El génesis, puerta de la Biblia

Mons. Jau­me Pu­jol               «Al principio creó Dios los cielos y la tierra…» Así empieza el primer libro de la Biblia, el Génesis, que narra la creación del mundo, el paraíso terrenal, el primer pecado, la promesa de redención, y la vida desde Adán y Eva a nuestros primeros padres en la fe, como Abraham, Jacob, José, patriarcas con los que Dios sella su Alianza.

Releer estas páginas sublimes despacio y con espíritu de escucha, nos permite conocer mejor al Creador del universo, y adentrarnos en los trazos doctrinales fundamentales de nuestra fe, como la unidad de Dios, la divina omnipotencia, la justicia y la misericordia.

También ella, la misericordia, que tendrá su culminación explicativa en el Nuevo Testamento, aparece ya en las primeras páginas de la antigua Ley. Después de la tentación y la caída, cuando el ser humano se avergüenza de su desnudez y se esconde de la mirada de su creador, Dios le sale al encuentro y le promete la redención con aquella figura de la mujer que alumbrará a un hijo que aplastará la cabeza del diablo.

Misericordia también para Caín, el primero de la inacabable lista de homicidas que ha habido en el mundo, cuando Dios le pone una señal en la frente para salvaguardarlo: «Puso, pues, Yahvé a Caín una señal para que nadie que le encontrara le hiriera.» (Gn 4, 15b).

El Génesis, con un lenguaje no científico, presenta la magnificencia de Dios y episodios tan aleccionadores y sugerentes como el del arca de Noé y la torre de Babel, hasta entrar en una segunda parte con los patriarcas, comenzando por Abraham, con quien Dios hace la promesa de entregarle una tierra, que será Palestina, y hacerle padre de una gran descendencia.

Abraham, ejemplo de fe, sale de la tierra de sus padres sin saber adónde iba, se nos dice (cf. Gn 12,1), pero fiel a la palabra de Dios, incluso cuando le somete a la prueba máxima del posible sacrificio de su hijo Isaac.

Cada patriarca nos ofrece lecciones de vida inigualables en estos textos inmortales, como el sueño de la escalera de Jacob, la vocación de José después de ser vendido por sus hermanos, y tantos otros que han inspirado a artistas durante siglos y que han permitido a los teólogos conocer mejor la intimidad divina. Recomiendo, en este sentido, el libro Vivir con la Biblia, del cardenal Carlo María Martini, excepcional retrato, con sus múltiples enseñanzas, que nos transmiten estos primeros patriarcas.

Después del Génesis la Biblia sigue con el Éxodo, cuyo personaje central, Moisés, merecerá la atención de todo estudioso de la Biblia.

 

+Jau­me Pu­jol Bal­ce­lls
Ar­zo­bis­po me­tro­po­li­tano de Ta­rra­go­na y pri­ma­do

Mons. Jaume Pujol
Acerca de Mons. Jaume Pujol 324 Articles
Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.