Con María, seguid diciendo “sí” al sueño de Dios

Mons. Sebastià Taltavull           Indecisión, poca generosidad, miedo al riesgo, desconfianza, no al compromiso definitivo… Sería larga la lista que marca el clima dominante poco favorable, en medio del cual se han de tomar decisiones. Por otra parte, existe la cultura vocacional que oxigena el ambiente y favorece en cualquier lugar y circunstancia que la llamada —ese sueño de Dios para cada uno— impregne el corazón y toda la vida del que ha descubierto la palabra que Dios le ha dirigido y le pide respuesta. Ya lo hemos dicho mucho y desde hace años, que la crisis vocacional no está en la llamada sino en la falta de respuesta.

Qué hacer, pues, si tenemos detectado el problema y más que conocidos los diagnósticos? El papa Francisco, dirigiéndose a los jóvenes en el encuentro mundial en Panamá, dijo: «Con María, seguid diciendo sí al sueño que Dios ha sembrado en vosotros». Son muchas las veces que he hablado con los jóvenes del tema vocacional y puedo decir que siempre he constatado la valoración positiva que hacen de los que dan una respuesta afirmativa a la llamada de Dios, pero difícilmente lo aplican a sus aspiraciones y estilos de vida. Es entonces cuando veo claro que el problema es de fondo y toca la raíz de la experiencia cristiana.

Planteémonos esto: ¿Cómo se escucha la llamada? ¿Cómo conocer el sueño de Dios para cada uno? ¿Qué fortaleza personal, y qué virtudes humanas y cristianas son necesarias? ¿Qué adultos están dispuestos a acompañar y discernir? ¿Qué familias y comunidades parroquiales y educativas lo promocionan? ¿Qué estructuras humanas, sociales, familiares y eclesiales deben facilitar a los jóvenes el despertar vocacional y fortalecer su voluntad para decidir con total libertad? ¿Qué clima favorable de comunidad cristiana se le ofrece al joven en medio de un abanico tan amplio de opciones pastorales? ¿Ayudamos a hacer verdaderos procesos de crecimiento cristiano hasta ayudar a tomar decisiones?

«La vocación —dice el papa Francisco— es una invitación a no quedarnos en la orilla con las redes en la mano, sino seguir a Jesús por el camino que ha pensado para nosotros, para nuestra felicidad y para el bien de quienes nos rodean». Me quedó muy grabado lo que dijo un joven en un taller de un “Aplec de l’Esperit”: «Veo que no debo preguntarme tanto lo que yo quiero ser en la vida, sino lo que Dios quiere que yo sea». Quizás esta es la pregunta clave de un planteamiento vocacional cristiano. Al mismo tiempo, llevémoslo a la oración, que es el espacio más idóneo para escuchar y responder.

+ Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
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Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.