“Vencer al mal con el bien”

Mons. Rafael Zornoza            Imploremos a Dios, en este día de oración y ayuno por la paz convocado por el Santo Padre Francisco, que ampare al mundo y a sus habitantes con la paz, alejando de él el destructivo oleaje del terrorismo, restaurando la amistad y derramando en los corazones de sus criaturas el don de la confianza y la prontitud para perdonar. Pidamos al dador de la vida también por todos los que han muerto, víctimas de los brutales ataques terroristas para que les conceda la recompensa y la alegría eternas. Que intercedan por el mundo, sacudido por la angustia y desgracias. Roguemos a Jesús, Príncipe de la Paz, por los heridos en la guerra: los niños y los jóvenes, las mujeres y los hombres, los ancianos, las personas inocentes y los que han sido agredidos por casualidad para que se sientan fortalecidos por su consuelo, y aleje de ellos el odio y el deseo de la venganza. Que encontremos en Dios la fuerza y el valor para continuar siendo hermanos, especialmente de los extranjeros y los inmigrantes,  y seamos testigos de su amor. ¿Cómo se construye la paz?

Sabemos que, en primer lugar, la paz se debe construir en los corazones. Ahí es donde se desarrollan los sentimientos que pueden alimentarla o, por el contrario, amenazarla, debilitarla y ahogarla. Es deber de toda persona de buena voluntad, y especialmente de todo creyente, ayudar a construir una sociedad pacífica y a superar la tentación de agresividad y enfrentamiento. La verdad de la paz llama a todos a cultivar relaciones fecundas y sinceras, estimula a buscar y a recorrer la vía del perdón y la reconciliación, a ser transparentes en las negociaciones y fieles a la palabra dada.

Desde el punto de vista cristiano, además, existe un vínculo íntimo entre la glorificación de Dios y la paz de los hombres sobre la tierra, de modo que la paz no es fruto de un simple esfuerzo humano sino que participa del mismo amor de Dios. Y es precisamente el olvido de Dios, en lugar de su glorificación, lo que engendra la violencia. La paz, que es don de Dios,  también es el resultado de los esfuerzos de los hombres de buena voluntad, de las instituciones nacionales e internacionales, y en particular de los Estados más implicados en la búsqueda de la solución de los conflictos.

Aprendamos a fundamentar la paz en la verdad de una existencia cotidiana inspirada en el mandamiento del amor.  El restablecimiento de una paz verdadera en el mundo sólo será posible mediante el perdón generosamente dado y mediante la reconciliación realizada efectivamente entre las personas y entre los grupos implicados

Para los creyentes “paz” es uno de los nombres más bellos de Dios, que quiere el entendimiento entre todos sus hijos. Los cristianos nos convertimos en “instrumentos de su paz”, según la célebre expresión de san Francisco de Asís. No de una paz inconsciente y aparente, sino real, buscada con valentía y tenacidad en el esfuerzo diario por vencer al mal con el bien y pagando personalmente el precio que esto implica.

+ Rafael Zornoza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Mons. Rafael Zornoza
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RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid.Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología.Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad.Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado.Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal.En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores.Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales.Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006.Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña.Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización.Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero.Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13).El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.