¿Es necesaria la formación religiosa?

Mons. Francisco Pérez            En una abarrotada sala de conferencias,Victor Frankl, famoso neurólogo y psiquiatra fundador de la Logoterapia lanzaba la siguiente pregunta: “¿Qué ocurre cuando un enfermo se pregunta por el sentido real de su sufrimiento?” Y tras un silencio conmovedor responde: “Está manifestando la grandeza del ser humano que nunca deja de preguntarse sobre el sentido de su existencia. Esto nunca lo haría un animal irracional. ¡No! Pero, un individuo de la raza humana ¡Sí¡”, contestaba con contundencia.

Como bien señaló Victor Frankl el ser humano no deja de cuestionarse, no sólo el sentido de la vida, sino el de la muerte, el del sufrimiento, el del mal. Se pregunta por qué es conveniente hacer el bien y evitar el mal; cómo afrontar las contradicciones internas que descubre en su propia vida y en las de otros. Si se puede esperar retribución en esta vida y en la otra; qué correlación hay entre ambas. Se pregunta sobre la posibilidad de la existencia de un ser Supremo, del cuidado y providencia que de Él se puede esperar. Se cuestiona si este ser es indiferente, cruel o ha sido capaz de una entrega amorosa. Si es la Iglesia una institución fundada y sostenida por Dios que vino al mundo. Cuál es la razón del pecado en el mundo. Se pregunta sobre el papel que juega el Papa. Reflexiona sobre cómo han respondido, han sentido, han expresado y anunciado todo esto los hombres de todas las épocas, culturas y credos, en la literatura, en el arte, la música, el cine…

El ser humano es así de rico y de complejo, por eso se hace imprescindible que en la educación se estudie religión y la escuela es mediación importante. De ahí que los padres sientan que tienen el derecho y el deber de instruir en materia tan importante a sus hijos. Y por eso la están cursando hoy en Navarra el 54% del total del alumnado: 52.878 chicos y chicas. Las normativas de máximo nivel, tanto en España como en el conjunto de Europa otorgan la máxima protección a este derecho fundamental. Porque un Estado aconfesional se caracteriza por asegurar su neutralidad en este punto, pero a la vez por facilitar y posibilitar el desarrollo religioso de sus ciudadanos sin discriminación de ningún credo. Y así lo refleja la presencia de la asignatura de religión en prácticamente todos los sistemas educativos de Occidente.

Es importante resaltar que hay un colectivo de profesionales de la enseñanza que, aparte de haber obtenido la titulación civil necesaria, se han especializado para impartir esta materia. Y a pesar de la importancia de la labor que tienen entre manos, en Navarra el 67% de los docentes que imparten la religión en la escuela pública no tiene jornada completa. Expreso, pues, mi gratitud al profesorado de Religión que realiza su labor en muchos casos con dificultades sobreañadidas, como la constante reducción de sus jornadas y con la grave amenaza de la desaparición de la asignatura. El 67% es también el porcentaje de alumnos que cursan sus estudios en la escuela estatal, para muchos de los cuales, el único lugar de encuentro con la reflexión sobre la trascendencia, lo moral, lo religioso en la cultura general, las respuestas vitales y existenciales, la gracia y la alegría de la salvación son las DOS horas de la clase de religión.

La conflictividad que viene acompañando a la enseñanza de la religión en la escuela nos debe hacer pensar que estamos ante un campo de especial importancia y de fecundidad para el alumno. Por todo lo cual invito a los cristianos y personas de buena voluntad y formación a salir en defensa de la asignatura, reconociendo su grandeza allá donde haga falta de manera argumentada, eligiéndola para esos hijos que están en el momento más delicado de su formación y mostrando con los recursos necesarios que no se puede eliminar esta formación tan necesaria en la educación integral de la persona. No olvidemos que la plegaria tiene una fuerza especial y en este mes de mayo recurriendo a María Virgen para que se respete la clase de religión tal y como los padres lo desean y el sentido común lo demanda.

+ Francisco Pérez

Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela

Mons. Francisco Pérez
Acerca de Mons. Francisco Pérez 387 Articles
Nace el día 13 de enero de 1947 en la localidad burgalesa de Frandovínez. Estudió en los Seminarios diocesanos de Burgos, en la Pontificia Universidad Santo Tomás “Angelicum” de Roma y en la Universidad Pontificia de Comillas, donde se licenció en Teología Dogmático-Fundamental. Fue ordenado sacerdote el 21 de julio de 1973, incardinándose en la diócesis de Madrid, a la que sirvió como Vicario parroquial, en dos parroquias, entre 1980 y 1986. Con anterioridad, de 1973 a 1976, ejerció el ministerio parroquial en Burgos. Entre 1986 y 1995 fue formador y director espiritual del Seminario Diocesano de Madrid. Colaboró asimismo en los equipos de dirección espiritual del Seminario Diocesano de Getafe y del Seminario Castrense. El 16 de diciembre de 1995 fue nombrado Obispo de Osma-Soria, recibiendo la ordenación episcopal de manos del Santo Padre Juan Pablo II el 6 de enero de 1996. El 30 de octubre de 2003 se hacía público su nombramiento como nuevo Arzobispo Castrense y el 11 de diciembre tenía lugar la celebración de toma de posesión. CARGOS PASTORALES Desde el 12 de febrero de 2001 es el Director Nacional de Obras Misionales Pontificias, cargo pontificio para un periodo de cinco años para el que fue ratificado en el 2006. Este mismo mes de julio se hacía público su nombramiento como director de la recién erigida cátedra de Misionología de la Facultad de Teología de San Dámaso de Madrid por un periodo de tres años, tras ser designado para el cargo por el Arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco Varela, Gran Canciller de la citada Facultad. El 31 de julio de 2007 es nombrado por Benedicto XVI Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, en sustitución de monseñor Fernando Sebastián, que había regido estas diócesis desde 1993. Tomó posesión el domingo 30 de septiembre de 2007, en la Catedral de Pamplona. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, cargo para el que fue elegido el 14 de marzo de 2017. Fue miembro de las Comisiones Episcopales del Clero y de Seminarios y Universidades (1996-1999); de Misiones y Cooperación entre las Iglesias (1999-2011/2014-2017). Perteneció al Comité Ejecutivo durante el trienio 2011-2014. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Pamplona (2016-2017).