“Apóstoles para los jóvenes” Ante el “Día del Seminario”

Mons. Julián López              Queridos diocesanos:         El domingo 18 de marzo, al no ser festiva este año la solemnidad de San José, se celebra el Día del Seminario, la jornada eclesial dedicada a recordar a todos los fieles cristianos la institución en la que se forman los futuros presbíteros que han de prolongar la misión del Buen Pastor entre nosotros.

 

La jornada está inmersa, además, en nuestro “Año pastoral diocesano vocacional” que impregna todas las actividades relacionadas con la misión de la Iglesia en nuestra Diócesis. La iniciativa ha surgido en buena medida ante la “falta de vocaciones al ministerio sacerdotal con el consiguiente descenso en el número de alumnos del ‘Seminario Diocesano de San Froilán’ aun contando con la aportación del ‘Seminario Diocesano Misionero Redemptoris Mater ‘Virgen del Camino’, erigido el 27 de noviembre de 2007” (Decreto de 21-VII-2017). Nuestra Diócesis cuenta en este momento con 136 sacerdotes en activo, de los que 67 ejercen su ministerio en León capital y 69 en el ámbito restante integrando 13 arciprestazgos y al servicio de 757 parroquias, la inmensa mayoría rurales y muy reducidas en población, además de dedicarse a otros servicios pastorales como capellanías, acompañamiento de asociaciones de fieles, etc. No hago referencia ahora a otras dedicaciones confiadas a los religiosos y religiosas e incluso a los fieles laicos cuya actividad es necesaria y muy valiosa también. Pero ni unos ni otros pueden sustituir en algunas funciones pastorales a quienes han sido consagrados por el sacramento del Orden para presidir la comunidad cristiana, celebrar la Eucaristía, perdonar los pecados, ungir a los enfermos, etc.

Se trata, además, de llevar a cabo la misión evangelizadora y pastoral de la Iglesia en nuestra sociedad cada día más secularizada e indiferente ante la fe y la vida cristiana. El “Año pastoral diocesano vocacional” quiere dar una respuesta a estas preocupaciones y, especialmente, mostrar el atractivo del mensaje de Jesús que sigue llamando, hoy como ayer, a participar en la misión de anunciar el Evangelio y transformar el corazón de los hombres. Por eso, durante todo el curso se vienen realizando actividades orientadas a mostrar la belleza de la vocación cristiana en general y de la llamada del Señor para el ministerio sacerdotal en concreto.

El lema del “Día del Seminario” de este año: “Apóstoles para los jóvenes”, alude a la celebración, en octubre próximo, de una asamblea del Sínodo de los Obispos dedicada a este tema: «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional». La Iglesia quiere acompañar a los jóvenes para que reconozcan y acojan la llamada al amor y a la vida en plenitud, y también pedir a los mismos jóvenes que nos ayuden a identificar las modalidades más eficaces hoy para anunciar la Buena Noticia. Para realizar esta tarea necesitamos “apóstoles”, y en concreto jóvenes dispuestos a seguir a Jesucristo especialmente como sacerdotes, es decir, dejándolo todo como hicieron los primeros discípulos de Jesús que se fueron con él, se formaron a su lado y después de la resurrección se desparramaron por todo el mundo. Nos va en ello el presente y el futuro de la fe y de la vida cristiana entre nosotros. Por eso os confío esta jornada y espero que la asumáis con compromiso y esperanza. Nos va en ello el presente y, sobre todo, el futuro de nuestra Iglesia diocesana. Gracias.

 

+ Julián López,

Obispo de León

 

Postdata:

 

Redactada la “Carta” precedente, se produjo la inesperada y dolorosa pérdida de D. Luis Flórez, párroco de La Anunciación (Trobajo del Camino), en un desgraciado accidente, episodio que hace aún más palpable la necesidad de que nos apoyemos en la esperanza asentada en la fe. Desde octubre pasado hasta estos días han fallecido once sacerdotes, de los que cuatro estaban en activo y, de estos, tres de manera repentina: D. Justino Bajo, D. Nicasio Villa y ahora D. Luis García. ¿Casualidad? En este Año pastoral diocesano vocacional y en vísperas del Día del Seminario yo me pregunto dolorido si el Señor nos está hablando en estas muertes. Debemos hacer algo, comenzando por no dejarnos abatir y, menos aún, ceder a la tentación de la resignación o la pasividad…

Mons. Julián López
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Mons. D. Julián López Martín nace en Toro (Zamora) el 21 de abril de l945. Estudió en el Seminario Diocesano de Zamora y en el P. Instituto de San Anselmo de Roma, donde obtuvo el doctorado en Teología Litúrgica en 1975, como alumno del P. Colegio Español y del Centro Español de Estudios Eclesiásticos anexo a la Iglesia Nacional Española de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Zamora el 30 de junio de 1.968. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor de Villarín de Campos y cura ecónomo de Otero de Sariegos (1968-1970), coadjutor de la parroquia de Cristo Rey en Zamora (1973-1989) y, desde 1978, canónigo Prefecto de Sagrada Liturgia de la Catedral de Zamora y delegado diocesano de Pastoral Litúrgica, miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores desde 1984. Ha sido también consiliario diocesano del Movimiento Familiar Cristiano (1976-1986) y consiliario de la Zona Noroeste de este Movimiento (1980-1983). Profesor de Religión en el Instituto "Claudio Moyano" (1975-1976) y en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en Zamora (1981-1983). Ha sido director del Centro Teológico Diocesano "San Ildefonso" y de la Cátedra "Juan Pablo II" (1984-1992); delegado diocesano para el IV Centenario de la Muerte de Santa Teresa de Jesús (1980-1982); Año de la Redención (1983-1984); Año Mariano Universal (1987-1988); V Centenario (1992) y Congreso Eucarístico de Sevilla (1993). Profesor de Liturgia y Sacramentos de la Universidad Pontificia de Salamanca (1975-1981 y 1988-1994), ha sido también Presidente de la Asociación Española de Profesores de Liturgia (1992-1995), habiendo impartido clases en las Facultades de Teología de Burgos (1977-1988) y de Barcelona (1984-1989). El 15 de julio de 1994 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo por el Papa Juan Pablo II, tomando posesión el 25 de agosto del mismo año. Cargo que desempeñó hasta su nombramiento como Obispo de León el día 19 de marzo de 2002, tomando posesión el 28 de abril. El 6 de julio de 2010 Benedicto XVI le nombró miembro de la congregación para el Culto Divino de la Santa Sede. En la CEE ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 1996 a 1999. De 1993 a 2002 formó parte de la Comisión de Liturgia y desde 2002 a 2011 fue Presidente de dicha Comisión. Desde 2011 es miembro de ella