Los primeros pastores eran extremeños

Mons. Francisco Cerro          Se decían José y María, camino de Belén: Esta tierra se está despoblando. ¿Te has fijado, María, que los pueblos se vacían y ya casi nadie vive en el mundo rural? Fíjate que por donde vamos pasando, en estos pequeños pueblos, casi no vive nadie. Los jóvenes se marchan fuera. Estaban en esta conversación y, cuando se quieren dar cuenta, aparece Belén, que quiere decir casa del pan.José, se adelanta porque en este pueblo bíblico de Belén, la patria del rey David, es muy conocido. Ocurre que hay un gran gentío porque todos los habitantes acuden a empadronarse para cumplir con el Edicto del Emperador. Las posadas están repletas de personas y no encuentran lugar donde se les acoja. Una señora, conocida de José, le dice: José, este pueblo se muere poco a poco. Nadie quiere vivir aquí porque aquí ni llega el tren, ni las mejoras prometidas  y la gente se marcha a la ciudad. José, viendo la situación que se plantea comienza a ponerse nervioso y casi no hace caso al comentario de la señora. Con enorme tristeza y honda preocupación, comprueba que todo está lleno, gente de paso, que no hay sitio para ellos y que  se tendrán que ir a las periferias, a los arrabales, a unas cuadras donde los animales pasan la noche. Caminan, llenos de cansancio, hacia una cuadra de animales porque no hay sitio para ellos.

El tiempo apremia y llegando a las cuadras, José pone manos a la obra y limpia un poco por encima porque María siente que llega el momento. Parece que el Niño tiene ganas de nacer y hacerse presente en la noche fría de la Historia. Todo sucede con una gran rapidez y, prontamente, se escucha el llanto de un Niño y el bueno de José lo coge en sus brazos y se lo come a besos. Ha sido todo tan rápido que no les da tiempo a nada porque, de inmediato, aquel lugar solitario comienza a llenarse de pastores con olor a oveja, gente sencilla, acostumbrados al trabajo y al sacrificio. Los primeros que llegan dicen que vienen de Extremadura. Llegaban de todas partes, corriendo y cantado por los caminos en aquella fría noche de invierno y lo hacían para adorar al Niño Dios que nace de una Virgen Madre. El silencio envuelve las montañas y algunos pastores, en su regreso a casa, comentan: parece que no queda nadie en el pueblo. Todos se van. El trabajo es escaso y la vida es dura. Estaban en estas disquisiciones cuando, de pronto, descubren que el cielo está lleno de estrellas, de cantos de ángeles, de una alegría y de un gozo que nadie se los podrá quitar del corazón. Y todos pensaron: ¡¡¡Qué bonito es vivir en nuestra tierra!!!  ¡¡¡Qué hermosa es nuestra tierra!!!  ¿Por qué tenemos que marcharnos cuando queda tanto por hacer?  …y en el Cielo estaba escrito, ¿por los ángeles quizás?: Quédate en Extremadura, te necesitamos a ti y a muchos más.

 

+ Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
Acerca de Mons. Francisco Cerro Chaves 176 Articles
Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.