La Catedral, casa de la Iglesia Diocesana

Mons. Francisco Conesa              Queridos diocesanos: La Catedral guarda una relación estrecha con la Iglesia Diocesana. En los textos litúrgicos que hablan de la dedicación de una iglesia y del aniversario de la misma se dice: “con tu acción constante, Señor, santificas a tu Iglesia, esposa de Cristo, simbolizada en edificios visibles”. Como dijo San Juan Pablo II al consagrar la Catedral de la Almudena, “la iglesia Catedral es el símbolo y el hogar visible de la comunidad diocesana” (15-6-1993).

Ante todo, la Catedral es el lugar donde se reúne la Iglesia diocesana. La palabra “Iglesia” procede del griego “ekklesia”, que significa “asamblea”, “convocación”. La Catedral es lugar donde se reúne “en el nombre del Señor” la “ekklesia”. En ella la asamblea del pueblo de Dios que está en Menorca celebra su fe, escucha la Palabra y es alimentada por los sacramentos. Desde que en el año 1795 fue erigida en Catedral, la Iglesia de Santa María de Ciutadella dejó de estar destinada a acoger a una comunidad particular de fieles, para convertirse en la casa de toda la diócesis. Es la “domus ecclesiae”, la casa de toda nuestra Iglesia, su hogar.

Además, el edificio material refleja nuestra historia y nuestra cultura. Del mismo modo que una casa refleja las características de la familia que en ella vive, también nuestra Catedral refleja lo que es nuestra iglesia. Su estilo gótico nos sitúa en el siglo XIV, cuando fue construida; en sus capillas veneramos los santos relacionados con nuestra Iglesia; en las claves de bóveda y en los muros se reflejan las devociones de nuestro pueblo. Destaca la capilla mayor donde encontramos la imagen de la Virgen de la Candelaria, titular del templo. A su derecha se sitúa la imagen de San Esteban, cuyas reliquias estuvieron en nuestra isla en el siglo V, según cuenta la carta que escribió el obispo Severo. A la izquierda se sitúa San Juan Bautista, santo de gran devoción en toda la isla.

De esa Iglesia formamos parte todos los cristianos de Menorca. La carta de Pedro dice que los creyentes tienen que ser las piedras vivas que formen un edificio espiritual (1 Pe 2, 4). Por eso el edificio material es un símbolo de ese edificio, mucho más hermoso, que formamos los cristianos que vivimos nuestra fe en Menorca. En el Ceremonial de obispos se dice “La iglesia Catedral por la majestad de su construcción, es signo de aquel templo espiritual, que se edifica en las almas y que resplandece por la magnificencia de la gracia divina, según dice el Apóstol Pablo: «Vosotros sois templo de Dios vivo» (2 Co 6, 16)” (Caeremoniale episcoporum, n. 42). La Catedral es símbolo de la Iglesia visible de Cristo, que en esta tierra reza, canta y adora a Dios.

Desde el año 1939 en nuestra Catedral se reúne la parroquia del Roser. Pero, aunque la Catedral acoja a los fieles de una parroquia, la Catedral es para toda la diócesis. No es para los fieles que viven cerca de la misma, sino para todos los cristianos de Menorca. Todos los fieles cristianos son “feligreses” de la Catedral.

+ Francisco Conesa,

Obispo de Menorca

Mons. Francisco Conesa Ferrer
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Rector de la Basílica de Santa María de Elche desde 2014 Francisco Simón Conesa Ferrer nació en Elche el 25 de agosto de 1961. Cursó estudios eclesiásticos en el seminario diocesano y fue ordenado sacerdote el 29 de septiembre de 1985. Es doctor en Teología (1994) y en Filosofía (1995) por la Universidad de Navarra. Su ministerio sacerdotal lo ha desarrollado en la diócesis de Orihuela-Alicante, donde ha desempeñado los siguientes cargos: vicario parroquial de la parroquia ilicitana de Nuestra Señora del Carmen (1985-1987), de la Inmaculada de San Vicente del Raspeig (1994-1996) y de Nuestra Señora de Gracia de Alicante (1997). Desde 1998 al 2014 fue el vicario general de la diócesis. En la actualidad es profesor del seminario diocesano, donde imparte Filosofía del Lenguaje y Teología Fundamental, desde 1992; profesor asociado de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, desde 1994; canónigo magistral de la Catedral de Orihuela, desde 2001; y rector de la Basílica de Santa María de Elche, desde 2014. Fue nombrado prelado de honor de su Santidad en el año 2012.