¡No estás lejos del Reino de Dios!

Mons. Se­bas­tià Tal­ta­vull           La frase es de Jesús y abre muchos caminos en nuestro diálogo con la secularidad. Deberíamos poder pronunciarla mucho, es un reto y una invitación al mismo tiempo a nuestra capacidad de observación de lo que ocurre en nuestro entorno, tanto si nos referimos a las personas como a los acontecimientos. Observación creyente, no hay duda, pero con la sorpresa de que hay mucha semilla de Evangelio esparcida y que hay que detectar. Ya es un paso importante cuando, fijándonos en las personas que nos rodean, descubrimos actitudes evangélicas de los que puede que incluso ni ellas se den cuenta. Es un trabajo fascinante contemplar que por doquier hay quien vive el Evangelio no solo por su opción creyente, sino porque en el corazón de la laicidad va integrando nuevas formas de comunicación.

El mundo de los jóvenes es el principal exponente. Cuando nos limitamos solo a escucharlos, podemos captar muchas de estas nuevas expresiones. Por lo pronto, necesitamos tener una actitud abierta, libre de prejuicios, con voluntad de empatía para situarnos más desde ellos que no desde nuestros presupuestos. Sin embargo, no es suficiente con escucharlos, más bien veo necesario conversar con ellos para llegar a un diálogo constructivo que ennoblece un intercambio generacional. Por otra parte, la conversación también necesita de unas actitudes básicas como son la comprensión, la paciencia, la transparencia, la coherencia, la fidelidad a la propia vocación, que el otro también debe conocer y valorar.

 

El otro mundo es el de la familia y el de las relaciones humanas. Cuando detectamos situaciones de crisis en la sociedad, las estamos detectando en la familia. Cuando las relaciones humanas se debilitan, es que han perdido fuerza los vínculos familiares y de amistad. Entonces es cuando el esfuerzo de superación debe ser más grande y se deben recuperar aquellas actitudes que siempre debían haber estado. Valoremos cuando un niño se porta bien, cuando un joven es transparente, cuando el amor es más fuerte que las ideas y los prejuicios, cuando la fidelidad se abre camino y nos hace adultos, cuando el paso de los años nos orienta a hacer el bien, a pensar más en los demás, a perdonar con más facilidad, a superarnos constantemente, a llenarnos de esa vida interior que nos conecta con Dios, que es Amor.

+ Se­bas­tià Tal­ta­vull

Obis­po de Ma­llor­ca

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
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Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.