personas? Es un hecho que en toda situación humana nos reencontramos constantemente con personas conocidas, pero quizás hay alguien que toca a la puerta, alguien que lo hace por primera vez: una madre o un padre inmigrante, un pobre o un sintecho, un parado, un joven, unos niños… Son ocasiones que nos brindan la posibilidad de ser acogedores y ejercer la auténtica caridad hacia nuestros hermanos.

¿Quién de nosotros está atento a estas nuevas voces que se escuchan y estas presencias que se acercan y nos brindan la posibilidad de acoger como lo hacía Jesús? Hay una aproximación obligada a los de siempre, pero «somos la Iglesia entre las casas y en medio del pueblo», una Iglesia que adquiere tonos y cara de vecindad, lo que tiene que hacer que nadie nos resulte extraño. La acogida, pues, ya es una forma gratuita de querer y confiar, porque supone dar el primer paso sin esperar que el otro lo dé.

Si nos referimos a nosotros, cristianos y cristianas, la acogida nos corresponde y tiene esta verificación de fondo: la comunidad cristiana es toda ella acogedora cuando crece en actitudes evangélicas. La acogida siempre es mutua, nos acogemos unos a otros para sentirnos cercanos, para sentir que ganamos en ayuda y amistad, aunque sea a velocidades diferentes. Pensamos en los jóvenes y en los enfermos, son la parte más necesitada de escucha, de compañía, de afecto, de empatía, de solidaridad; constituyen el referente que nos hace salir de nosotros mismos para acoger una de las preferencias más notables de Jesús.

La acogida debe tener la dimensión que nos lanza «hacia fuera», somos una «Iglesia en salida», decididos a encontrarnos con las personas allí donde se encuentran, donde trabajan y viven. Esta es la actitud misionera. Por ello, acoger será siempre una forma peculiar de «vivir» en el mundo tal y como lo hacía Jesús, tratando a todo tipo de personas y colaborando con todo el mundo, descubriendo en cada uno su proximidad o su lejanía del Reino de Dios. Y, desde aquí, la propuesta de la fe.

 

+ Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
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Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.