El envío de los setenta y dos

Queridos hermanos:

Este texto tiene toda una serie de in­gredientes que ilumi­nan con gran claridad cómo ha sido nuestro envío por parte del Señor y cómo debe ser nuestra respuesta y nuestro trabajo evangelizador.

 

El Señor designó a otros setenta y dos.

Los números en la Biblia tienen siempre un simbolismo y significa­do. Con el número setenta y dos nos muestra que la misión evangeliza­dora es misión y tarea de todos los discípulos de Jesús, no solo de los Doce.

Por otra parte, hace referencia a las setenta y dos ciudades paganas, por lo que nos está hablando de que la evangelización es misionera, los envía a anunciar el mensaje salvador a los que no lo conocen.

Nosotros somos enviados, pero en el envío y en la realización de la misión hemos de ser conscientes de que envía a todos los que formamos la comunidad cristiana.

Como diría el papa Francisco: «Todos, por el hecho de estar bauti­zados somos agentes responsables de la evangelización del mundo» y, por lo mismo, nuestra tarea evan­gelizadora debe ser comunitaria, tarea y misión de toda la comuni­dad, de sacerdotes, religiosos y se­glares.

 

Los envía de dos en dos.

El enviarlos de dos en dos era para que su testimonio tuviera valor jurídico como indicaba la ley en Deu­teronomio 17.

El envío de dos en dos nos está diciendo que no podemos evange­lizar en solitario, como francotira­dores, sino que tenemos que hacer­lo en comunidad, contando con los demás.

 

Para que fueran delante a todas las ciudades y sitios adonde pensaba ir Él

Así indica claramente que la tarea que les encomienda no era predicar su propio mensaje, sino el de Jesús, preparar su camino y dar testimonio de Él. La misión consiste en preparar el camino, en preparar a los hombres para que la acción del Espíritu en­cuentre una tierra bien preparada y Él haga fructificar la obra de nuestras manos.

 

Mirad que os envío como a ovejas en medio de lobos.

Jesús no engaña, nos dice que no va a ser tarea fácil, es más, nos mues­tra toda la dificultad que entraña la misión evangeli­zadora.

Somos enviados como cor­deros en medio de lobos. Por eso no debemos extrañarnos de que nos re­sulte difícil, porque somos enviados a un medio adverso.

Nosotros vamos con el mensaje de Jesús a un mundo y un ambiente en el que este mensaje no es valorado, y vamos a encontrar mucha gente en contra de él y en contra nuestra como portadores de su mensaje.

 

 

No llevéis dinero, ni alforja, ni calzado

La misión es una misión exigente, supone desprendimiento, supone y exige pobreza desde la que debemos llevar adelante la misión.

 

No os detengáis a saludar a nadie por el camino

Jesús con esta frase no les dice que pasen de la gente o que sean maledu­cados, sino que la misión es urgente, que no podemos perder el tiempo en otras cosas secundarias.

 

+ Gerardo Melgar

Obispo de Ciudad Real

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.