Los Juegos del Mediterráneo de Tarragona

Mons. Jaume Pujol              El Mar Mediterráneo (mar en medio de tierras) no es una gran extensión de agua si se la compara con otras, pues tiene 3 millones de kilómetros cuadrados, frente a los 106 del Océano Atlántico o los 180 millones del Pacífico.

Pero el Mediterráneo está bordeado por países que han construido lo que llamamos la cultura occidental, heredera de las civilizaciones griega y romana y con el sello del cristianismo. Estos países ribereños tienen en común muchas cosas, incluso un clima en general benigno y unos cultivos característicos.

En base a estas sintonías se organizaron en 1951 los primeros Juegos Olímpicos del Mediterráneo, que este año se celebran en Tarragona. Desde el 22 de junio al 1 de julio, nuestras sedes y subsedes olímpicas acogerán atletas de los tres continentes bañados por el mar: estarán representados 17 países europeos, dos asiáticos y cinco africanos.

En la estela del movimiento olímpico, enraizado en la antigua Grecia, disfrutaremos de una multiplicidad de pruebas deportivas. En su mejor versión el deporte hermana a las gentes y los pueblos. Tarragona se convertirá estos días en la capital de este esfuerzo que pone de relieve las habilidades humanas y la solidaridad basada en la igual consideración de todos y en el respeto a unas normas comunes.

Pienso que esta dinámica olímpica no solo se refleja en el estado físico de sus atletas, sino sobre todo en sus cualidades morales: esfuerzo, predominio de la voluntad, constancia, respeto al adversario, reconocimiento de los mérito ajenos.

En la vida espiritual pude establecerse un paralelismo. Así lo hizo San Pablo en su primera Carta a los Corintios, cuando escribe: «¿No sabéis que en el estadio todos corren, pero uno solo gana el premio? Corred, entonces, de manera que lo ganéis. Los atletas se privan de todo, y lo hacen para obtener una corona que se marchita; nosotros, en cambio, por una corona incorruptible…»

Celebro que Tarragona y poblaciones próximas acojan estos Juegos y deseo expresar mi gratitud para los impulsores de la candidatura, todos los que han trabajado en ella y en especial para los voluntarios que ayudarán al éxito de esta convocatoria haciendo que los recién llegado se encuentren como en su casa.

Finalmente, también será importante que las instalaciones inauguradas, después de muchos esfuerzos para su financiación, queden al servicio de las personas que viven en estas poblaciones y sus barrios.

Son pensamientos que me vienen al contemplar este esfuerzo deportivo realizado para la celebración de unos Juegos a los que les deseo lo mejor.

† Jaume Pujol Balcells
Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.