Diez claves para nuestra Cáritas en la diócesis — Día de la Caridad —

Mons. Francisco Cerro               Desde que llegué a la Diócesis de Coria-Cáceres siempre potencié y subrayé las necesidades de que Cáritas es la Iglesia haciendo caridad y aunque no agota toda la caridad que se hace en la Iglesia, gracias a Dios, existen otras muchas instituciones caritativas, sin embargo, es necesario el que exista Cáritas en todas las parroquias. Una parroquia viva celebra la Eucaristía y la reconciliación, transmitiendo la fe, formando cristianos maduros en la fe y viviendo la caridad como servicio a los pobres.

En unos días se presenta la Memoria de Cáritas Diocesana. No tenemos que ver esta memoria solo como un ejercicio de transparencia y de ofrecer la información necesaria de dónde van los dineros que gestiona Cáritas y que es siempre y exclusivamente para el servicio de los pobres y necesitados. También detrás están personas concretas que trabajan voluntariamente y los pobres que decía San Vicente de Paul deben ser nuestros “señores” a los que servimos, junto con la labor que hacen los trabajadores.

Quiero, como obispo, agradecer tantos años de servicio, generosidad y gratuidad a la Cáritas diocesana, regional y española, a José López Perera, nuestro querido Pepe, que ha hecho realidad lo que somos y lo que estamos construyendo.

A una parroquia que no tiene la institución de Cáritas entre sus prioridades le faltaría un elemento esencial que es la caridad, como servicio a los que sufren. Porque la Eucaristía celebrada nos debe llevar a contemplarle en “la carne y la sangre” de los que sufren en todas las intemperies.

Os propongo a todas las Cáritas que caminan en Coria-Cáceres diez subrayados:

  1. La peor Cáritas es la que no existe. Podemos tener Cáritas con pocas personas envejecidas y que nos cuesta sacarla adelante, pero existen. Mantenerse, seguir en pie es un signo de una parroquia que cumple el mandato de Jesús de evangelizar a los pobres.
  2. ¿No van a existir en una comunidad parroquial personas que quieran trabajar con los necesitados?
  3. La Cáritas Diocesana está deseando ir a cualquier parroquia por lejos que esté para el curso de iniciación, para formar grupos de Cáritas. Solo se requiere estar formado y “doctorado” en la universidad del amor y de la experiencia.
  4. Una parroquia, un consejo parroquial, no debería estar tranquilo hasta no formar Cáritas parroquial en la parroquia.
  5. Es verdad que se puede y se debe hacer caridad personalmente y para eso no se necesita Cáritas, pero también es verdad que sin Cáritas no es la Iglesia como pueblo de Dios.
  6. El tener un puñado de personas formadas en el Evangelio como buena noticia a los pobres, con la doctrina social de la Iglesia, un enriquecimiento que hace más creíble la coherencia de nuestra vida como comunidad parroquial.
  7. Sabiendo que pobres siempre los tendremos con nosotros, nos recuerda Jesús, no se puede decir que en una parroquia no hay pobres. Si fuese así tendría que buscarlos aunque fuese debajo de las piedras.
  8. Existen muchas pobrezas, personales, existenciales, periféricas, que afectan a la caridad de la Iglesia, que se llama Cáritas.
  9. La experiencia nos dice que cuanto más sencillos y humildes son los que trabajan en Cáritas más aciertan en la manera en la forma de ayudar
  10. Cáritas es una manera de vivir y actuar que sigue siendo atractiva para nuestros jóvenes y que se puede ofrecer a ellos.

Cáritas es una manera de vivir y actuar que sigue siendo atractiva para nuestros jóvenes y que se puede ofrecer a ellos.

† Francisco Cerro Chaves,

Obispo de Coria-Cáceres

 

Mons. Francisco Cerro Chaves
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Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.