Otra carta a niños

Mons. Braulio Rodríguez              Sí, es una carta a vosotros, chicas y chicos que estáis a punto de recibir otro sacramento de iniciación para ser cristianos por dentro: la Primera Comunión en la Misa Dominical. Os quedan, por tanto, pocos días para esa fiesta. Cada uno de vosotros ha estado en catequesis preparando tu corazón para ese día señalado. Sin duda que habéis recibido la ayuda de vuestros padres, o del colegio y, como no, de vuestras parroquias.

Qué hay que hacer ante todo esto? Lo primero es preparar tu corazón y rezar esos días un poco más. Habla con Jesús cada día; es algo que puedes hacer en casa o visitando a Jesús en el Sagrario, pues está contigo siempre esperándote. Él es el Señor quien, en adelante, te alimentará y dará fuerza en la Comunión de la Misa dominical, a la que tienes obligación a asistir después de la Primera Comunión. ¿Cómo, si no hablas con frecuencia con Jesús, vas a ser una gran persona, un buen o buena cristiana?

¡Cuánto has aprendido en catequesis sobre quién es Jesús! Si quieres, me escribes una carta contándome las cosas que más te han gustado en este tiempo de preparación a tu Primera Comunión. Te prometo leerla y pedir por ti y tu familia. Pero me interesa también que sepas muy bien que cuando se conoce y se ama a Jesús, inmediatamente uno empieza a pensar más en los demás. No todos tienen la misma suerte que tú en este mundo. A mí no me parece mal, por ejemplo, que de todos los regalos y dinero que recibas, guardes algo para otros niños que no tienen nada. “¿Y cómo hago esto?”, me puedes preguntar; pues en tu parroquia saben dónde está, por ejemplo, las Misiones, o Cáritas o Manos Unidas, y desde ahí puedes enviar lo que tú desees regalar a otros niños, que seguro que lo están pasando mal.

Ahora, quiero decirte otra cosa: estoy seguro que tú quieres ser buen amigo de Jesús. Pues no te olvides de que esa amistad hay que cuidarla. Pasa lo mismo que cuando tienes amigos y compañeros en el Colegio, en tu barrio, en tu parroquia, y quieres seguir siendo amigo de ellos: os veis con frecuencia, jugáis juntos, os ayudáis, celebráis los cumpleaños; también te gusta contarles tus cosas y hacer planes juntos. Y eso, ¿se puede hacer también con Jesús? Pues claro, para eso Cristo ha resucitado, está vivo, y a tu lado. Cuando tú rezas, vas a Misa, continúas yendo a catequesis o a clase de Religión estás creciendo en la amistad con Jesús. Me parece además que es el momento de que, junto a la tablet, los videojuegos, debes tener en casa un libro con los cuatro evangelios de Jesús y leer de vez en cuando, algo de esos evangelios, pues son las cosas que hizo y que dijo Jesús. Y son preciosas.

¿Te podrías comprometer también, desde tu Primera Comunión a tres cosillas interesantes? Primera: que celebres la Misa cada domingo recibiendo a Jesús sacramentado, y, si lo necesitas, confiésate con el sacerdote como lo has hecho la primera vez. Segunda: reza para que haya más sacerdotes y religiosos, buenos y santos, para que en las parroquias haya siempre buenas personas que ayuden a los demás a ser buenos catequistas, buenos papás, buena gente que ayude a otros. Tercera: preocúpate más de colaborar en casa, de querer siempre a tus padres, de visitar a los abuelos y de ayudar a los amigos que lo estén pasando mal…

Me despido deseándote una buena Comunión, un día feliz. Ojalá no estés nervioso o preocupado por cosas que no tienen tanta importancia como los regalos, las fotos. Me parece que hay que dar más importancia a la segunda, a la tercera, a la cuarta comunión, a las que vengan después. Rezaré por ti y tus padres, por los tuyos a la Virgen María. ¿Rezarás tú por mí? Te lo agradezco de corazón.

 

 

XBraulio Rodríguez Plaza

Arzobispo de Toledo y Primado de España

 

Mons. Braulio Rodríguez
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Don Braulio Rodríguez Plaza nació en Aldea del Fresno (Madrid) el 27 de enero de 1944. Estudió en los Seminarios Menor y Mayor de Madrid. En 1973 obtuvo la Licenciatura en Teología Bíblica en la Universidad Pontificia de Comillas. En 1990 alcanzó el grado de Doctor en Teología Bíblica por la Facultad de Teología del Norte, con sede en Burgos. Ordenado presbítero en Madrid, el 3 de abril de 1972. Entre 1984 y 1987 fue miembro del Equipo de Formadores del Seminario Diocesano de Madrid. Fue nombrado obispo de Osma-Soria el 13 de noviembre de 1987, siendo ordenado el 20 de diciembre. En 1995 fue nombrado obispo de Salamanca. El 28 de agosto de 2002 se hizo público su nombramiento por el Santo Padre como arzobispo de Valladolid. Benedicto XVI lo nombró Arzobispo electo de Toledo, tomando posesión de la Sede el día 21 de junio de 2009. Es el Arzobispo 120 en la sucesión apostólica de los Pastores que han presidido la archidiócesis primada.