Vivimos en el año jubilar de San Fermín

Mons. Francisco Pérez           1.- Nos encontramos en esta Capilla que durante todo el año Jubilar está mostrando la grandeza de la fe y en este caso de San Fermín que supo vivir para Dios y entregarse a los demás sin restricciones o exclusiones de ningún tipo puesto que sólo le movía el Evangelio de Jesucristo. Superó lo “políticamente correcto” de aquella época poniendo como raíz de su vida: el seguimiento, sin miedos o temores, de amor a Jesucristo. Murió martirizado puesto que no se asoció a las propuestas del Gobernador que le ponía como condición -para seguir con vida- si apostataba de la fe. Prefirió ser fiel a la enseñanza de Jesucristo y de su Iglesia, a dejarse manejar por la ideología idolátrica de turno.

Hoy gozamos con la presencia de estos hermanos en el Episcopado que están fuera de nuestras tierras navarras, como misioneros de la esperanza, en varias diócesis de América Latina y de África. La razón de estar aquí ha sido muy sencilla y que oíamos en la primera carta de San Juan: “Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, conforme al mandamiento que nos dio” (1Jn 3, 23). Y al celebrar el Jubileo de San Fermín hemos pensado invitar a nuestros obispos navarros y ¡aquí los tenéis! Es un signo de comunión y de agradecimiento. De comunión porque estamos unidos a la Vid que es Cristo (cfr. Jn 15, 5). “Ni podemos amarnos los unos a los otros con rectitud sin la fe en Cristo; ni podemos creer de verdad en el nombre de Jesucristo sin amor fraterno” (S. Beda, In I Epistolam Sancti Ioannis, ad loc.). De acción de gracias porque estos hermanos misioneros han salido de su tierra, que es Navarra, y han querido entregarse a la gente que necesita guías y Pastores para ayudar a los que están faltos de amor y por eso se han ofrecido con generosidad a ir donde la Iglesia les ha enviado.

2.- Por otra parte hemos de prepararnos para celebrar lo que el Papa Francisco nos ha propuesto: el mes misionero extraordinario en octubre 2019, “con el fin de despertar aún más la conciencia misionera de la misión a todas las gentes y de retomar con un nuevo impulso la transformación misionera de la vida y de la pastoral. Nos podremos disponer para ello, también durante el mes misionero (de octubre de este año 2018), para que todos los fieles lleven en su corazón el anuncio del Evangelio y la conversión misionera y evangelizadora de las propias comunidades” (Carta, Vaticano, 22 de octubre de 2017).

El hecho que estén nuestros hermanos obispos misioneros hoy aquí presentes es para reforzar todo un recorrido –como signo misionero- que ha de caracterizarnos ante este reto que nos propone el Papa Francisco. No olvidemos lo que nos dice el Evangelio de hoy: “Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y se os concederá. En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto y seáis discípulos míos” (Jn 15, 7-8).

Para vivir este tiempo misionero con mayor hondura hay propuestas prácticas que nos ayudarán: -Intensificar el diálogo con Dios en la oración que es el alma de toda misión. –Anunciar como testigos el Evangelio con apertura y profundizando en la Palabra de Dios. –Poner las Obras de Misericordia y las acciones concretas de colaboración y de solidaridad entre las Diócesis. –Y avivar el espíritu misionero con entusiasmo y que nadie nos lo robe.

Que la Virgen María (y en este día bajo el manto de la Virgen de Ujué) nos ayude a vivir con alegría y gozo este momento de la vida y que Ella cuide de todos para que siendo fieles al designio de Dios que ha marcado en cada uno de nosotros, seamos testigos vivos y valientes en el quehacer de cada día, en el nombre del Señor al que estamos unidos como el sarmiento a la Vid.

+ Francisco Pérez González

Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela

Mons. Francisco Pérez
Acerca de Mons. Francisco Pérez 363 Articles
Nace el día 13 de enero de 1947 en la localidad burgalesa de Frandovínez. Estudió en los Seminarios diocesanos de Burgos, en la Pontificia Universidad Santo Tomás “Angelicum” de Roma y en la Universidad Pontificia de Comillas, donde se licenció en Teología Dogmático-Fundamental. Fue ordenado sacerdote el 21 de julio de 1973, incardinándose en la diócesis de Madrid, a la que sirvió como Vicario parroquial, en dos parroquias, entre 1980 y 1986. Con anterioridad, de 1973 a 1976, ejerció el ministerio parroquial en Burgos. Entre 1986 y 1995 fue formador y director espiritual del Seminario Diocesano de Madrid. Colaboró asimismo en los equipos de dirección espiritual del Seminario Diocesano de Getafe y del Seminario Castrense. El 16 de diciembre de 1995 fue nombrado Obispo de Osma-Soria, recibiendo la ordenación episcopal de manos del Santo Padre Juan Pablo II el 6 de enero de 1996. El 30 de octubre de 2003 se hacía público su nombramiento como nuevo Arzobispo Castrense y el 11 de diciembre tenía lugar la celebración de toma de posesión. CARGOS PASTORALES Desde el 12 de febrero de 2001 es el Director Nacional de Obras Misionales Pontificias, cargo pontificio para un periodo de cinco años para el que fue ratificado en el 2006. Este mismo mes de julio se hacía público su nombramiento como director de la recién erigida cátedra de Misionología de la Facultad de Teología de San Dámaso de Madrid por un periodo de tres años, tras ser designado para el cargo por el Arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco Varela, Gran Canciller de la citada Facultad. El 31 de julio de 2007 es nombrado por Benedicto XVI Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, en sustitución de monseñor Fernando Sebastián, que había regido estas diócesis desde 1993. Tomó posesión el domingo 30 de septiembre de 2007, en la Catedral de Pamplona. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, cargo para el que fue elegido el 14 de marzo de 2017. Fue miembro de las Comisiones Episcopales del Clero y de Seminarios y Universidades (1996-1999); de Misiones y Cooperación entre las Iglesias (1999-2011/2014-2017). Perteneció al Comité Ejecutivo durante el trienio 2011-2014. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Pamplona (2016-2017).