La vida consagrada,presencia del amor de Dios

Mons. Amadeo Rodríguez           Estoy seguro que todos los consagrados de la Diócesis de Jaén sois conscientes de que estamos en Misión; no me cabe ninguna duda de que cada uno de vosotros os estáis preguntando cómo vais a participar activamente en esta iniciativa diocesana con la que queremos hacer una experiencia concreta de Iglesia en salida. Soy consciente de que algunas comunidades lo tienen más fácil, porque vuestra labor está muy relacionada con la vida de las parroquias, en las que colaboráis asidua y activamente. Para otras, sin embargo, la relación con la parroquia no es tan directa, porque quizás vosotros estáis dedicados a sectores pastorales como la educación, la sanidad, la acción social, etc, que os exige una dedicación más exclusiva.

Me dirijo a todos y a todas para invitaros a participar en la Misión, cada uno según vuestras posibilidades. Entiendo que, por mi parte, sería una falta no solo de delicadeza sino también de coherencia eclesial no contar con quienes son una parte tan importante de la Iglesia Diocesana. Entiendo también que, para vosotros, pertenecer a la Diócesis no es sólo un asunto de buenas formas, sino de convicción eclesial, ya que es en esta Iglesia del Santo Reino donde está inserta vuestra misión y donde cada uno de vosotros vivís vuestra fe en plena comunión con el Obispo y con la comunidad diocesana.

Todo esto me da pie a pediros que acojáis de corazón la llamada a la misión que hago a todos los diocesanos y también que motivéis la Misión Diocesana en vuestros ámbitos de servicio con una invitación explícita a cuantos, de un modo u otro, se relacionan con vosotros. Espero que en vuestras comunidades, en vuestras instituciones y obras la participación en la misión se haga realidad.

Con sencillez, os invito a leer la Carta Pastoral que os he dirigido a todos con el título “ANUNCIAR LA ALEGRÍA DEL ENCUENTRO CON JESUCRISTO”. También podréis encontrar todos los materiales para la misión en la pagina web de nuestra Diócesis. De cualquier modo, os pido que recéis por la Misión Diocesana.

Por otra parte, sabéis que valoro especialmente a la CONFER diocesana; pues es la institución que le da unidad y visibilidad a la vida religiosa en la Diócesis de Jaén. Por eso, invito de un modo especial a todos los religiosos y religiosas, y a los consagrados en general, a participar en la JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA, que tendrá lugar en la fiesta de La Presentación del Señor, el día 2 de febrero a las 12 de la mañana en la Capilla del Sagrario. Cumplo así lo que prometí el año pasado ante una presencia bastante escasa en la Capilla del Sagrario de la Catedral. Lo hago con gusto y os invito especialmente porque haremos un gesto de envío a la Misión Diocesana a toda la Vida Consagrada.

Puesto al habla con la nueva presidenta, me sumo a su invitación y os animo a todos y todas a que os hagáis presentes en este acto tan eclesial y tan específico de quienes sois presencia del amor de Dios, a lo largo y a lo ancho de la Diócesis de Jaén, como dice el lema de este año.

Con especial afecto en el Señor.

 

+ Amadeo Rodríguez Magro

Obispo de Jaén

Mons. Amadeo Rodríguez
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Mons. Amadeo Rodríguez Magro nació el 12 de marzo de 1946 en San Jorge de Alor (Badajoz). Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Badajoz, del que luego sería formador. Recibió la ordenación sacerdotal el 14 de junio de 1970. Su primer destino pastoral fue de coadjutor de la parroquia emeritense de San Francisco de Sales (1970-1974), de la que posteriormente sería párroco (1977-1983). Tras obtener la licenciatura en Ciencias de la Educación (sección Catequética) en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma (1983-1986), D. Amadeo fue nombrado por su Obispo, D. Antonio Montero, vicario episcopal de Evangelización y director de la Secretaría Diocesana de Catequesis (1986-1997), siendo también designado vicario territorial de Mérida, Albuquerque y Almendralejo; y finalmente vicario general (1996-2003). Fue además secretario general del Sínodo Pacense (1988-1992) y secretario de la conferencia de Obispos de la Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz (1994-2003). En 1996 fue nombrado canónigo de la Catedral de Badajoz, cuyo cabildo presidió de 2002 a 2003. Realizó su labor docente como profesor en el Seminario, en el Centro Superior de Estudios Teológicos, en la escuela diocesana de Teología para Laicos (1986-2003) y de Doctrina Católica y su Pedagogía en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura (1987-2003). También formó parte del consejo asesor de la Subcomisión Episcopal de Catequesis de la Conferencia Episcopal Española. El 3 de julio de 2003 San Juan Pablo II le nombra obispo de Plasencia y recibe la ordenación episcopal en la Catedral de Plasencia el 31 de agosto de 2003. En la Conferencia Episcopal Española es el vicepresidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y presidente de la Subcomisión Episcopal de Catequesis desde 2014, de la que ya era miembro desde 2003. También ha formado parte de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias de 2005 a 2011. El 9 de abril de 2016 se hizo público su nombramiento como obispo de Jaén. Tomó posesión de su cargo el día 21 de mayo de 2016.