Una buena decisión

Mons. Julián Ruiz Martorell             Queridos hermanos en el Señor:   Os deseo gracia y paz. Cada año los contribuyentes tenemos la oportunidad de marcar la casilla de la Iglesia Católica en la declaración del IRPF. Esta casilla es compatible con la de otras actividades de interés social. De hecho, se pueden marcar las dos casillas.

La Conferencia Episcopal Española presenta al Ministerio de Justicia la Memoria anual de actividades en la que se explica con detalle lo que supone la asignación tributaria de los contribuyentes y cómo se distribuye entre las diócesis y demás entidades eclesiales. La principal fuente de financiación de las diócesis son las aportaciones directas y voluntarias de los fieles. Más de la mitad de los gastos del conjunto de las diócesis se destina a actividades pastorales y asistenciales, junto con los gastos de conservación de edificios y funcionamiento.

La decisión de colaborar con el sostenimiento económico de la Iglesia Católica es buena y acertada por varias razones. Las principales actividades que se desarrollan son:

1) Actividad celebrativa: más de 10 millones de personas asisten regularmente a Misa y cada año se celebran más de nueve millones y medio de Eucaristías.

2) Actividad pastoral: sacramentos, retiros espirituales, actividades catequéticas, pastoral de la salud, pastoral penitenciaria, campamentos, peregrinaciones, excursiones, organización económica de las parroquias. Cada euro empleado en la Iglesia rinde 2,24 euros en su servicio equivalente en el mercado. En el año 2015, sacerdotes, consagrados y seglares dedicaron a la actividad pastoral más de 47 millones de horas.

3) Actividad evangelizadora: hay más de 13.000 misioneros españoles en el extranjero. Están presentes en 129 países de los cinco continentes. A través del Fondo de Nueva Evangelización se ayuda económicamente a proyectos pastorales y de evangelización  de comunidades cristianas que carecen de recursos en América Latina, África, Asia y países del este europeo.

4) Actividad educativa: hay 2.593 centros católicos donde se forman 1.476.918 alumnos. Los 2.447 centros católicos concertados suponen al Estado un ahorro de 2.563 millones de euros. Hay 15 universidades (pontificias, católicas, de inspiración católica y eclesiásticas) y un Ateneo. La actividad educativa genera importantes beneficios tanto a la sociedad como a las personas que reciben la formación.

5) Actividad cultural: el impacto global estimado de los bienes de interés cultural y de las fiestas religiosas supone más del 3 % del PIB de España. Anualmente se llevan a cabo numerosos proyectos de construcción y de rehabilitación del patrimonio. Catedrales, iglesias, conventos, monasterios, santuarios, ermitas son lugares de acogida, de vivencia de la fe, de comunión eclesial. Hay 347 celebraciones y fiestas religiosas (Semana Santa, romerías, Corpus Christi) que cuentan con la declaración de interés turístico, nacional, internacional, y 21 cuentan con la declaración de Patrimonio Cultural Inmaterial.

6) Actividad caritativa y asistencial: durante el año 2015, un total de 4.791.593 personas fueron acompañadas y atendidas en alguno de los 8.966 centros sociales y asistenciales de la Iglesia: hospitales, ambulatorios, dispensarios, casas para ancianos, enfermos crónicos y personas con discapacidad, centros para la educación a la paz, centros culturales y artísticos, guarderías, centros para promover el trabajo, centros para mitigar la pobreza, centros de atención a inmigrantes, centros de rehabilitación para drogodependientes, centros de menores y otros centros para tutela de la infancia, consultorios familiares y otros centros para defensa de la familia y de la vida, centros para la promoción de la mujer y víctimas de la violencia, centros de asesoría jurídica. No se puede olvidar esta gran labor.

Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

 

+  Julián Ruiz Martorell,

Obispo de Huesca y de Jaca

Mons. Julián Ruiz Martorell
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D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.