La solidaridad reconvertida en caridad

Celebrar el Día de la Caridad en la fiesta del Corpus Christi nos hace ver que el que quiere encontrarse con Jesús en la Eucaristía y anunciarlo debe estar atento a la realidad social que le rodea, a las necesidades de las personas, a las condiciones de justicia y los ámbitos de convivencia, a menudo deteriorados por las desigualdades sociales y la insolidaridad. «Siete panes» no son nada si los comparamos con los hambrientos que hay en el mundo. Hambre de pan, hambre de cultura, hambre de cariño, hambre de Dios, hambre de todo. La oración que vela por estar atentos a la vida y sabe «escuchar los clamores» de la gente deberá ser el ámbito favorable para que su eco ayude a detectar dónde hay hambre, donde hay sed, dónde hacer posible que la práctica de la solidaridad se convierta en ejercicio de la caridad. La adoración del «Santísimo» nos ha de conducir a ello.

¿Qué hacemos para superar tanta desigualdad? Para ayudar a superarla, Jesús nos hace una propuesta no con equilibrios de panificadora ni sirviéndose de cálculos exactos, sino haciendo coincidir dos virtudes cristianas de fondo: la actitud de la «pobreza» evangélica y del «servicio» incondicional a más pobres. Ambas se enriquecen mutuamente y su interacción da noticia de la más auténtica coherencia.

Hablamos de las desigualdades porque es allí donde paradójicamente tiene lugar el «milagro». Valorar que se cuenta con siete panes y no desestimar que se trata de poco es descubrir en la propia carne y en la de los demás que la pobreza de medios es la forma más creativa de hacer posible el «compartir» y simplificar nuestro estilo de vida. Cuando se comparte con generosidad lo poco que se tiene, su efecto es multiplicador y normalmente sobra.

Lo experimentamos cada vez cuando compartimos lo que cada uno aporta y pone sobre la mesa. Del mismo modo, cuando los cristianos, individualmente y como grupo, nos ponemos al nivel de todos y a disposición de todos, con el riesgo evidente de perder relevancia social, estamos ofreciendo la imagen más provocadora de una Iglesia que se parece a Jesús, pobre, débil, insignificante a nivel social, formada por gente que no cuenta. Su única riqueza es el amor, no las cosas que se poseen o las atribuciones que se exigen. Tendremos que optar por esta otra eficacia y acostumbrarnos a «experimentar la felicidad de lo que no se compra ni se vende en los mercados».

+ Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

Mons. César Franco Martínez
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Mons. D. César Augusto Franco nació el 16 de diciembre de 1948 en Piñuecar (Madrid). Fue ordenado sacerdote el 20 de mayo de 1973. Es licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas en 1978. Diplomado en Ciencias Bíblicas por la Escuela Bíblica y Arqueología de Jerusalén en 1980. Es también Doctor en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas en 1983. CARGOS PASTORALES Fue Vicario Parroquial de las parroquias San Casimiro (1973), Santa Rosalía (1973-1975) y Ntra. Sra. de los Dolores(1975-1978/1981-1986). Capellán de las Hijas de la Caridad en el Colegio San Fernando (1980-1981); Secretario del Consejo Presbiteral de Madrid (1986 y 1994) y Consiliario diocesano de Acción Católica General y Capellán de la Escuela de Caminos y de la Facultad de Derecho (1986-1995). Fue Rector del Oratorio Santo niño del Remedio (1993 -1995) y Vicario Episcopal de la Vicarçia VII (antigua VIII) de Madrid (1995-1996). El 14 de mayo de 1996 fue nombrado Obispo Auxiliar de Madrid y Titular de Ursona, recibiendo la ordenación episcopal el 29 de junio del mismo año. Desde 1997 a 2011 fue Consiliario Nacional de la Asociación Católica de Propagandistas y ha sido el Coordinador general de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Madrid 2011. Desde noviembre de 2012 hasta su nombramiento como Obispo de Segovia fue Deán de la Catedral de Santa María la Real de la Almudena de Madrid. En su actividad docente, ha impartido cursos sobre Biblia en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad Eclesiástica “San Dámaso”. El 12 de noviembre de 2014 se hizo público su nombramiento como obispo de Segovia, sede de la que tomó posesión el 20 de diciembre del mismo año. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es Presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis desde 2014, tras ser de nuevo elegido para este cargo el 14 de marzo de 2017. Ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Liturgia (1996-1999), de Enseñanza y Catequesis (1996-2008), de Apostolado Seglar (1999-2002) y de Relaciones Interconfesionales (2008-2014).