Ser fiel en lo poco

Mons. Fran­cis­co Ce­rro          Me han impresionado e interrogado estas palabras de Jesús: “Ser fiel en lo poco”. Parece que solo se puede construir y ser fiel en lo grande, en lo espectacular, en lo que brilla, en lo que es llamativo.

Qué significa “ser fiel en lo poco”? Lo primero que el Señor ama “lo pequeño”, lo que no cuenta, lo pobre, lo que a veces creemos que es insignificante. Su Amor pone los ojos en lo que no cuenta para el mundo.

Primero: Ser fiel en lo poco es saber que el mar se hace realidad con el agua de muchas gotas. Cuando vivimos desde el Corazón de Cristo y desde nuestra pequeñez entonces el fruto es abundante. Somos trigo escondido, somos grano de mostaza. Siendo pequeños solo se nos pide permanecer fiel con su gracia y nuestra colaboración para crecer en el Amor.

Segundo: Ser fiel en lo poco, es decir con nuestra vida humilde, sin brillo, aunque que nos pueda parecer que no le importa a nadie. Sin embargo, ello nos lanza a un gran amor fiel y vivido desde “lo poco”, desde lo pequeño, la experiencia nos dice que el que es fiel en lo poco, también lo es en lo mucho. La fidelidad es vivir siempre, por amor, en lo pequeño y en lo grande.

Por último, “ser fiel en lo poco” ha sido siempre la llamada del Señor a convertirnos desde lo que no cuenta, es la lógica del Reino de Dios. En nuestra vida, cuando la vivimos en la fidelidad a lo pequeño, crecen las alas del amor para permanecer fiel a lo que el Señor nos ha encomendado. Cuando somos fieles en “lo poco”, en lo que todos consideran pequeño e insignificante, estamos apostando por un Gran Amor.

Para quien ama con radicalidad es necesario volcarse en todo, pues el amor tiene su ejemplo humano más logrado en una madre capaz de cuidar a todos y que siempre cuida lo pequeño, lo que no cuenta, lo que pasa como no brillante. Cuanto más radical es el amor puesto en todo, más se convierte la fidelidad en lo poco, en una gran obra de amor.

Ser fiel en lo poco es apostar para ser fiel en todo. Lo que debemos vivir de estas palabras de Jesús es que para el que ama, todo es grande e importante y lo pequeño aumenta el amor que, tejido de fidelidad, siempre conducirá a que crezca la alegría en el corazón que ama. Jesús, que siempre acierta, nos lanza a vivir amando “hasta el extremo”, sabiendo que quien es “fiel en lo poco” está abriendo caminos para ser fiel siempre en lo grande. Para el que ama, todo es importante, todo es posible.

 

+Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
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Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.