¡Gracias por la asignación tributaria!

El día 30 de junio terminó el plazo de la Declaración de la Renta, y consiguientemente de la asignación tributaria, que es una de las vías previstas de colaboración del Estado con la Iglesia católica y otros fines de carácter social. Por lo que se refiere a la Iglesia católica la cooperación se fundamenta en la Constitución española de 1978 que establece en su artículo 16.3: “Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia católica y las demás confesiones”. Por este procedimiento los contribuyentes que realizan la declaración del IRPF pueden destinar el 0,7% de su cuota íntegra a favor de la Iglesia católica. El sistema de asignación se puso en marcha en el año 1988 y el 22 de diciembre de 2006 se fijó en los términos actuales. El contribuyente no paga más, ya que no es un impuesto; tiene la capacidad de indicar a qué finalidad se destina una pequeña parte de sus impuestos. El Estado colabora respetando a los contribuyentes que libremente asignan a favor de la Iglesia católica. Pueden también asignar el mismo porcentaje a otros fines de carácter social. La Iglesia católica gustosamente apoya que el Estado colabore con otras confesiones cristianas y religiones. Aunque en la historia de España tiene un arraigo especial y una trayectoria secular, como muestra el rico patrimonio cultural y el budismo por ejemplo no tiene estas raíces, la Iglesia no quiere privilegios.

Como los valores religiosos forman parte del bien común de la sociedad, junto con los valores culturales, sociales, artísticos, deportivos, periodísticos, científicos etc; se comprende que el Estado colabore también en este campo. Una celebración litúrgica del domingo, tanto en una ciudad como en los pueblos pequeños, es un servicio a los ciudadanos que desean tomar parte en ella como los son otras múltiples actividades. Es razonable, por ello, que el Estado colabore también económicamente con las Iglesias y Religiones. Pretender que en nuestra sociedad la presencia de lo religioso sea silenciado, recluido a la privacidad y a la irrelevancia, o de otra forma que dé “encefalograma plano” no es respetuoso con el derecho de los ciudadanos a la libertad religiosa. Cada valor responde a una necesidad y todos juntos en armonía cubren las diferentes perspectivas del bien común.

A la confianza que los ciudadanos muestran con la Iglesia asignando a su favor, la Iglesia quiere responder con transparencia. Al informar ejercemos el deber que hemos contraído con los que libremente han asignado parte de sus impuestos a favor de la Iglesia. La transparencia responde a la confianza. Con una imagen: Tendemos la mano solicitando colaboración y tendemos las manos subviniendo a los necesitados. La asignación se destina a cubrir las necesidades de la Iglesia y de la sociedad que están en estrecha relación, ya que lo recibido repercute en servicios sociales, culturales y educativos.

La Memoria anual de actividades de la Iglesia católica, que puede prestar con la generosidad de tantas asignaciones y de tantas personas que con su tiempo y dedicación cubren el amplísimo abanico de tareas, es expresión de nuestra gratitud a los asignantes y a los colaboradores. La memoria de lo hecho nos mueve al agradecimiento. Estamos convencidos de que el número creciente de asignantes muestra la confianza en lo que hacemos y cómo lo hacemos -recibimos con una mano y lo entregamos con otra-; y al mismo tiempo nos estimula a más actividades y mayor transparencia. Cuando alguien busca el ocultamiento es señal de que algo quiere esconder, y de que no es libre. El que una auditora internacional de solvencia garantice la fiabilidad de las cuentas es para nosotros motivo de tranquilidad y para todos de confianza.

Probablemente haya personas que asignan a favor de la Iglesia católica sin establecer la conexión entre fe en Dios y amor cristiano con la solidaridad y ayuda a los hombres y mujeres que son ayudados en el campo de las necesidades sociales, educativas, culturales, trabajos por la dignificación de la mujer y el cuidado de los niños, por la promoción humana de personas y grupos cercanos o distantes…; pero agradecemos la confianza que manifiestan asignando a favor de la Iglesia católica y por el reconocimiento de su trabajo en estos campos. Su apoyo nos estimula.

El día 13 de junio en nombre de los Obispos de la Conferencia Episcopal Española, en la presentación de la Memoria de Actividades, tuve la oportunidad de agradecer a todos los que de una forma o de otra colaboran en estas obras. Este tipo de obras, sostenidas por muchos y realizadas también por muchos, dignifican a la sociedad. En medio de muchas inquietudes que oscurecen el horizonte hay motivos para felicitarnos.

Si me permiten también quiero agradecer en nombre de cuantos son beneficiarios de lo recibido por la asignación tributaria, esta obra grande fruto de muchas colaboraciones, de muchos corazones generosos que palpitan al unísono y de muchas manos que se unen para traducir en obras concretas la cordialidad interior.

Agradecemos a los asignantes su confianza y solicitamos la ayuda y el apoyo de cuantos aprecian el servicio que prestamos a los necesitados de tantas formas. Tenderemos la mano el próximo año y daremos cumplida información del destino de su asignación. Queremos atender a cuantos alcancen nuestras posibilidades y deseamos también auscultar con lucidez las indigencias inveteradas o emergentes.

+ Cardenal Ricardo Blázquez

Arzobispo de Valladolid

Card. Ricardo Blázquez
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Don Ricardo Blázquez Pérez nació en Villanueva del Campillo, provincia y diócesis de Ávila, el 13-4-1942. Realizó sus estudios en los seminarios Menor y Mayor de Ávila (1955-67) y fue ordenado presbítero el 18-2-1967. Obtuvo el doctorado en Teología por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma (1967-72) y también estudió en universidades alemanas. Sus 21 años de ministerio sacerdotal se centraron en la actividad docente. Fue secretario del Instituto Teológico Abulense (1972-76), profesor (1974-88) y decano (1978-81) de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca, así como vicerrector de la misma. El 8-4-1988 fue elegido obispo de la iglesia titular de Germa di Galazia y nombrado obispo auxiliar de Santiago de Compostela, recibiendo la ordenación episcopal en esa catedral el 29 de mayo siguiente de manos de D. Antonio María Rouco Varela. El 26-5-1992 fue designado obispo de Palencia y el 8-9-1995 obispo de Bilbao. El 13-3-2010 se hizo público su nombramiento por el papa Benedicto XVI como 14.º arzobispo metropolitano y 40.º obispo de Valladolid, sede de la que tomó posesión el 17-4-2010. Desde marzo de 2014 es el presidente de la Conferencia Episcopal Española, organismo del que ya fue presidente entre 2005 y 2008, y vicepresidente entre 2008 y 2014; anteriormente, fue miembro de la Comisión para la Doctrina de la Fe (1988-93) y de la Comisión Litúrgica (1990-93), y presidente de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe (1993-2002) y de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales (2002-05), así como Gran Canciller de la Universidad Pontificia de Salamanca (2000-04). El papa Francisco le creó cardenal en el consistorio del 14-2-2015, con el título de Santa Maria in Vallicella, y le nombró miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (2014), de la Congregación para la Doctrina de la Fe, del Consejo Pontificio de la Cultura y de la Congregación para las Iglesias Orientales (todos en 2015) y de la comisión cardenalicia para la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (2016). Además de colaborar en la redacción de muchos documentos de la Conferencia Episcopal Española, son reseñables sus siguientes publicaciones: La resurrección en la cristología de Wolfhart Pannenberg (1976) Jesús sí, la Iglesia también (1983) Jesús, el Evangelio de Dios (1985) Las comunidades neocatecumenales. Discernimiento teológico (1988) La Iglesia del Concilio Vaticano II (1989) Tradición y esperanza (1989) Iniciación cristiana y nueva evangelización (1992) Transmitir el Evangelio de la verdad (1997) En el umbral del tercer milenio (1999) La esperanza en Dios no defrauda: consideraciones teológico-pastorales de un obispo (2004) Iglesia, ¿qué dices de Dios? (2007) Iglesia y Palabra de Dios (2011) Del Vaticano II a la Nueva Evangelización (2013) Un obispo comenta el Credo (2013)