Este es el día en que actuó el Señor

Mons. Francisco Conesa              Queridos diocesanos: Para comprender el sentido de la muerte de Jesús y de su resurrección, los primeros cristianos recurrieron a un antiguo salmo, el 117, que solía recitarse en las grandes fiestas de Israel. Jesús mismo y sus discípulos lo cantaron en la noche de la Cena (cf. Mt 26, 30). Era un canto procesional en el que se daba gracias por la victoria tras la prueba. El protagonista del salmo se había visto en un grave peligro: “empujaban para derribarme, pero el Señor me ayudó” (v. 13) y daba gracias a Dios exclamando: “Este es el día en que actuó el Señor, sea nuestra alegría y nuestro gozo” (v. 24).

Los discípulos vieron en la resurrección de Jesús el día en que verdaderamente había actuado el Señor. La diestra del Señor se reveló como excelsa y poderosa exaltando a su siervo Jesús de la muerte a la gloria. Uno de los mejores teólogos del siglo V comentaba “Éste es el día en que actuó el Señor, día totalmente distinto de aquellos otros establecidos desde el comienzo de los siglos y que son medidos por el paso del tiempo. Este día es el principio de una nueva creación, porque, como dice el profeta, en este día Dios ha creado un cielo nuevo y una tierra nueva. (…) En este día es creado el verdadero hombre, aquel que fue hecho a imagen y semejanza de Dios. (…) Pero aún no hemos hablado del mayor de los privilegios de este día de gracia: lo más importante de este día es que Él destruyó el dolor de la muerte y dio a luz al primogénito de entre los muertos. (…) ¡Oh mensaje lleno de felicidad y de hermosura! El que por nosotros se hizo hombre semejante a nosotros, siendo el Unigénito del Padre, quiere convertirnos en sus hermanos y, al llevar su humanidad al Padre, arrastra tras de sí a todos los que ahora son ya de su raza” (S. Gregorio de Nisa, In Christi Resurrectione oratio 1).

En la resurrección de Jesús vemos la acción de Dios. Es el día del Señor. Nosotros habíamos hechoesos otros días: días de traición, de abandono, de negación, de odio, de cobardía. Este es su día, el día que Dios nos ofrece: día de luz y de gracia, de amor y de perdón. Es el día en que Cristo sale victorioso del sepulcro y anula el poder del pecado.

“Sea nuestra alegría y nuestro gozo” porque Jesús no yace en el sepulcro. Las mujeres que habían asistido afligidas a su crucifixión, exultan de gozo cuando “muy temprano, el primer día después del sábado” (Mc 16,2) se acercan al sepulcro y lo encuentran vacío. En la tarde de aquel mismo día, los Apóstoles participaron de este gozo, primero titubeante y luego arrebatador, cuando fueron visitados por Jesús resucitado y recibieron el don de su paz y de su Espíritu (cf. Jn 20, 19-23). Un antiguo texto de la liturgia bizantina dice: “Día de la Resurrección. Resplandezcamos de alegría y abracémonos los unos a los otros. Llamemos hermanos incluso a quienes nos odian. Perdonémoslo todo por causa de la Resurrección”.

Hermanos y hermanas: ¡Cristo ha vencido a la muerte para siempre! ¡alegraos, porque este es el día en que ha actuado Dios!

¡Feliz Pascua!

+ Francesc Conesa Ferrer

Obispo de Menorca

Mons. Francisco Conesa Ferrer
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Rector de la Basílica de Santa María de Elche desde 2014 Francisco Simón Conesa Ferrer nació en Elche el 25 de agosto de 1961. Cursó estudios eclesiásticos en el seminario diocesano y fue ordenado sacerdote el 29 de septiembre de 1985. Es doctor en Teología (1994) y en Filosofía (1995) por la Universidad de Navarra. Su ministerio sacerdotal lo ha desarrollado en la diócesis de Orihuela-Alicante, donde ha desempeñado los siguientes cargos: vicario parroquial de la parroquia ilicitana de Nuestra Señora del Carmen (1985-1987), de la Inmaculada de San Vicente del Raspeig (1994-1996) y de Nuestra Señora de Gracia de Alicante (1997). Desde 1998 al 2014 fue el vicario general de la diócesis. En la actualidad es profesor del seminario diocesano, donde imparte Filosofía del Lenguaje y Teología Fundamental, desde 1992; profesor asociado de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, desde 1994; canónigo magistral de la Catedral de Orihuela, desde 2001; y rector de la Basílica de Santa María de Elche, desde 2014. Fue nombrado prelado de honor de su Santidad en el año 2012.