Aquí no se venden frutos, simplemente se regalan semillas

Mons. Ángel Pérez Pueyo          Una mujer, movida por la curiosidad, se adentró en «la tienda del cielo» que acababan de inaugurar en la plaza del mercado de su pueblo. Detrás del mostrador se encontró nada menos que con Dios.

–Buenos días, dijo la señora.

–Buenos días, le respondió Dios esbozando una cálida sonrisa.

–La verdad es que no esperaba encontrarme con este tendero, comentó la señora.

–Nuestra «cadena» no cierra ni hace vacaciones, replicó Dios. Y a mí siempre me toca «estar al quite» (de guardia).

–¿Qué se puede adquirir aquí?, preguntó conmovida la señora.

–¡Todo lo que su corazón desee! Le respondió Dios sin titubear.

Todavía sin dar crédito a lo que estaba viendo y sintiendo, comenzó a hacer su pedido:

–Póngame un poco de paz interior, amor, felicidad, sabiduría, libertad, autenticidad, nobleza, comprensión, perseverancia, humildad, perdón, serenidad, paciencia, bondad, sencillez… Dios fue tomando puntualmente nota de todo en su tablet celeste. A los dos minutos, por un sofisticado tobogán en forma de serpentín, bajó el pedido envasado en diminutas bolsas de plástico que diligentemente entregó a la señora. Viendo su cara de asombro, replicó Dios:

– Igual no supe explicarme bien. Aquí, señora, no vendemos frutos, simplemente regalamos semillas.

La Palabra que se nos ha proclamado alude a la semilla enterrada que crece poco a poco hasta convertirse en un gran arbusto. Esto me evoca la gratuidad y la fecundidad del Reino de Dios que se describe elocuentemente en la historia que acabo de narrar. Con esta imagen Jesucristo visibiliza el aparente fracaso de su misión, dada la lentitud o la precariedad de medios utilizados, frente a las expectativas que los judíos tenían sobre la llegada e implantación del Reino de Dios.

La semilla va creciendo por sí sola hasta la siega. Su crecimiento continuo es independiente de la inactividad del labrador. Esto podría hacernos entender equívocamente la despreocupación del campesino, y, por analogía, del mismo Dios. Todo lo contrario. El silencio de Dios durante el desarrollo de la cosecha es más aparente que real, lo mismo que la expectante inacción del labrador. Debido a su fuerza interna, la semilla del Reino está actuando ya desde sus comienzos insigni­ficantes, logrando un crecimiento lento pero imparable. Su eficacia está asegurada, pero no su espectacularidad.

La paciencia de Dios es una lección para los que quieren colaborar con Él en la instauración de su Reino en el mundo. Dada nuestra afición al éxito rápido y espectacular, a la programación, a la eficacia productiva, a la estadística y al porcentaje… es frecuente la impaciencia por los resultados y por los frutos visibles e inmediatos. Pero ésa no es la táctica de Dios.

La infalible, aunque a veces desconcertante, táctica de Dios reside en la potencialidad, en la fuerza interna, en el incontenible dinamismo expansivo que encierra en sí mismo cada semilla hasta que emerge, florece y fructifica.

Si con la parábola de la semilla que crece sola responde Jesús a los impacientes que no aceptaban el ritmo lento del crecimiento del Reino, con la del grano de mostaza sale al paso de quienes no entendían la pequeñez y la pobreza de los medios empleados para la manifestación del esperado reino mesiánico. Ése es el estilo de Dios. También con las semillas que Él ha sembrado en nuestro propio corazón.

Cuántas veces, también en las circunstancias actuales, desearíamos que Dios se mostrara más fuerte. Que actuara duramente, que derrotara el mal y creara un mundo mejor. Todas las ideologías del poder se justifican así, alegan la destrucción al progreso y a la liberación de la humanidad. Los cristianos, como expresó magistralmente el Papa emérito Benedicto XVI en su homilía al inicio de su Pontificado, son bien conscientes de que el mundo es redimido por la paciencia de Dios y destruido por la impaciencia de los hombres. La Iglesia, como nuevo pueblo de Dios, no debe temer el fracaso del evangelio por la pobreza de medios y menos todavía ceder a la tentación de técnicas sofisticadas de choque o de propaganda comercial. Cristo podía haber actuado fulgurantemente pero prefirió servidores pobres e incondicionales. Él mismo se convierte en semilla y fermento de ese Reino, pues muriendo en la cruz, dio origen al hombre y al mundo nuevo de la resurrección. Pidámosle que cada uno de los hijos del Alto Aragón nos constituyamos en verdadero germen del  Reino definitivo.

Con mi afecto y bendición

+ Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
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- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.