«La fraternidad, camino de paz»

Card. Juan José Omella             «No hay alternativa: o construimos un futuro juntos, o no habrá futuro». Esta frase fue pronunciada por el papa Francisco en el más reciente de sus viajes, el que hizo a Abu Dabi, en los Emiratos Árabes Unidos (EAU), del 3 al 5 del pasado febrero. Ha sido un viaje histórico por muchos aspectos, pero me parece, sobre todo, que marcará un estilo en el campo de las relaciones interreligiosas y, más concretamente, en las relaciones entre el islamismo y el cristianismo.

El Santo Padre hizo un llamamiento a superar, «sin vacilaciones, cualquier forma de violencia que se justifique en nombre de la religión». Hizo esta llamada durante este encuentro interreligioso. «Las religiones, de manera especial, no pueden renunciar a la tarea de construir puentes entre los pueblos y las culturas», dijo el papa Francisco, después de anunciar la firma de un Documento de Fraternidad Humana con el gran imán de la Universidad de Al Azhar, Ahmet al Tayeb, con el que ya había mantenido un encuentro durante el viaje del Sumo Pontífice a Egipto.

«He aceptado venir aquí como un creyente sediento de paz, como un hermano que busca la paz con los hermanos», aseguró el papa Francisco. Y, de retorno a Roma, un día después de acabar este viaje a los EAU, en su «catequesis» durante la audiencia general del miércoles 6 de febrero, dijo: «Por primera vez, un Papa ha ido a la península arábiga. Y la Providencia ha querido que haya sido un Papa que lleva el nombre de Francisco, 800 años después de la visita de San Francisco de Asís al sultán el-Malik el-Kamil. He pensado a menudo en San Francisco durante este viaje: me ayudaba a llevar el Evangelio en el corazón, el amor de Jesucristo, mientras vivía los diversos momentos de la visita».

De este encuentro por la fraternidad han quedado muchas fotografías y, sin duda, muchas ganas de paz. Hagamos que estas ganas se nos contagien y condicionen nuestra vida.

«Llevar el Evangelio y el amor a Jesucristo en el corazón». El Papa nos confirma este objetivo diciendo que «el sentido de la vida en la tierra es aquí, en la comunión con él y en el amor por los demás». Estas palabras del Santo Padre nos recuerdan que nuestro Plan Pastoral Diocesano, durante todo el este curso, nos propone un objetivo: «Desde el encuentro con la persona de Jesucristo, promover la fraternidad».

Hermanos, esta Cuaresma nos invita a hacer realidad este camino. Sin duda, hoy nuestras sociedades occidentales son cada vez más multiculturales y multirreligiosas. También es cierto que muchas personas tienen el deseo de dar un sentido a sus vidas.

Recordad la invitación que os hacía en el inicio de Cuaresma. Os invitaba a trabajar por la fraternidad. Animémonos todos a ayunar de luchas innecesarias entre hermanos que nos llenan de rencor y nos dejan vacíos.

Card. Juan José Omella
Arzobispo de Barcelona

Card. Juan Jose Omella
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Mons. Juan José Omella Omella nació en la localidad de Cretas, provincia de Teruel y archidiócesis de Zaragoza, el 21 de abril de 1946. Estudió en el Seminario de Zaragoza y en Centros de Formación de los Padres Blancos en Lovaina y Jersualén. El 20 de septiembre de 1970 recibía la ordenación sacerdotal. En su ministerio sacerdotal, trabajó como Coadjutor y como Párroco y entre 1990 y 1996 como Vicario Episcopal en la diócesis de Zaragoza. Durante un año fue misionero en Zaire. El 15 de julio de 1996 fue nombrado Obispo auxiliar de Zaragoza. Fue ordenado Obispo el 22 de septiembre de ese mismo año. El 27 de octubre de 1999 fue nombrado Obispo de la diócesis de Barbastro-Monzón, de la que tomó posesión el 12 de diciembre de 1999. Entre el 24 de agosto de 2001 y el 19 de diciembre de 2003 fue Administrador Apostólico de Huesca y entre el 19 de octubre de 2001 y el 19 de diciembre de 2003, también Administrador Apostólico de Jaca. El día 8 de abril de 2004 es nombrado Obispo de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Es miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social desde febrero de 2002. Con anterioridad, desde 2000 fue Presidente en funciones de esta misma Comisión Episcopal. Es también Consiliario Nacional de Manos Unidas.