La clase de Religión, libertad y cultura

Mons. Rafael Zornoza             La demanda social de la clase de Religión está por encima del 60% de la población escolar en España, en los diversos niveles de infantil, primaria y secundaria, lo que significa que escogen libremente la Enseñanza Religiosa Escolar 3,5 millones de alumnos.  Los 30 mil profesores de Religión que realizan esta misión educativa encomendada por los padres con una capacitación profesional del mismo nivel que se exige al resto de sus compañeros, profesores en otras asignaturas. El 35% de los profesores de Religión de España realizan esta actividad en centros públicos y el 65% en centros concertados y aún privados. Que no se engañen, pues, los padres como si Religión fuera una opción minoritaria porque no son cifras para nada despreciables, tanto de alumnos como de profesores.

Los padres o los alumnos que eligen la clase de Religión optan por una asignatura bien preparada, con buen profesorado, útil para conocer la sociedad en la que viven, sus tradiciones y su cultura, que desea tratar a los alumnos como personas que necesitan una educación integral. La clase de Religión, como todo el mundo sabe, no es una sesión de Catequesis porque ésta pertenece a otro ámbito educativo, también importante, pero distinto. Una buena educación en nuestra sociedad necesita ciertamente de nociones precisas y claras sobre la fe cristiana,  sin cerrarse a aludir a otros hechos religiosos no cristianos que conviven en este mundo, porque el llamado “hecho religioso” es de enorme importancia, y no puede arrinconarse en el ámbito privado de la persona. Esta postura no es real y margina una parte del conocimiento de nuestra cultura y nuestra historia que se refleja en la literatura, en el arte y en la historia, sin cuya clave se hace en gran parte incomprensible. La clase de Religión no es el único instrumento de la educación religiosa de los niños y jóvenes, pero, ciertamente, sin esta “noticia” se puede dar “un mundo a oscuras”. En la clase de religión no se habla solo de religión: Se Aprende, cuestiona y comprende.

Se aprende la historia y las relaciones humanas, el mundo tal y como lo conoces, los países, el arte y las humanidades; el arte, la arquitectura, la literatura universal, las creaciones artísticas han tratado a lo largo de la historia la temática religiosa para expresarse y encierran un significado especial. También la cultura y las costumbres. Muchas de ellas, como el entierro de la sardina, o el camino de Santiago forman parte de costumbres y tradiciones culturales de nuestro país que tienen su razón de ser en la religión. Por tanto se comprende mejor la sociedad, los valores humanos, como la solidaridad que nos hace construir juntos un mundo mejor. Pero también se cuestionan las cosas que nos preocupan. Por ejemplo, cómo encontrar la felicidad y el sentido de la vida; cómo actuar ante los obstáculos y las desgracias que ocurren a nuestro alrededor; cuáles son las actitudes o acciones de personas que destruyen la sociedad; cómo superar la muerte de un ser querido; por qué a veces nos sentimos perdidos; por qué siguen existiendo tantas injusticias; cómo contribuir a hacer un mundo mejor, etc.

Elegir la clase de religión es un derecho que permite a los alumnos  ser más libres y cultos. Padres, apuntad a vuestros hijos a clase de religión, es la mejor opción educativa. Chavales: apuntaos a clase de religión y descubriréis un gran tesoro.

+ Rafael Zornoza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Mons. Rafael Zornoza
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RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid. Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología. Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad. Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado. Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal. En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores. Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales. Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006. Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña. Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización. Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero. Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13). El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.