Cuando dices Iglesia diocesana hablas de ti

Mons. Amadeo Rodríguez          Aquí me tenéis otra vez, convocando, como cada año, para el Día de la Iglesia Diocesana. Para empezar, os recuerdo lo que ya se ha convertido en un lema para todos nosotros: «Somos una gran familia contigo».Yo me siento parte de esta entrañable familia, ¿y tú? Si todavía cuando leas esto, no piensas en ti y en cómo es tu vinculación con la familia de la Iglesia, te recuerdo que el primer objetivo de esta jornada es justamente para pedirte que des un paso hacia delante y traspases el umbral de la casa familiar, que es tu Iglesia diocesana, hasta que te veas con toda naturalidad dentro de ella y participando de las alegrías y las penas, de las ilusiones y desencantos, en la fiesta, en la oración y en el apoyo mutuo que hay entre todos los hermanos. Especialmente aquí, en Jaén, te animo a que compartas el sueño misionero de llegar a todos; pues con esa ilusión nos estamos moviendo muchos en cumplimiento del Plan Diocesano de Pastoral.

Lo que importa y se busca en esta Jornada es que los cristianos valoremos, cada vez más, la pertenencia a esta familia; que lleguemos a sentir y a decir: todo me pertenece y yo pertenezco; todo es mío y yo soy uno más en el disfrute y enriquecimiento de ese patrimonio común, que tiene como mayor tesoro la fe en Jesucristo. Que «ser Iglesia», sea para cada uno de nosotros un valor, un orgullo y una responsabilidad es la mejor motivación que podemos encontrar para celebrar este Día de la Iglesia Diocesana de 2018.

La pertenencia supone sentirse miembro de la Iglesia y, naturalmente, sentirse implicado en su ser, en su vida y en su servicio. El rostro de la Iglesia en el mundo depende muy especialmente de cómo seamos y nos mostremos los que formamos esa gran familia de los hijos de Dios; y depende, por supuesto, de cómo servimos en este mundo, en el que tenemos la misión de ir trabajando en la construcción del reino de Dios.

Aunque siempre tenemos mucho que mejorar, no tenemos mala imagen, porque es mucho lo que hacemos tanto en la actividad pastoral como en la caritativa y asistencial. Pero recuerda: todo lo hacemos entre todos, es misión de todos, es ilusión de esta familia, que es la Iglesia diocesana, contigo. Por eso, siéntete en ella, pertenece a ella y colabora en ella. La colaboración se puede hacer de muchas maneras, pero decae si falta el sentido de pertenencia, pero aumenta si te ves siempre dentro de la Iglesia.

Con mi afecto por todos.

 

+Amadeo Rodríguez Magro
Obispo de Jaén

Mons. Amadeo Rodríguez
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Mons. Amadeo Rodríguez Magro nació el 12 de marzo de 1946 en San Jorge de Alor (Badajoz). Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Badajoz, del que luego sería formador. Recibió la ordenación sacerdotal el 14 de junio de 1970. Su primer destino pastoral fue de coadjutor de la parroquia emeritense de San Francisco de Sales (1970-1974), de la que posteriormente sería párroco (1977-1983). Tras obtener la licenciatura en Ciencias de la Educación (sección Catequética) en la Universidad Pontificia Salesiana de Roma (1983-1986), D. Amadeo fue nombrado por su Obispo, D. Antonio Montero, vicario episcopal de Evangelización y director de la Secretaría Diocesana de Catequesis (1986-1997), siendo también designado vicario territorial de Mérida, Albuquerque y Almendralejo; y finalmente vicario general (1996-2003). Fue además secretario general del Sínodo Pacense (1988-1992) y secretario de la conferencia de Obispos de la Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz (1994-2003). En 1996 fue nombrado canónigo de la Catedral de Badajoz, cuyo cabildo presidió de 2002 a 2003. Realizó su labor docente como profesor en el Seminario, en el Centro Superior de Estudios Teológicos, en la escuela diocesana de Teología para Laicos (1986-2003) y de Doctrina Católica y su Pedagogía en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura (1987-2003). También formó parte del consejo asesor de la Subcomisión Episcopal de Catequesis de la Conferencia Episcopal Española. El 3 de julio de 2003 San Juan Pablo II le nombra obispo de Plasencia y recibe la ordenación episcopal en la Catedral de Plasencia el 31 de agosto de 2003. En la Conferencia Episcopal Española es el vicepresidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y presidente de la Subcomisión Episcopal de Catequesis desde 2014, de la que ya era miembro desde 2003. También ha formado parte de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias de 2005 a 2011. El 9 de abril de 2016 se hizo público su nombramiento como obispo de Jaén. Tomó posesión de su cargo el día 21 de mayo de 2016.