Ponerse en camino

Mons. Àngel Saiz Meneses          Charles Péguy declaró sobre la parábola del hijo pródigo que «ha sido contada  innumerables veces a innumerables hombres desde la primera vez que fue contada y, a  menos de tener un corazón de piedra, ¿quién sería capaz de escucharla sin llorar?… Desde hace muchos años viene haciendo llorar a innumerables hombres y ha tocado en el  corazón del hombre un punto único, secreto, misterioso, inaccesible a los demás… Es  célebre incluso entre los incrédulos, y ha encontrado en ellos un punto de entrada y quizás es  ella sola la que permanece clavada en el corazón del incrédulo como un clavo de ternura».

Esta parábola describe de modo admirable el itinerario existencial de un ser humano. Primero, abandona su hogar y marcha lejos para poder “vivir la vida” según él la entiende, descubriendo lugares en que podrá desplegar sus deseos y expectativas, donde nada ni nadie podrá coartar su libertad. Después vendrá la segunda fase, cuando se le acaban el dinero y los amigos, cuando termina sumido en la mayor de las miserias y degradaciones, cuando experimenta el vacío y la insatisfacción; entonces, el hambre le lleva a recapacitar, a recordar a su padre, bondadoso y comprensivo, y decide volver a  casa, para ser tratado al menos como un jornalero; y se pone en camino a donde estaba su padre. Por último, el encuentro con el padre, que le da un abrazo de perdón, de reconciliación, y que está tan feliz, que organiza una fiesta para celebrar que ha recobrado con vida a su hijo.

Ponerse en camino. Volver a la casa del padre. Hay personas que se encuentran hundidas en la miseria, dilapidando o destruyendo la propia vida; otras tal vez caminan en una dirección equivocada y cuanto más distancia recorren, más se alejan de la fuente de la verdad y del bien; también es posible estar orientados en la buena dirección, pero por diferentes motivos, quedarse detenidos, o avanzar con un ritmo excesivamente lento. El tiempo cuaresmal es tiempo propicio para examinar la propia existencia a la luz de la Palabra de Dios, y preguntarse con valentía si se está satisfecho con la situación personal actual  y,  más aún, para responderse con sinceridad.

El hijo pequeño, inmaduro y frágil, marchó de casa a tierras lejanas en busca de novedades, de sensaciones desconocidas, seducido por los  encantos  y placeres que esperaba descubrir, sin que le importaran los sentimientos de su padre. El hermano mayor no marchó de casa, pero su corazón también estaba lejos, porque no tenía conciencia de hijo, sino de empleado; era un trabajador  eficiente y fiel, pero no mantenía con su padre una relación filial ni de fraternidad con su hermano; por eso se indigna tanto ante la sorprendente magnanimidad del padre, que incluso mata el ternero cebado y organiza una fiesta. Por caminos distintos, tanto el uno como el otro han de aprender a  volver a la casa del padre.

Y nosotros, cristianos del siglo XXI, en medio de las prisas de cada jornada, incapaces de procesar el alud de información que nos llega cada día a través de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías, en plena revolución científico-tecnológica, ¿qué pensamos, qué sentimos al escuchar y meditar la parábola del hijo pródigo? ¿Se remueve algo en lo profundo de nuestro corazón, se ilumina algo en los recovecos de nuestro entendimiento, se reaviva la determinación de nuestra voluntad?  Para nosotros, también es hora de volver a la casa del Padre, es hora de reconciliarnos con él. Ya sea porque nos hemos alejado de su presencia, ya sea porque estando cerca, no vivimos plena y conscientemente como hijos suyos. Si embargo, Él nos espera siempre, siempre sale a nuestro encuentro para darnos su abrazo de perdón y de gracia. Pongámonos pues en camino.

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
Acerca de Mons. Josep Àngel Saiz Meneses 355 Articles
Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.