Hacer miel de toda flor

Mons. Sebastià Taltavull           Acostumbrados a menudo a juzgarnos y prejuzgarnos, a pensar y a hablar mal unos de otros, a caer en la tentación de erigirnos en inquisidores implacables del prójimo, a favorecer desde el anonimato ambientes de desprestigio y justificar comportamientos intolerables, siempre con más voluntad de destruir que de construir…, así hacemos transcurrir la vida con el colorante negruzco del mal humor y la queja constante.

Alguien ha visto y ha descrito así la realidad que nos rodea y con el agravante de decir: «¡Es que podemos hacer tan poco para remediarlo y hacer que este ambiente cambie!» Ante esto, y observando la dinámica de las relaciones interpersonales que vemos en el Evangelio, contemplando a Jesús y a los que le siguen, uno se da cuenta de que nuestra misión en el mundo es pensar, hablar y actuar como lo hace Jesús.

Sin embargo, la vida de cada día presenta muchas oportunidades aprovechables para extender la bondad, la verdad y la belleza, atributos todos ellos que son de Dios y en Él encuentran su fundamento y proyección. La espiritualidad que rezuma nos da la alegría de contemplarlo como la máxima comunicación de un amor que se contagia y lo define. En la revelación que hemos recibido de forma gratuita con el don de la fe y que nos abre el corazón al amor infinito de Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, está su máximo acercamiento a la humanidad, la infinita predilección de sentirnos queridos como hijos, la propuesta de hacer un mundo de hermanos y el gozo consolador de sentirnos acompañados y marcados por el sello del Espíritu Santo prometido, presente y actuante en cada persona y velando por su dignidad.

De esta identidad, que llena de sentido la vida porque proviene de Dios, que es Amor, y nos orienta hacia Él, podemos sacar todo lo bueno y positivo que hay en las personas, los acontecimientos y las cosas, y vencer prejuicios, intolerancias, incomunicación, actitudes inquisitoriales, visiones negativas y mal humor dominantes… Somos invitados a salir de nuestros egoísmos y a hacer miel de toda flor, urgidos a forjar nuevos ambientes positivos, creando redes de sana comunicación que esparzan la noticia de que Dios nos ama y por Jesús nos dice «permaneced en mi amor».

+ Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
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Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.