Jornada Mundial de las Misiones

Mons. Enrique Benavent               El próximo domingo celebraremos la jornada mundial de las misiones, el día del DOMUND. En las celebraciones de la Eucaristía recordaremos a los misioneros y misioneras que han dejado su tierra para anunciar el Evangelio a quienes no han oído hablar de Cristo. La situación en la que viven estos hermanos nuestros puede ser muy diversa: países en situaciones dramáticas de pobreza; iglesias particulares que necesitan la ayuda de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, para poder llegar a tantas personas que no conocen al Señor o asegurar una mínima atención pastoral a comunidades cristianas que solo pueden recibir los sacramentos en momentos puntuales. También se da el caso de países de un nivel de vida alto, pero que viven la pobreza que supone desconocer a Cristo. A todos ellos quieren servir nuestros misioneros. Os invito a que este domingo agradezcamos al Señor el testimonio de estos hermanos y hermanas, que son un regalo de Dios para la Iglesia.

El Concilio Vaticano II nos recordó que la misión de la Iglesia no es otra que anunciar e instaurar el Reino de Dios que comenzó a ser realidad en nuestro mundo con la persona, las palabras y las acciones de Jesucristo. Esta misión es religiosa y, por tanto, plenamente humana. Por ello el papa san Juan Pablo II, en su encíclica Redemptoris missio enseña que la promoción de los bienes humanos y de los valores evangélicos no debe separarse ni oponerse al anuncio de Cristo y del Evangelio, o a la fundación y desarrollo de la Iglesia, porque ella está llamada a ser germen e inicio del Reino de Cristo en el mundo.

Cuando escuchamos los testimonios de los misioneros nos sorprende a todos su generosidad, la entrega de su vida, su capacidad de trabajo y atención a toda forma de pobreza humana. Aunque sabemos que no solucionan todos los problemas, tenemos la seguridad de que el mundo es mejor gracias a ellos. Su testimonio, su trabajo y sobre todo la entrega de su vida hacen que el Reino de Dios sea una realidad presente y operante entre nosotros, y que el rostro de la Iglesia resplandezca más ante los hombres.

Pero como ese Reino es ante todo obra de Cristo, que es quien puede transformar el corazón humano, lo esencial de la misión es trabajar para que todos le conozcan y le amen. Si todos conociéramos en profundidad al Señor y le amáramos de verdad, estoy convencido de que el mundo sería distinto. Cristo es el camino de la Iglesia y, por tanto, el elemento esencial que unifica y da sentido al trabajo y a la entrega incansable de tantos cristianos que lo testimonian en los países de misión. Que en esta jornada no les falte nuestra ayuda generosa.

El Domund de este año coincide con la celebración de la asamblea del Sínodo de los obispos sobre el acompañamiento a los jóvenes y el discernimiento vocacional. Hoy se celebra también en Roma la canonización del papa Pablo VI; del arzobispo Oscar Romero, asesinado por defender la verdad y la justicia; y de otros beatos. Pidamos al Señor que su testimonio de entrega al Evangelio mueva el corazón de muchos jóvenes cristianos a dar su vida al Señor y a Iglesia.

.+ Enrique Benavent Vidal
Obispo de Tortosa

Mons. Enrique Benavent Vidal
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Nació el 25 de abril de 1959 en Quatretonda (Valencia. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Moncada (Valencia), asistiendo a las clases de la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” donde consiguió la Licenciatura en Teología (1986). Es Doctor en Teología (1993) por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Valencia de manos de Juan Pablo II el 8 de noviembre de 1982, durante su primera Visita Apostólica a España. CARGOS PASTORALES En su ministerio sacerdotal ha desempeñado los cargos de: coadjutor de la Parroquia de San Roque y San Sebastián de Alcoy (provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia) y profesor de Religión en el Instituto, de 1982 a 1985; formador en el Seminario Mayor de Moncada (Valencia) y profesor de Síntesis Teológica para los Diáconos, de 1985 a 1990; y Delegado Episcopal de Pastoral Vocacional, de 1993 a 1997. Durante tres años, de 1990 a 1993, se trasladó a Roma para cursar los estudios de doctorado en la Pontificia Universidad Gregoriana. Es profesor de Teología Dogmática en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia”, desde 1993; profesor en la Sección de Valencia del Pontifico Instituto “Juan Pablo II” para Estudios sobre Matrimonio y Familia, desde 1994; Director del Colegio Mayor “S. Juan de Ribera” de Burjassot-Valencia, desde 1999; Decano-Presidente de la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia, desde 2004, y Director de la Sección Diócesis de la misma Facultad, desde 2001; además, desde 2003, es miembro del Consejo Presbiteral. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Valencia el 8 de noviembre de 2004. El 17 de mayo de 2013 el Papa Francisco le nombró Obispo de Tortosa. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE, desde 2008 es miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la fe y desde 2005 de la de Seminarios y Universidades.