La verdadera dignidad de ser hijo de Dios

Mons. Francisco Cerro            Es un nuevo curso pastoral donde vamos aterrizando en las propuestas del XIV Sínodo Diocesano que nos habla de corresponsabilidad, de seguir caminando juntos, de evangelizar, de ser Buena Noticia  para los  pobres y los que sufren. Sólo una Iglesia que acoge defiende y lucha para erradicar todo tipo de injusticia, se hace una Iglesia creíble. Así nos lo recuerda San Vicente de Paul.

Los pobres son terribles, terribles como la justicia de Dios, que proclaman implacablemente. Nos engañamos con nuestras ropas decentes y nuestros rostros atildados; pero esos harapos, ese horror, esas enfermedades, esa desnutrición tras de la que asoman miradas de lobos, son de hombres, jueces duros y hasta injustos, a veces, pero a los que es preciso servir como a nuestros amos y señores, y amarlos…Y esos amos pueden ser en muchas ocasiones duros, groseros, exigentes, desagradecidos. Pero por eso hay que amarles y servirles mucho más. Porque socorriéndolos practicamos la justicia y no la misericordia. Porque los pobres tienen derecho  a exigir que alguien les restituya lo que la opulenta sociedad le has robado: la verdadera dignidad de ser hijos de Dios”.

(De la película Monsieur Vicent)

Es necesario que toda la Iglesia que camina en Coria-Cáceres se ponga al servicio de los pobres. Tenemos un gran voluntariado y tantas instituciones que hacen de los pobres su profunda vocación evangelizadora.

Animo a Cáritas, a las vicencianas, conferencia de San Vicente de Paul, ACISJF a todos los que están en torno a San Vicente de Paul y de tantos santos que hacen del servicio a los necesitados una llamada profunda y radicalidad desde el Evangelio a servir “de rodillas” y con profunda humildad a los pobres.

Son tantos los números de nuestro XIV Sínodo donde se nos habla de esta llamada de la Iglesia diocesana a ser buena noticia y de ser pobres para los pobres. Una Iglesia que es pobre y quiere servir a los pobres no tiene otra salida que lanzarse a evangelizar con medios pobres pero fecundos. Sabiendo que como dice el Papa Francisco la Iglesia no es una ONG sino el pueblo de Dios que, nacido del Corazón de Cristo, quiere ser siempre servidora de los necesitados.

Es necesario una y otra vez que todo el voluntariado católico de servicio tenga una profunda espiritualidad de Amor de Dios, de crecer por dentro para servir por fuera y sobre todo una profunda llamada a que los pobres nos evangelizan también con sus vidas abiertas a ser ayudados y a poner el corazón en el Dios de la vida.

Con Santa María, Madre de los pobres y sencillos nos lanzamos a un nuevo curso pastoral con la urgente tarea de evangelizar con “signos pobres”.

 

+Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
Acerca de Mons. Francisco Cerro Chaves 135 Artículos
Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.