Ante las próximas elecciones

Mons. Manuel Sánchez           En vista de las próximas elecciones de abril y mayo me siento en la obligación de dirigiros un mensaje breve, pero fundamental. Como obispo, mi primera e inderogable misión es el anuncio del Evangelio de Jesucristo como camino de libertad, responsabilidad y salvación. Ahora bien, el Evangelio que os debo anunciar contiene también una concepción precisa del hombre y de toda su realidad, núcleo importante de la Doctrina Social que la Iglesia ha proclamado y testimoniado siempre. Teniendo presente esta Doctrina quiero llamar vuestra atención sobre algunos criterios a tener en cuenta a la hora de ejercer el derecho al voto:

El ejercicio de la política como compromiso por el bien común y no por los intereses partidarios es una vocación de servicio. A los políticos la honradez los acredita y ennoblece; la corrupción, en cambio, los degrada y envilece.

Los ciudadanos, a la debida edad, tenemos el derecho y el deber de votar.  Para ello cada elector está llamado a elaborar un juicio prudencial que por definición no está nunca dotado de certeza incontrovertible.

La defensa de la dignidad sagrada de la vida humana desde su comienzo hasta su fin natural es algo a tener muy en cuenta. Igualmente el apoyo a la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer y abierta a la vida, sobre todo en tiempos de crisis demográfica.

Otro derecho que ha de ser respetado y promovido es la calidad de la enseñanza garantizando el derecho de los padres a escoger el modelo de educación integral para sus hijos más acorde con sus creencias.

Ha de ser prioritario promover la justicia social, el acceso a la salud, el trabajo digno y estable para todos, la calidad de vida de los más necesitados, la preocupación por los grupos sociales más débiles, con unas políticas que se fundamenten en la justicia y solidaridad.

En las circunstancias actuales se ha de cuidar la acogida, protección, promoción e integración de los inmigrantes

El Estado ha de practicar una laicidad abierta y positiva, respetando la libertad religiosa de los ciudadanos.

Por último no olvidemos que las obligaciones cívicas no se extinguen con el ejercicio del voto. Hemos de estar atentos al cumplimiento de las promesas electorales

 

Que el Señor nos ilumine y nos bendiga a todos para saber actuar en conciencia

+Manuel Sánchez Monge,

Obispo de Santander

Mons. Manuel Sánchez Monge
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Mons. Manuel Sánchez Monge nació en Fuentes de Nava, provincia de Palencia, el 18 de abril de 1947. Ingresó en el Seminario Menor y realizó luego los estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor Diocesano. Cursó Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, donde obtuvo en 1974 la Licenciatura, con una tesina sobre la infalibilidad del Papa y ,en 1998, el Doctorado con una tesis sobre "La familia, Iglesia doméstica". Fue ordenado sacerdote en Palencia el 9 de agosto de 1970. Fue Profesor de Teología en el Instituto Teológico del Seminario de Palencia (1975), Vicario General de Palencia (1999) y Canónigo de la Catedral (2003). Fue ordenado obispo de Mondoñedo-Ferrol el 23 de julio de 2005.En la Conferencia EpiscopalMiembro de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada desde 2005Desde 2008 es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar