¿Cómo acompañar?(cinco tareas de la Iglesia Diocesana según Evangelii Gaudium del papa Francisco)

Mons. Francisco Cerro             El papa Francisco en sus claves de profunda humildad y sencillez, junto con indicaciones muy lúcidas en Evangelii Gaudium, nos recuerda cinco tareas de la Iglesia Diocesana, que en estos momentos de llevar a la práctica las propuestas del Sínodo Diocesano, nos vienen de perlas.

  1. ACOMPAÑAR SIEMPRE. Es algo que machaconamente nos está repitiendo una y otra vez el papa Francisco. Hay que acompañar a los niños, a los jóvenes, a los mayores y a las familias. Acompañar hoy es que vivamos el ser samaritanos en una sociedad que te da muchos ingredientes sueltos: pero luego no te acompaña ni ayuda para hacer la paella.
  2. IR PRIMERO. Está claro que debemos nosotros tirar del carro, contando con nuestras pobres fuerzas y tratando de contar siempre con Él. Pero tenemos que ir primero, estar indicando con la vida y las palabras el camino y que nosotros nos lo creemos. Los primeros porque la gente capta maravillosamente el testimonio. Ir primero, sin prisas, pero sin pausas. Al ritmo del latido del Corazón de Dios.
  3. Una Iglesia que se involucra se complica la vida, se entrega al servicio de la evangelización, de los más empobrecidos.

Involucrarse es dedicar vida y tiempo a lo que sabemos que se nos va y nos jugamos la vida. ¡Qué pena tantos que siguen en las plazas cruzados de brazos sin que nadie los contrate para involucrarse al servicio de los que sufren! Involucrarse es caminar con el pueblo de Dios delante, a su lado y detrás para sostener la esperanza de los que no pueden más y les falla todo.

  1. La Iglesia solo existe para evangelizar. No tiene sentido una parroquia, una delegación episcopal, una curia, un movimiento, una asociación, una cofradía que no exista para fructificar en el servicio a la evangelización. En esta nueva etapa evangelizadora que nos ha lanzado el XIV Sínodo Diocesano el fruto tiene que ser cristianos que se lo creen, que lo viven y se lo cuentan a todo el mundo sin complejos y sin frustraciones sino con el fruto de una vida entregada.
  2. Una Iglesia, comunidad, una familia que no se convierte en lugar de fiesta y de perdón no vive en el camino del Evangelio de la Vida, del Amor de Dios. Hay que convertir nuestras comunidades en el lugar donde se vive como expresión de amor con misericordia y se celebra la fiesta del encuentro con Cristo muerto y resucitado.

+ Francisco Cerro Cahves

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
Acerca de Mons. Francisco Cerro Chaves 188 Articles
Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.