Día de la Iglesia Diocesana

Mons. Francisco Cerro          La Jornada del Día de la Iglesia Diocesana nos invita de nuevo este año a profundizar en nuestro compromiso cristiano con el lema “Somos una gran familia contigo”.

Vivamos esta Jornada de la Iglesia Diocesana con la alegría de pertenecer a una parroquia y  a una diócesis que nos facilita lo más importante, ser miembros de la gran familia de los hijos de Dios. Para ello permitidme que os proponga cuatro sencillas acciones:

Primera: Conocer nuestra Iglesia. No se ama lo que no se conoce. Acercarnos a la historia de nuestra Parroquia, de nuestro Arciprestazgo, de la Diócesis, cómo funcionan, qué servicios prestan; todo ello nos va a ayudar a sentirnos más integrados en la comunidad eclesial.

Segunda: Rezar por nuestra Iglesia. Necesitamos reforzar nuestros lazos como hijos de Dios y miembros de la comunidad de creyentes. Presentar ante Dios todas las tareas y actividades tanto de nuestra parroquia como del arciprestazgo y diócesis es también hacernos corresponsables de las mismas y, cómo no, también beneficiarios.

Tercera: Colaborar económicamente. El domingo de la Iglesia Diocesana se nos pedirá nuestra aportación en la colecta especial. Para el mes de mayo próximo se nos volverá a recordar que debemos marcar la X en la declaración de la renta. Las aportaciones  regulares, como cuotas mensuales, trimestrales o anuales son una excelente colaboración.

Tenemos que atender en nuestra diócesis a más de 150 parroquias, muchas de las cuales necesitan nuestra ayuda para seguir manteniendo los servicios que prestan. Contamos con nueve Residencias de Mayores con más de 400 acogidos que pertenecen, en su mayoría a un estrato social y económico bajo. Son sólo algunos ejemplos de las necesidades que hemos de atender.

Cuarta: Colaboración personal. Necesitamos también de la valiosísima ayuda de los voluntarios. Cuánto tenemos que agradecer a los catequistas, voluntarios de Cáritas, colaboradores en las tareas de limpieza y mantenimiento de nuestras parroquias, partícipes en los grupos de liturgia, coros, cofradías y un larguísimo etc.

Queridos diocesanos, conocer, rezar y colaborar con la iglesia diocesana nos ayuda a ser mejores cristianos  y conscientes de que pertenecemos a una comunidad que vive desde la fe, que se siente solidaria con todos, especialmente con los más necesitados y que mira al futuro con optimismo.

Con mi afecto y bendición

 

+ Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
Acerca de Mons. Francisco Cerro Chaves 138 Artículos
Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.