La Catedral en la ciudad

Mons. Francisco Conesa             Queridos diocesanos: La Catedral no sólo es centro religioso de una población, sino también un importante centro de difusión de la cultura, la historia, el arte y las tradiciones de un pueblo. La Catedral, en medio de la ciudad, es signo de la presencia de la Iglesia en el mundo y configura su fisonomía. Es el edificio histórico más singular de la ciudad que, además, después de 700 años sigue teniendo el mismo uso para el que se creó.

Alrededor de la Catedral se desarrollan importantes acontecimientos de la vida de Menorca. Además de acoger las eucaristías diocesanas y la habitual celebración de los misterios centrales de la fe, en ella se viven fiestas populares como la Eucaristía del día de San Antonio, patrón de Menorca, o la “Misa de caixers” en el día de San Juan. Nos alegra contribuir a la fiesta del pueblo, ayudando a descubrir el sentido trascendente que tiene y dando profundidad espiritual a lo que se vive.

A lo largo de los siglos nuestra Catedral ha sido también un importante foco cultural para Menorca. En su larga historia, las Catedrales siempre estuvieron ligadas a la cultura. No olvidemos que en ellas se formaron las escuelas Catedralicias, que dieron origen a las modernas universidades. También en Menorca la Catedral ha sido importante centro cultural. Muchos de sus canónigos han destacado en las ciencias y las artes. El archivo Catedralicio, que forma parte del archivo diocesano, es una importante fuente documental que nos permite conocer mejor nuestra historia.

Escribía el Sr. Fernando Martí: “Hasta épocas cercanas, el pueblo que no podía alcanzar los goces intelectuales y artísticos que prodiga a todos nuestra civilización actual, hallaba doctrina y belleza en las iglesias Catedrales; allí todas las artes bellas y suntuarias se conjugaban armoniosamente en dedicación a Dios y para perenne enseñanza de los fieles. Retablos y portadas, estatuas, pinturas y vitrales constituían la verdadera ‘biblia pauperum’, donde los más rudos aprendían, de manera intuitiva o mediante un rico y adecuado simbolismo todo el desarrollo del sublime misterio de la salvación” (Significado y misterio de la Catedral, p. 7).

La Catedral es también un importante centro de atracción turística, que es visitada cada año por miles de personas, que desean conocer la historia y el arte de este pueblo. Sería bueno que, cuando salieran de la Catedral, los turistas no tuvieran la sensación de haber visitado algo precioso del pasado, sino una realidad viva. Con el esfuerzo de todos, debemos ayudarles a comprender el significado espiritual de este templo, que alberga una comunidad viva.

La Catedral es, sobre todo, la casa de toda la Iglesia diocesana. No es un centro cultural, aunque organiza y desarrolla algunas actividades culturales; no es un museo, aunque en ella se encuentran muchos elementos de interés histórico y artístico; no es un centro de atracción del turismo, que sumamos a los que ya tiene Menorca, aunque está abierto a las personas que nos visitan. Es la casa de la comunidad diocesana, una realidad que está viva. Es una casa que está habitada, porque en ella celebra y vive su fe la comunidad cristiana.

+ Francesc Conesa,

Obispo de Menorca

Mons. Francisco Conesa Ferrer
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Rector de la Basílica de Santa María de Elche desde 2014 Francisco Simón Conesa Ferrer nació en Elche el 25 de agosto de 1961. Cursó estudios eclesiásticos en el seminario diocesano y fue ordenado sacerdote el 29 de septiembre de 1985. Es doctor en Teología (1994) y en Filosofía (1995) por la Universidad de Navarra. Su ministerio sacerdotal lo ha desarrollado en la diócesis de Orihuela-Alicante, donde ha desempeñado los siguientes cargos: vicario parroquial de la parroquia ilicitana de Nuestra Señora del Carmen (1985-1987), de la Inmaculada de San Vicente del Raspeig (1994-1996) y de Nuestra Señora de Gracia de Alicante (1997). Desde 1998 al 2014 fue el vicario general de la diócesis. En la actualidad es profesor del seminario diocesano, donde imparte Filosofía del Lenguaje y Teología Fundamental, desde 1992; profesor asociado de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, desde 1994; canónigo magistral de la Catedral de Orihuela, desde 2001; y rector de la Basílica de Santa María de Elche, desde 2014. Fue nombrado prelado de honor de su Santidad en el año 2012.