El significado de la Cátedra Episcopal

Mons. Francisco Conesa                 Queridos diocesanos: En el Ceremonial de obispos se resumen en tres los significados que tiene la cátedra episcopal: es “signo del magisterio y de la potestad del pastor de la Iglesia particular, como también signo de unidad de los creyentes en aquella fe, que el obispo anuncia como pastor de la grey” (n. 42).

En primer lugar es signo del magisterio del obispo. Desde la cátedra el obispo realiza el servicio de interpretar auténticamente el Evangelio que, desde su ordenación, pesa sobre sus espaldas. Recordó el Concilio que “entre las funciones principales del obispo destaca el anuncio del Evangelio” (LG 25); “El obispo reúne a su Iglesia en el Espíritu Santo por medio del Evangelio y de la Eucaristía” (CD 11).

En segundo lugar, la cátedra es signo de la potestad del pastor de la diócesis. Desde allí el obispo preside como sucesor de los apóstoles, la iglesia local. Desde la cátedra el obispo guía y gobierna la Iglesia diocesana, enseña la vida de fe y la doctrina de la Iglesia y preside las celebraciones litúrgicas.

Finalmente, la cátedra significa la unidad de los creyentes en la fe apostólica que anuncia el obispo. Quien se sienta en la cátedra es garante de la fe de la Iglesia. La cátedra, puesta en el centro del presbiterio, es un signo sensible de que el Apóstol continua presente en nuestra Iglesia de Menorca. El obispo, al ocupar la cátedra, garantiza una doble comunión: la de todos los fieles de la iglesia diocesana entre ellos y la comunión de todos con la tradición apostólica.

San Juan Pablo II, en su Exhortación Apostólica sobre el ministerio de los obispos, “Pastores gregis” explica otro significado de la Cátedra, que está presente en el mundo oriental. Para la tradición de la iglesia de oriente la cátedra episcopal recuerda la autoridad paterna de Dios (n. 7). En la tradición antigua de la Iglesia, el obispo es imagen del Padre para todos los diocesanos, a los que debe conducir hasta la salvación. “Cuando está sentado en su cátedra, el obispo se muestra ante la asamblea de los fieles como quien preside in loco Dei Patris” (n. 34).

La importancia y dignidad de la cátedra queda subrayada si consideramos que en ella sólo se sienta el obispo. Un presbítero que celebre la Eucaristía en la Catedral nunca ocupará la cátedra sino una sede, desde la cual “preside la función litúrgica y guía la oración del pueblo santo de Dios” (Ritual de bendiciones, n. 936). La sede expresa la función de presidencia, pero la cátedra es signo de la sucesión apostólica. Por eso, todo presbítero ocupa su sede y preside la liturgia estando en comunión con la cátedra del obispo. Todas las sedes de la diócesis tienen su punto de referencia en la cátedra de la Catedral y son signo de la colegialidad del presbiterio en torno a su obispo.

+ Francisco Conesa,

Obispo de Menorca

Mons. Francisco Conesa Ferrer
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Rector de la Basílica de Santa María de Elche desde 2014Francisco Simón Conesa Ferrer nació en Elche el 25 de agosto de 1961. Cursó estudios eclesiásticos en el seminario diocesano y fue ordenado sacerdote el 29 de septiembre de 1985. Es doctor en Teología (1994) y en Filosofía (1995) por la Universidad de Navarra.Su ministerio sacerdotal lo ha desarrollado en la diócesis de Orihuela-Alicante, donde ha desempeñado los siguientes cargos: vicario parroquial de la parroquia ilicitana de Nuestra Señora del Carmen (1985-1987), de la Inmaculada de San Vicente del Raspeig (1994-1996) y de Nuestra Señora de Gracia de Alicante (1997). Desde 1998 al 2014 fue el vicario general de la diócesis.En la actualidad es profesor del seminario diocesano, donde imparte Filosofía del Lenguaje y Teología Fundamental, desde 1992; profesor asociado de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, desde 1994; canónigo magistral de la Catedral de Orihuela, desde 2001; y rector de la Basílica de Santa María de Elche, desde 2014. Fue nombrado prelado de honor de su Santidad en el año 2012.