La nueva evangelización a promover en nuestra Iglesia

Mons. Gerardo Melgar             Queridos diocesanos y amigos:           Seguro que todos hemos oído hablar, y muchas veces, de la nueva evangelización y, de manera especial, de la urgencia de promoverla en la Iglesia, especial­mente en la Iglesia de la vieja Europa.

Actualmente la Iglesia tiene el tema de la nueva evangelización pues­to en su agenda, y además ocupando un primer puesto como algo urgente a promover en nuestras iglesias del viejo continente Europeo.

La creación del Consejo Pontifi­cio para la Promoción de la Nueva Evangelización está respondiendo a esta urgencia, lo mismo que la déci­mo tercer asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos.

La expresión nueva evangelización fue utilizada por el papa Juan Pablo II en su viaje a Polonia y especial­mente en la conmemoración del 500 Aniversario de la Evangelización de América Latina, en el que dirá a los Obispos de ese continente: «Dicha conmemoración tendrá su significa­ción plena si es un compromiso como obispos, junto con vuestro presbite­rio y fieles, compromiso no de re-evangelización, pero sí de una nueva evangelización: nueva en el ardor, en sus métodos y en su expresión». (Juan Pablo II, Discurso a la XIX Asamblea del CELAM (9 de marzo1983).

No se trata de repetir algo que ya se ha hecho y que no ha funcio­nado. La nueva evangelización no es una reduplicación de la primera o una simple repetición. Se trata de atreverse a transmitir el anuncio del Evangelio por nuevos senderos, da­das las nuevas condiciones en las que se encuentra la Iglesia actual.

La Iglesia actual debe afrontar nuevos desafíos tanto en las misio­nes como en los pueblos que ya han recibido el anuncio de Cristo. Es una acción sobre todo espiritual que con­siste en hacer nuestros el coraje y la fuerza de los primeros cristianos y de los primeros misioneros.

Esto quiere decir que es una ac­ción que requiere un discernimiento del estado actual de la salud del cris­tianismo, de los pasos cumplidos y de las dificultades encontradas.

Se trata de dar «un gran paso ha­cia adelante en su evangelización, debe entrar en una nueva etapa histó­rica de su dinamismo misionero», que diría Juan Pablo II.

Nu e v a evangeliza­ción es si­nónimo de renovación espiritual de la vida de fe de las iglesias locales, sinónimo de puesta en marcha de caminos de discernimiento de los cambios que están afectando a la vida cristiana en los distintos contextos culturales, si­nónimo de relectura de la memoria de la fe, de asunción de nuevas res­ponsabilidades y energías en vistas a una proclamación gozosa y conta­giosa del Evangelio de Jesucristo.

Decía Juan Pablo II que Europa no debía apelar simplemente a su herencia cristiana anterior, sino que debía alcanzar de nuevo la capaci­dad de decidir sobre su futuro en un encuentro con la persona de Jesucris­to y su mensaje (Cfr. Juan Pablo II, Ecclesia in Europa).

Seguiremos hablando en próxi­mos domingos de los escenarios en los que desarrollar esta nueva evan­gelización.

Feliz domingo para todos.

 

+ Gerardo Melgar

Obispo de Ciudad Real

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.