«Ser santo», ¡anda ya! ¡de qué vas!

Mons. Ángel Pérez Pueyo            Hace varios meses, conversando con una adolescente, recibí una de las lecciones más significativas de mi vida. Después de compartir la delicada situación que estaba viviendo en casa, donde sus padres acababan de separarse, su falta de concentración en los estudios, su gran ansiedad e irritabilidad… se echó a llorar diciéndome:

Ángel, ¡no me quiere nadie! En casa soy un estorbo y mis [email protected] me ignoran. Hoy sólo me han clicado cinco «I like it» (me gusta) en Facebook.

Nunca había reparado que el contador «me gusta» de Facebook fuera el termómetro más fiable para medir el cariño o la relevancia de las personas. Al terminar la entrevista abrí mi Facebook y estuve clicando «me gusta» a [email protected] los que me habían escrito aquel día. No quería ser causa de baja autoestima de nadie ni de cualquier incipiente depresión.

Bromas aparte, la trasparencia y sinceridad de aquella muchacha me ayudó a dar con la clave de lo que realmente significaba «ser santo», o lo que es lo mismo, «ser feliz», «vivir en GRACIA», «sentirse pleno, fecundo, libre…» Y me imaginé a Dios, desde el cielo, en su Facebook, con miles de millones de [email protected], clicando los 365 días al año, incluido el bisiesto, las veinticuatro horas del día, a cada uno: «me gusta», «te quiero», «me siento orgulloso de ti», «eres mi hijo amado»… para que logremos entender de una vez por todas que la dignidad de la persona humana, aunque algunos traten de usurpártela o mancillarla, es un regalo inmarcesible que Dios nos otorga a cada uno de sus hijos. Y tu nombre, aunque lo ignores, está escrito eternamente en su corazón.

Cuando leí hace unos días la Exhortación Apostólica «Gaudete et exsultate» («alegraos y regocijaos») del Papa Francisco, al que se le enrasaron los ojos fue a mí. Ser santo, según refiere el Papa, está al alcance de tu mano y de la mía… aunque muchos exclamen: «¡anda ya!» «¡de qué vas!» Basta, refiere el Papa Francisco, con que aciertes a conectar con Dios, es decir, a entrar en relación personal con Jesucristo. Él es quien ofrece a cada persona, hoy igual que ayer, plenitud de sentido en su vida, autenticidad, alegría, libertad, creatividad, fecundidad, sinceridad, felicidad… Son los valores que Él mismo encarnó en su vida. Y que siguen siendo tan actuales como necesarios hoy día.

Esta es la apasionante tarea que nos ha confiado el Señor a los sacerdotes, ofrecer a cada persona su «contraseña» para que se pueda conectar con Dios. Por si alguno la hubiese perdido o no se acordase, le ofrezco la que nunca me falla: «angelperezpueyo [AT] setumismo [DOT] siempre» Imagino que bastará con cambiar mi nombre por el suyo. Desconozco si a los más alejados o a quienes reniegan de Dios también les pueda servir. ¡Probadlo! Y me decís. ¡Ojalá lográsemos soñar entre todos un mundo de santos de carne y hueso, como propugna el Papa, coherentes, auténticos, evangélicos, como Dios nos creó…! Y logremos entender que no podemos conformarnos con menos. Que tenemos que apostar por la excelencia. Que tenemos que hacer visibles todas las gracias con que Él nos ha adornado por dentro y por fuera. Muchas personas están tan preocupadas por ir al gimnasio para ganar musculación que, sin embargo, no reparan que tienen flácido el corazón y fofa el alma. O que el lugar privilegiado para encontrarte con Cristo siempre será el más desheredado, tu próximo (prójimo).

Al tratar de soñar la santidad de nuestra Diócesis de Barbastro-Monzón, regada por la sangre de tantos mártires, venía a mi mente la historia de aquel jefe de una tribu india que, gravemente enfermo, llamó a sus hijos y les dijo: «Subid a la montaña santa. Quien logre traerme el mejor regalo me sucederá como jefe. Al atardecer, el primero de sus hijos le trajo una flor que era única en su especie. El segundo le entregó una hermosísima piedra multicolor. Y el más pequeño le confesó muy apenado: Padre, no he podido traerte nada. Desde la cumbre de la montaña divisé en su otra vertiente maravillosas praderas y un lago cristalino. Quedé fascinado pensando en ese nuevo emplazamiento para nuestra tribu. Se echó la noche encima y tuve que regresar con las manos vacías. Tú serás quien me suceda, hijo mío, replicó el padre, porque me has traído el regalo más hermoso, la visión de un futuro mejor para nuestro pueblo.

El mejor regalo que el Señor nos podría hacer, como fruto de esta Exhortación Apostólica que iré desentrañando en las próximas semanas, sería que nos ayudase a entender cómo la santidad de sus hijos se cristaliza más que en un modo inflexible de actuar en la manera de ser y de vivir con coherencia los valores del Evangelio.

Que la llena de GRACIA, bajo cuya protección está puesta nuestra Diócesis, nos ilumine y nos guíe para llegar a ser santos.

Con mi afecto y bendición

+ Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
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- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.