Cristo es la Vida: L’aplec de l’Esperit

Mos. Enrique Benavent            Los próximos días 19 y 20 de mayo se celebrará por primera vez en nuestra diócesis L’aplec de l’Esperit. Como todos sabéis es un encuentro de jóvenes cristianos de las diócesis con sede en Cataluña, que se celebra cada cuatro años coincidiendo con la solemnidad de Pentecostés. El lema elegido para este año es CRISTO ES LA VIDA.

San Pablo, en la carta a los Gálatas nos enseña que el fruto del Espíritu es “amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, lealtad, modestia, dominio de si” (Ga 5 22-23). Si nos fijamos en este texto, descubrimos que todas estas actitudes son positivas, tienden al bien tanto de uno mismo como de los demás y se oponen a los sentimientos egoístas que quitan la alegría, provocan divisiones y llevan a la autodestrucción personal. A mi modo de ver, hay un segundo aspecto en el texto que nos debería hacer pensar: estas actitudes son inseparables, manifiestan una manera de actuar que caracteriza globalmente la vida de una persona. Quien vive un amor autentico lo hace con alegría, siembra la paz, es paciente, afable y bondadoso, no se engríe ni se deja llevar por las pasiones. Esta es la vida de aquellos que “son de Cristo Jesús” (Ga 5, 24) y es lo mejor que los cristianos podemos aportar a nuestro mundo.

Para los jóvenes de nuestras diócesis este encuentro puede ser un acotamiento de gracia. Muchas veces los jóvenes que intentan vivir su fe tienen la sensación de que son una minoría, se sienten solos y esto les puede provocar un sentimiento de desánimo. Este aplec puede llevarlos a sentirse más motivados en el deseo de seguir al Señor. Hay otros muchos jóvenes que no han roto completamente su relación con la Iglesia: han recibido los sacramentos de la iniciación cristiana o se están preparando para recibirlos, pero su compromiso con el Señor no va más allá de esto. También a ellos puede ayudarles a descubrir el valor de la fe y el gozo de pertenecer a la Iglesia.

Confío que también para toda la diócesis será un momento evangelizador. La sociedad tiene la imagen de una iglesia que vive la fe sin ilusión ni esperanza. Incluso muchas veces somos los mismos cristianos los que vivimos en un cierto pesimismo cuando pensamos en el futuro de la fe y de nuestras comunidades cristianas, y esto nos lleva a no acabar de creer en el valor de lo que hacemos y vivimos. La solemnidad de Pentecostés nos recuerda que el futuro de la Iglesia y de la fe no está en nuestras manos, sino que la Iglesia la conduce el Espíritu Santo y a nosotros nos corresponde responder a su acción viviendo con alegría nuestra fe. La juventud es una etapa de la vida, pero en la vivencia de la fe siempre podemos ser jóvenes si no perdemos la esperanza en el Señor.

Me gustaría invitaros a todos a participar en l’Aplec de l’Esperit: a quienes pertenecéis a grupos juveniles y a quienes en vuestras parroquias os estáis preparando para la confirmación; a los que participáis en las actividades pastorales que se organizan en los colegios de titularidad eclesial; a las familias cristianas. A todos, y de modo especial a los enfermos os pido que os unáis en la oración por el fruto de este encuentro.

Con mi bendición y afecto.

+ Enrique Benavent Vidal
Obispo de Tortosa

Mons. Enrique Benavent Vidal
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Nació el 25 de abril de 1959 en Quatretonda (Valencia. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Moncada (Valencia), asistiendo a las clases de la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” donde consiguió la Licenciatura en Teología (1986). Es Doctor en Teología (1993) por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Valencia de manos de Juan Pablo II el 8 de noviembre de 1982, durante su primera Visita Apostólica a España. CARGOS PASTORALES En su ministerio sacerdotal ha desempeñado los cargos de: coadjutor de la Parroquia de San Roque y San Sebastián de Alcoy (provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia) y profesor de Religión en el Instituto, de 1982 a 1985; formador en el Seminario Mayor de Moncada (Valencia) y profesor de Síntesis Teológica para los Diáconos, de 1985 a 1990; y Delegado Episcopal de Pastoral Vocacional, de 1993 a 1997. Durante tres años, de 1990 a 1993, se trasladó a Roma para cursar los estudios de doctorado en la Pontificia Universidad Gregoriana. Es profesor de Teología Dogmática en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia”, desde 1993; profesor en la Sección de Valencia del Pontifico Instituto “Juan Pablo II” para Estudios sobre Matrimonio y Familia, desde 1994; Director del Colegio Mayor “S. Juan de Ribera” de Burjassot-Valencia, desde 1999; Decano-Presidente de la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia, desde 2004, y Director de la Sección Diócesis de la misma Facultad, desde 2001; además, desde 2003, es miembro del Consejo Presbiteral. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Valencia el 8 de noviembre de 2004. El 17 de mayo de 2013 el Papa Francisco le nombró Obispo de Tortosa. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE, desde 2008 es miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la fe y desde 2005 de la de Seminarios y Universidades.