Las habladurías son la plaga del presbiterio, dice el Papa

En su discurso improvisado a los seminaristas de la archidiócesis de Agrigento, recibidos ayer en el Vaticano, el papa Francisco recuerda que no se puede ser un buen sacerdote si no se tiene un diálogo filial con el obispo que es padre.

Las reflexiones del papa Francisco compartidas con los seminaristas de la archidiócesis de Agrigento provienen del corazón, además de las contenidas en el discurso entregado. Un diálogo espontáneo que comienza con una palabra clave: «misión». Esta es tal -recuerda el Papa- sólo si tiene «un horizonte apostólico», porque de lo contrario es caminar en «un laberinto». Para estar seguros», recomienda, «hay que compartir con el obispo la propia idea de Iglesia en salida. Él, en el nombre de Dios, dice: «Este es el camino».

El obispo es padre

Francisco recuerda que el obispo está llamado a ser un padre fecundo, a conocer bien a sus sacerdotes, sus límites y sus riquezas, no es «un director de un banco que da trabajo a los empleados», sino «un padre que prepara para la misión», que hace unidad a través del diálogo filial con los sacerdotes. «La Iglesia no es un organigrama», dice el Papa: «es la vida ‘ordenada’ en el Espíritu Santo».

La gracia del Espíritu

El Pontífice indicó tres líneas de acción: el diálogo con el obispo, la relación con el presbiterio y con el pueblo de Dios. Francisco recomienda la amistad entre hermanos que se quieren y advierte contra las habladurías. “Las habladurías, el chismorreo –dice – es la plaga del presbiterio. La invitación es hablar a la cara como se hace cuando se es un hombres maduros. El chismorreo, por otro lado, es “de cobardes”. Es importante confrontarse, discutir pero, en nombre de la consagración recibida, ser armoniosos y pedir al Espíritu Santo la gracia de serlo.

El clericalismo es una perversión

Deteniéndose en la relación con el pueblo de Dios, el Papa nos pide que no olvidar de dónde se proviene porque el riesgo es caer en el clericalismo. El sacerdote no debe olvidar que fue elegido por Dios de entre su gente. El clericalismo -dice- «es nuestra perversión más fea. El Señor los quiere pastores, pastores del pueblo, no clérigos de estado.

Espiritualidad para abrir el corazón

Por último Francisco invita a cultivar la vida espiritual, abriendo los corazones al padre que guía a los seminaristas en su camino. “Él – afirma – les enseñará a rezar», «cómo amar a la Virgen», porque «Ella está siempre cerca de la vocación de cada uno de ustedes». El padre espiritual «no es un inspector de conciencia, es alguien que, en nombre del obispo, los ayuda a crecer». La invitación fue también a dejarse formar como la arcilla por el alfarero porque «no es un capricho lo que piden los formadores». Sin embargo, se necesita la sinceridad, decir lo que no lo va, convertirse en hombres valientes confrontándose en un diálogo franco.

(Benedetta Capelli – Ciudad del Vaticano, vaticannews.va)

La Iglesia está llamada a escuchar el grito de la humanidad

Al dar su bienvenida a los seminaristas de Agrigento, acompañados por su arzobispo, el cardenal Montenegro, Francisco les ofreció algunas ideas hablando espontáneamente e invitando a que lean el discurso que les había preparado

En el discurso que el Papa había preparado para esta ocasión ofreció cuatro ideas a estos cuarenta seminaristas que se dieron cita en la Sala del Consistorio.

El icono bíblico

“Ante todo, el icono bíblico: el Evangelio de los discípulos de Emaús”. Y explica que deseaba volver a entregarles este icono porque ha guiado todo el trabajo de la última Asamblea Sinodal y puede seguir inspirando su camino.

“Y precisamente camino es la primera palabra-clave: Jesús Resucitado nos encuentra en el camino, que al mismo tiempo es la vía, es decir, la realidad en la que cada uno de nosotros está llamado a vivir, y es el recorrido interior,  la vía de la fe y de la esperanza, que conoce momentos de luz y momentos de oscuridad”.

El Señor nos encuentra, nos escucha y nos habla

La segunda palabra-clave es escuchar. Sí porque “nuestro Dios es Palabra” y, al mismo tiempo, “es silencio que escucha”. “Jesús es la Palabra que se ha hecho escucha, acogida de nuestra condición humana”. De ahí que cuando aparece junto a los dos discípulos camina con ellos escuchándolos, y también estimulándolos a sacar lo que tienen dentro, su esperanza y su decepción.

“Y esto, en su vida del seminario – recuerda Francisco – significa que en el primer lugar está el diálogo con el Señor, hecho de escucha recíproca: Él me escucha a mí y yo lo escucho a Él”. Sin ficciones y sin máscaras.

El seminario como lugar de discernimiento

“La tercera palabra-clave es discernimiento. El seminario es lugar y tiempo de discernimiento. Y esto requiere acompañamiento, como hace Jesús con los dos discípulos y con todos sus discípulos, en especial con los Doce”.

Francisco afirma también que muchos de los problemas que se manifiestan en la vida de un sacerdote se deben a una falta de discernimiento en los años del seminario, si bien no todos, y no siempre, pero sí tantos. Por esta razón escribe que “el misterio de la vocación y del discernimiento es una obra de arte del Espíritu Santo, que requiere la colaboración del joven llamado y del adulto que lo acompaña”.

La dimensión sinodal de la misión

“La cuarta palabra – explica el Santo Padre – lo sabemos, es misión; y el Sínodo de los jóvenes ha valorizado mucho la dimensión sinodal de la misión, es decir el hecho de salir juntos al encuentro con los demás”. Y destaca la tentación existente de ser excelentes misioneros individuales.

De ahí que el Papa haya escrito que ya desde su estado de seminaristas se puede caer en esta tentación. La de sentirse buenos porque son brillantes a la hora de predicar o de organizar eventos, o en las bellas ceremonias, descuidando el testimonio de la comunión y de la colegialidad.

El Pontífice se despidió de estos queridos seminaristas pidiendo al Señor y a la Virgen María que los acompañen, y tras impartirles su bendición apostólica, les pidió que no se olviden de rezar por él.

(María Fernanda Bernasconi – Ciudad del Vaticano, vaticannews.va)

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