La verdad y las ‘fake news’

Mons. Salvador Giménez              Este domingo 13 de mayo, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales con el lema ‘FAKE NEWS’ Y PERIODISMO DE PAZ’. El Papa en su mensaje nos pide prevenir la difusión de las noticias falsas, también llamadas “fake news”, y redescubrir el valor de la profesión periodística.

Y qué son las fake news? El mensaje del Papa con motivo de esta jornada nos ofrece una buena definición. Se trata «de informaciones infundadas, basadas en datos inexistentes o distorsionados, que tienen como finalidad engañar o incluso manipular al lector para alcanzar determinados objetivos, influir en las decisiones políticas y obtener ganancias económicas». En este escenario, como nos dice el Papa Francisco, «los contenidos tienen una visibilidad que difícilmente consiguen los desmentidos oficiales, a pesar de los daños que producen».

Y, añade, «de esta manera caemos en la lógica de la desinformación y, en lugar de realizar una sana comparación con otras fuentes de información y abrir un diálogo constructivo, corremos el riesgo de convertirnos en actores involuntarios de la difusión de opiniones sectarias e infundadas». Este modelo comunicativo lleva a «presentar al otro como el enemigo y a su demonización, hecho  que provoca conflictos».

En la misma línea, nos pide «desenmascarar la estrategia utilizada por la ‘serpiente astuta’ de que habla el Génesis». Y recuerda que la serpiente astuta fue el artífice de la primera “fake news” (Gn 3,1-15). Como ejemplo expone el episodio bíblico del árbol de la vida, para concluir que «ninguna desinformación no es inocua».

¿Y qué alternativa tenemos? El Santo Padre nos abre una vía de esperanza. «El antídoto más eficaz contra el virus de la falsedad es dejarse purificar por la verdad». Pero una verdad entendida como «aquello sobre lo que uno se puede sostener para no caer». Y en este sentido, dice, «el hecho único, verdaderamente fiable y digno de confianza sobre el que se puede contar siempre, es decir, verdadero, es el Dios Vivo».

En este sentido, el Papa también tiene unas palabras para reivindicar la profesión periodística. «Quien tiene un compromiso especial es quien, por su oficio, tiene la responsabilidad de informar,   el periodista», afirma. Y nos recuerda que «éste tiene la tarea de recordar que en el centro de la noticia no existe la velocidad a darla y el impacto sobre las cifras de audiencia, sino las personas».

Estoy convencido de que los periodistas de Lleida buscan «promover un periodismo de paz, sin entender con esta expresión un periodismo buenista que niegue la existencia de problemas graves». También tengo la certeza de que creen que el periodismo «debe estar al servicio de todos, especialmente de aquellos que no tienen voz»,  y «debe esforzarse en buscar las causas reales de los conflictos para favorecer la comprensión de sus raíces y su superación a través de la puesta en marcha de procesos virtuosos». Oremos para que la profesión periodística sepa encontrar el antídoto para luchar contra las “fake news”, que nos alejan del Reino de Dios.

 +Salvador Giménez,

Obispo de Lleida

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.