Papa Francisco: “Abramos nuestros corazones a la paz, la alegría y la misión”

El Santo Padre saluda a los peregrinos. (Vatican Media)

El papa Francisco en el Regina Coeli de este Segundo Domingo de Pascua y de la Misericordia de Dios, recuerda el Evangelio de hoy: Este día, Jesús aparece a sus discípulos en el Cenáculo trayendo tres dones: paz, alegría, la misión apostólica. Ante el desconcierto y el miedo que nos inunde, acerquémonos a “Cristo con fe, abriendo nuestros corazones a la paz, la alegría y la misión, que es el anuncio de la misericordia divina”

El Papa dijo en su alocución previa al Regina Coeli, que este día “estamos invitados a acercarnos a Cristo con fe, abriendo nuestros corazones a la paz, la alegría y la misión, que es el anuncio de la misericordia divina, testimonio alegre de su amor que se transforma y redime”. Que el Espíritu de Cristo Resucitado, dijo, guíe y sostenga siempre la acción apostólica de la Iglesia, conservando fieles a su vocación a los obispos, sacerdotes, personas consagradas y todos los fieles bautizados.

Cuando Jesús invita a Tomás a tocar sus heridas, esto dijo el Papa es una enseñanza para nosotros, como si Jesús nos dice, si tú no estas en paz, toca mis heridas. Y según el Papa, las heridas de Jesús, son los problemas, las dificultades, las persecuciones, las enfermedades de tanta gente que sufre. ¿Tú no estés en paz? se pregunta, ve a viitar a alguien que es el símbolo de esas heridas de Jesús, dijo el Pontífice, toca sus heridas, porque es de ellas que surge la misericordia. Por esto hoy es domingo de la Misericordia.

Y todos necesitamos de la Misericordia, lo sabemos dijo el Papa, acerquémonos a Jesús y toquemos sus heridas en nuestros hermanos que sufren.  Seamos valientes, dijo, y toquemos sus heridas. Con estas heridas, Él está delante del Padre, se las hace ver, cómo si le dijera: «Padre, éste es el precio, estas heridas son lo que he pagato por mis hermanos».  Con sus heridas, Jesús intercede por nosotros ante el Padre, dijo Francisco

Jesús aparece en el Cenáculo a los apóstoles

El Papa, recordando el Evangelio de hoy, nos dice que en el día de Pascua, Jesús aparece a sus discípulos en el Cenáculo trayendo tres dones: paz, alegría, la misión apostólica.

El don de la Paz

Las primeras palabras que dice Jesús a los apóstoles son: «La paz sea contigo». El Señor resucitado, dijo Francisco, trae paz auténtica, porque a través de su sacrificio en la cruz ha logrado la reconciliación entre Dios y la humanidad y ha vencido el pecado y la muerte. “Sus discípulos eran los primeros que necesitaban esta paz, porque, después de la captura y la sentencia de muerte contra el Maestro, habían caído en el desconcierto y el miedo. “Jesús se aparece vivo entre ellos y, mostrando sus heridas en el cuerpo glorioso, da la paz como el fruto de su victoria”.

“Pero esa tarde el apóstol Tomás no estuvo presente. Informado de este evento extraordinario, él, incrédulo ante el testimonio de los otros Apóstoles, pretende verificar personalmente la verdad de lo que ellos afirman. Ocho días después, como hoy, se repite la aparición: Jesús se encuentra con la incredulidad de Tomás y lo invita a tocar sus heridas”. Sus heridas, las heridas de Jesús, “son la fuente de paz, porque son el signo del inmenso amor de Jesús que derrotó a las fuerzas hostiles del hombre, es decir, el pecado, el mal y la muerte”.

El don de la Alegría

El segundo don que el Jesús resucitado trae a los discípulos es la alegría. El evangelista informa que «los discípulos se regocijaron al ver al Señor». Francisco afirma que el tiempo de Pascua es un momento de alegría, por lo que la liturgia nos hace repetir continuamente: «Este es el día que hizo el Señor, regocijémonos y alegrémonos». La resurrección de Jesús, dijo el Papa, es la razón más grande de nuestro gozo; Él ha destruido los obstáculos y las fuerzas negativas del mundo, que nos impiden ser felices. Así, nuestra existencia, gracias a su muerte y resurrección, se caracteriza por la positividad y la esperanza, y esto para nosotros es una razón de verdadera alegría.

El don de la Misión

Además de la paz y la alegría, Jesús también presenta la misión a los discípulos. Él les dice: «Como el Padre me envió, también yo os envío». El Papa dijo por último que la resurrección de Jesús es el comienzo de un nuevo dinamismo de amor, capaz de transformar el mundo con el poder del Espíritu Santo.

“Este amor se extendió a través de los apóstoles y sus sucesores, pero también a través de todos los demás fieles. De hecho, el Jesús resucitado confía la tarea de anunciar el maravilloso evento de su resurrección a cada cristiano”. Cada persona bautizada está llamada a transmitir los dones divinos de paz y alegría, dijo, continuando así la misión salvadora de Jesús en el mundo, cada uno de acuerdo con su propia vocación.

(Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano, vaticannews.va)

 El Santo Padre pide que sean liberados los refugiados detenidos en Libia

Tras rezar la oración mariana del Regina Coeli, el papa Francisco lanzó un llamamiento para que los refugiados hacinados en centros de detención en Libia, sean liberados con urgencia, especialmente las mujeres, los niños y los enfermos.

Los migrantes detenidos arbitrariamente en varios centros de Trípoli (capital de Libia), sufren alarmantes tasas de desnutrición aguda, viven en condiciones inhumanas y los equipos sanitarios allí presentes no son suficientes para poder atender al elevado número de pacientes que incrementa cada día.

Condiciones inhumanas

La cifra de retenidos asciende a 300, entre ellos más de 100 menores de 18 años. Las organizaciones de ayuda humanitaria que trabajan en el terreno, ofrecen datos altamente preocupantes: casi la cuarta parte de las personas hacinadas padece desnutrición o presenta un peso inferior al recomendado para su masa muscular.

En este contexto, el Papa Francisco ha lanzado un llamamiento a la hora del rezo del Regina Coeli, el domingo 27 de abril, en el que pide que se libere con urgencia a los refugiados detenidos.

Llamamiento del Papa

«Los invito a unirse a mi oración por los refugiados que se encuentran en centros de detención en Libia, cuya situación, que ya es muy grave, es aún más peligrosa debido al conflicto en curso. Hago un llamamiento para que especialmente las mujeres, niños y enfermos puedan ser evacuados lo antes posible a través de los corredores humanitarios», afirmó el Pontífice.

A pesar de los repetidos llamamientos lanzados por el Papa y por diversas organizaciones internacionales para que estas personas fueran reubicadas en un espacio apropiado, los migrantes continúan detenidos en estas precarias instalaciones.

Se trata de una grave violación a los derechos humanos ya que hablamos de la privación de las necesidades más básicas para garantizar su supervivencia: alimento, refugio y sanidad. Ante este dramático panorama, resuena la voz de Francisco pidiendo que los refugiados sean evacuados.

(Sofía Lobos – Ciudad del Vaticano, vaticannews.va)

Francisco recuerda a los nuevos beatos de La Rioja: «mártires de la fe»

A la hora del rezo del Regina Coeli, el Santo Padre dedicó un pensamiento especial a los cuatro mártires beatificados ayer en la provincia de La Rioja, Argentina. Además, el Pontífice pidió rezar por los refugiados detenidos en Libia y por las víctimas de las inundaciones en Sudáfrica.

El domingo 28 de abril, el papa Francisco se asomó a la ventana del Palacio Apostólico para rezar la oración mariana del Regina Coeli, con su habitual  comentario al Evangelio. Bajo un cielo nublado y lluvioso, la Plaza de San Pedro congregó a miles de fieles y peregrinos que no quisieron perderse la habitual cita dominical junto al Santo Padre.

Mártires de la fe

Antes de rezar a la Madre de Dios, el Papa dedicó un pensamiento especial a los cuatro nuevos beatos argentinos:

«Ayer en La Rioja, Argentina, fueron proclamados Beatos, Enrique Ángel Angelelli, Obispo diocesano, Carlos de Dios Murias, Franciscano conventual, Gabriel Longueville, sacerdote fidei donum y Wenceslao Pedernera, catequista. Estos mártires de la fe fueron perseguidos por la justicia y la caridad evangélica. Que su ejemplo y su intercesión apoyen en particular a aquellos que trabajan por una sociedad más justa y unida. ¡Demos un aplauso a los nuevos beatos!», dijo Francisco.

Refugiados detenidos en Libia

Asimismo, el Obispo de Roma invitó a los presentes a unirse a su oración por los refugiados que se encuentran en centros de detención en Libia, cuya situación, que ya es muy grave, es aún más peligrosa debido al conflicto en curso: «Hago un llamamiento para que especialmente las mujeres, niños y enfermos puedan ser evacuados lo antes posible a través de los corredores humanitarios».

Inundaciones en Sudáfrica

Igualmente, Francisco pidió oraciones por los que perdieron la vida o sufrieron graves daños en las recientes inundaciones en Sudáfrica, «para que a estos hermanos nuestros no les falte nuestra solidaridad y el apoyo concreto de la comunidad internacional».

Saludo a los peregrinos

Por último, el Papa saludó a todos fieles romanos y peregrinos de Italia y de varios países, en particular los fieles de Tlalnepantla (México), los jóvenes de Valencia, los estudiantes de Tricase, los adolescentes de Arcore y los de Carugo; los fieles de Modugno y Génova.

También dirigió un saludo particular a la peregrinación diocesana de las familias de la Arquidiócesis de Trani-Barletta-Bisceglie, así como a los devotos de la Divina Misericordia reunidos hoy en la iglesia de Santo Spirito en Sassia.

«A nuestros hermanos y hermanas de las Iglesias orientales que hoy, según el calendario juliano, celebran la Pascua, les ofrezco mis cordiales felicitaciones. ¡Que el Señor resucitado les dé gozo y paz! Finalmente, agradezco a todos los que me han enviado saludos de Pascua en estos días. Los devuelvo con entusiasmo, invocando todo el bien para todas y cada una de las familias. Buen domingo y por favor no se olviden de rezar por mí. Buen almuerzo y hasta pronto», concluyó el Pontífice.

(Sofía Lobos – Ciudad del Vaticano, vaticannews.va)

 

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 40371 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).