Vamos a Lourdes

Mons. Salvador Giménez             Vamos a Lourdes Siempre asociamos la palabra Lourdes, nombre de una localidad del sur de Francia, a la Virgen María y sus apariciones a santa Bernardette, a mediados del siglo XIX. También es común unir la misma palabra con el mundo de los enfermos. Multitud de ellos acuden a diario a rezar ante la imagen de la Virgen por su enfermedad y por suplicar la necesaria fortaleza ante esa situación.

Con seguridad le piden que interceda ante el Señor para poder aceptar los momentos difíciles de la vida. Todos ellos vienen renovados de la experiencia de la visita-peregrinación a esa ciudad. Durante este curso ya he abordado el tema de los enfermos en un comentario con ocasión de la fiesta de la advocación de la Virgen de Lourdes (11 de febrero) y en otras ocasiones referidas a la Hospitalidad, a Vida Creixent, a Manos Unidas y a la familia de San Juan de Dios.

Lo hago de nuevo porque tengo la convicción de que es un asunto que conmueve el interior de cada persona y preocupa al conjunto de la sociedad. El tema ocupa muchas páginas de la ense- ñanza de la Iglesia. Quisiera así promover la sensi bilidad y la ayuda hacia nuestros familiares, amigos y conocidos enfermos.

Esta reflexión no quiere ser nada pretenciosa en el sentido de buscar soluciones a una realidad tan impresionante como es la enfermedad. Es sólo una llamada de atención a todos los católicos para invitarles a cumplir con los mandatos de Jesucristo en cuanto a cercanía, preocupación y desvelos hacia los que más sufren, en cualquier circunstancia de sus vidas. Y, sin duda, entre ellos se encuentran los enfermos, ya estén residiendo en sus domicilios o en una cama de hospital. Contando además con los rasgos psicoló- gicos que de una forma particular aparecen en esos momentos, tanto entre los que cuidan como con los que son cuidados.

El cansancio, la soledad, el olvido, la sobrecarga de tareas, el insoportable dolor, los reproches. También, valoramos los desvelos, el ánimo, la constancia, la gratitud, la aceptación de la dificultad. Y unos y otros, en las alegrías y en las tristezas, en la oración, en el silencio contemplativo, en el amor y en la esperanza. Todo ello para recordar a todos que a finales de junio la Hospitalidad de Lourdes peregrinará, un año más, a esa ciudad.

Los miembros de esta institución diocesana acompañarán a enfermos y a algunos familiares a orar ante la Virgen María; ellos mismos, que durante meses han estado organizando esta singular iniciativa, se disponen también a vivir unos días de intensa espiritualidad y servicio, y a fortalecer se en el permanente compromiso cristiano. También, para invitar a todos a participar en la peregrinación. Y, sobre todo, para que elevéis una plegaria por el feliz desarrollo de la misma. Para facilitar la información la Hospitalidad ha repartido unos trípticos que podéis encontrar en todas las parroquias y lugares de culto, con los detalles precisos y útiles para la inscripción, el tipo de alojamiento, los precios, los teléfonos de contacto, etc.

Para esta ocasión han escogido un lema muy significativo, tomado del Evangelio; se trata del pasaje de las bodas de Caná, cuando la Virgen María les dice a los criados, refiriéndose a su Hijo: «Haced lo que Él os diga». Tal vez nos sería bueno aplicarlo también a nuestra propia vida y hacer a diario aquello que sabemos que el Señor ya nos ha dicho y buscamos mil excusas para no oírlo: amad a vuestro prójimo, rezad por todos, anunciad el Evangelio, perdonad siempre, esforzaos en crear unidad y comunión en las comunidades, sed generosos, acoged con cariño a cuantos os encontréis en el camino de la vida, buscad y decid siempre la verdad, colaborad en cuantas iniciativas e instituciones fomenten la dignidad de las personas, la justicia y la paz.

Por último, tratad con solicitud amorosa a los enfermos y agradeced, como enfermos, a aquellos que os cuidan.

† Salvador Giménez Valls

Obispo de Lleida

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.