Los escenarios de la nueva evangelización

Mons. Gerardo Melgar                 El domingo pasado hablá­bamos de lo que es y en que consiste la nueva evan­gelización, como ese nuevo y atrevido coraje, esa nue­va fuerza para anunciar hoy a Jesu­cristo como lo hicieron los primeros cristianos y los primeros misioneros. Se trata de saber leer y descifrar los nuevos escenarios surgidos en las úl­timas décadas en la historia humana para habilitarlos y transformarlos en lugares de testimonio y de anuncio del Evangelio.

El primer escenario cultural es el de la profunda secularización que ha perdido la capacidad de escuchar y de comprender la palabra evangélica como mensaje vivo y vivificador. De modo especial en el mundo occiden­tal que imagina más bien un mundo y una humanidad sin referencia nin­guna a lo trascendente ni a la trascen­dencia.

La secularización va poco a poco, y en tono modesto, invadiendo la vida cotidiana de las personas y de­sarrollando una mentalidad en la que Dios es el gran ausente.

Esta secularización entra en la vida de los cristianos y de las comu­nidades eclesiales por pequeñas que estas sean. Es la llamada cultura del relativismo, con graves implicaciones antropológicas en las que se discute la misma experiencia humana ele­mental, como la relación hombre-mujer, el sentido de la generación y de la muerte.

Este modo secularizado de en­tender la vida, deja sus huellas en el comportamiento cotidiano de los cristianos, que se ven influenciados por la cultura de la imagen con sus modelos contradictorios.

La mentalidad hedonista y consu­mista lleva a muchos cristianos a una superficialidad grande y a un ego­centrismo atroz, convirtiendo el ego en el auténtico dios al que se sirve.

En este mundo secularizado, la nueva evangelización se presenta como un estímulo para que las comunida­des cansadas y débiles puedan des­cubrir de nuevo la alegría de la ex­periencia cristiana para encontrar de nuevo el amor de antes que se ha perdido y redescubrir a Dios.

Otro escenario cultural en el que promover la nueva evangelización es el fenómeno migratorio produciendo una mezcla de culturas que nuestras sociedades desconocían, producién­dose también formas de contamina­ción y desmoronamiento de los pun­tos de referencia fundamentales de la vida, de los valores por los cuales comprometerse y de los vínculos a través de los cuales el individuo es­tructura su identidad y tiene acceso al sentido de la vida.

Desde la nueva evangelización es necesario aprender a conocer los am­bientes que son ajenos a la fe, porque no la han encontrado nunca o porque se alejaron de ella y tener la energía de proponer la cuestión de Dios en todos los procesos de encuentro, mezcla y reconstrucción de los teji­dos sociales.

Un tercer escenario cultural es el de los medios de comunicación so­cial, que ofrecen enormes posibilida­des y representan uno de los grandes retos para la Iglesia.

Los me­dios de comunica­ción social no solo in­fluyen en las personas de los países industria­lizados sino también en aquellos que están en vías de desarrollo. No existe lugar alguno, hoy, al que no llegue el influjo de los medios de comuni­cación social. Hoy son como el lugar de la vía pública y de la experiencia social.

Los medios de comunicación son, sin duda, un gran fenómeno cultu­ral con un sinfín de beneficios. Sin embargo son el vehículo de difusión excesiva de una cultura egocéntrica y centrada sobre las necesidades in­dividuales, se pierde el valor objeti­vo de la reflexión y del pensamien­to, reduciéndola a un puro lugar de confirmación del propio modo de sentir., se difunde la llamada cultura de lo efímero, de lo inmediato, y de la apariencia, creando una sociedad incapaz de memoria y de futuro.

La nueva evangelización pide a los cristianos estar presentes en estos me­dios de comunicación como los nue­vos areópagos, buscando los caminos para hacer comprensibles también en estos lugares ultramundanos, el patri­monio de la educación y la sabiduría custodiadas por la tradición cristiana.

Un cuarto escenario es la econo­mía con los desequilibrios entre el Norte y el Sur tantas veces denuncia­dos por la Iglesia y la duradera crisis económica actual, que hace difícil tu­telar una convivencia más justa.

La nueva evangelización tie­ne ahí una gran tarea de sen­sibilización y de actuación y acción concreta.

Un quinto escenario es el de la investigación científica y tecnológica, que nos están ad­mirando cada día más y que, indudablemente, traen mu­chos benefician para el hom­bre y su desarrollo.

Es fácil en esa dependencia continua de los avances tecno­lógicos y científicos, hacer de la ciencia una religión a la que dirigir las preguntas sobre la verdad y el sentido de la espe­ranza, y de las que solo reci­biremos respuestas parciales e inadecuadas.

Se trata de la afirmación de nuevos cultos que proponen prácticas religiosas como reli­giones de la prosperidad y la glorificación.

Un sexto escenario es la política. En este escenario existen temas y sectores que han de ser iluminados con la luz del Evangelio: el empeño por la paz, el desarrollo y libe­ración de los pueblos, el me­joramiento de las formas de gobierno mundial y nacional, la construcción de formas de escucha, convivencia, diálogo y colaboración entre las di­versas culturas y religiones, la defensa del hombre y de los pueblos, etc.

En todos estos escenarios nuevos es necesario hacer presente la evangelización, el anuncio de Jesucristo como anuncio liberador y salvador.

Feliz domingo para todos.

 

+ Gerardo Melgar

Obispo de Ciudad Real

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.