Los valores del Evangelio, signos pascuales

Mons. Sebastià Taltavull             «El cristiano que da un trozo de pan al que pasa hambre, realiza una obra de misericordia; pero el que la hace innecesaria, y suprime las causas que dan origen a la injusticia, lucha de manera mucho más eficaz por el triunfo pascual». Son palabras de San Agustín. La Pascua de Jesús, superación definitiva de las pobrezas y la injusticia más radicales, nos hace ver que la fe cristiana no puede ser nunca el descanso ficticio de quienes viven tranquilos sin amor. Todo lo contrario: la fe cristiana debe ser el fundamento y el motor de nuestra entrega generosa a los demás. La fe no es opio, ni narcótico, ni un pase para bien morir, sino estímulo y fuerza para hacer de nuestra tierra una tierra de hermanos, mientras peregrinamos hacia la meta definitiva.

No queremos cerrar los ojos a la realidad ni silenciar que los cristianos no siempre hemos sido ejemplo de solidaridad ni hemos generado confianza. Con todo, debemos proclamar con fuerza que la auténtica fe en Cristo resucitado ha sido, es y será siempre el valor liberador, humanizador y salvador por excelencia. La verdadera fe en Cristo, el Hijo de Dios, es la que nos abre nuevos horizontes para introducir en las coordenadas de nuestra historia y en todos los ámbitos de nuestra sociedad los valores del Evangelio.

Miremos qué hacían los primeros cristianos al contemplar la situación de los más pobres: ninguno de ellos hablaba de las cosas que poseía como si fueran propias, sino que tenían todos los bienes en común. Tanto, que entre ellos no había nadie que viviera en la indigencia. Habían entendido muy bien que, cuando Jesús se sitúa al lado de los pobres, cuando devuelve la salud a los enfermos, cuando libera a los oprimidos, proclama con hechos el Reino de Dios y termina con el dolor, la marginación, el pecado, el sufrimiento y la muerte, proclama y demuestra que Dios está a favor de toda persona humana y su dignidad. Pues, si Dios está con nosotros —como se pregunta San Pablo— ¿quién estará contra nosotros? ¡Hemos renacido a la confianza que nos hace abandonar el miedo, todo miedo!

+ Sebastià Taltavull

Obispo de Mallorca

Mons. Sebastià Taltavull Anglada
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Mons. D. Sebastià Taltavull nace en Ciutadella de Menorca (Baleares), el 28 de enero de 1948. Después de los primeros estudios en la Compañía de Maria y en el Colegio salesiano, el año 1959 ingresa en el Seminario diocesano de Menorca y cursa los estudios de Humanidades, Filosofía y Teología. El 23 de septiembre de 1972 recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de Menorca, después de cursar estudios en la Facultad de Teología de Cataluña y obtener la Licenciatura en Teología dogmática. CARGOS PASTORALES El mismo día de la ordenación sacerdotal es nombrado Director de la Casa diocesana de Espiritualidad de Monte-Toro (1972-1984) y Delegado diocesano de Juventud (1972-1989). Dos años después, Rector del Santuario Diocesano de la Virgen de Monte-Toro, Patrona de Menorca (1975-1984). Es elegido Secretario del primer Consejo Diocesano de Pastoral (1973-1977) y Secretario del Consejo del Presbiterio y Colegio de Consultores (1983-1989). Fue Consiliario del Movimiento de Jóvenes Cristianos, de grupos de Revisión de Vida del MUEC y de Escultismo entre 1977 y 1989. Recibe el encargo de Formador (1977-1984) y Profesor de Teología dogmática (1977-1994) del Seminario y del Instituto Diocesano de Teología. Fue Rector del Seminario Diocesano de 1995 a 2002. El año 1984 es nombrado Párroco de San Rafael de Ciutadella, cargo que ejerce hasta 1992, año en que es nombrado Consiliario del Centro Catequístico de San Miguel (1992-2005). El 23 de septiembre de 1989 es nombrado Vicario General de la Diócesis de Menorca y Moderador de la Curia, cargos que ejerce hasta el año 2002, año en que es nombrado Párroco de Ntra. Sra. del Rosario de la Catedral y de San Francisco de Asís de Ciutadella y elegido Deán-Presidente del Cabildo y Penitenciario de la Catedral (2002-2005). Le es asignada la tarea de Moderador de la Asamblea Diocesana de Menorca celebrada entre los años 1996-1998. Además de trabajar en el Secretariado Diocesano de Catequesis en los Departamentos de Catequesis de adolescentes y jóvenes (1973-1995) es nombrado Delegado Diocesano de Catequesis (1989-1995) y forma parte del Secretariado Interdiocesano de Catequesis de Cataluña y Baleares (SIC), dedicándose especialmente a la catequesis de adolescentes, jóvenes y catequesis familiar. Como Consiliario ha trabajado en los Equipos de Matrimonios de Nuestra Señora (1988-2005) y se ha dedicado a la preparación y formación de catequistas (1973-1998) y de los matrimonios-catequistas de grupos de Catequesis familiar (1998-2005). Para los años 2002-2005 fue nombrado Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social y para las Relaciones Institucionales. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Barcelona por Benedicto XVI el 28 de enero de 2009 y recibió la Ordenación episcopal el 21 de marzo de 2009. Es administrador apostólico de Mallorca desde el 8 de septiembre de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social y Pastoral Social. Anteriormente, fue miembro del Consejo Asesor de la Subcomisión de Catequesis y desde junio de 2005 Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española hasta su nombramiento como Obispo. Desde 2009 hasta 2011 fue miembro de dicha comisión. En 2011, fue elegido Presidente de dicha Comisión.