Los silencios de la vida

Mons. Juan del Río              El silencio en la sociedad moderna es un bien escaso y los lugares sin ruido para el descanso tienen altos precios. Parece como si el hombre actual necesitara del continuo murmullo para apagar las voces de insatisfacciones de su corazón. Jesús busca el silencio exterior e interior cuando se retira a “solas” para orar y en “lugares retirados” (Mt 14,23).

Así pues, los discípulos del Maestro de Nazaret, hemos de procurar este doble silencio siempre que nos dirigimos a Dios: “Padre, Señor del cielo y de la tierra” (Mt 11,25). Porque el silencio tiene la capacidad de abrir en la profundidad de nuestro ser un espacio interior, para que Dios habite, para que permanezca su mensaje, y nuestro amor hacia Él penetre en nuestra mente y corazón, y aliente toda la existencia.

Este silencio orante, no es sólo ausencia de ruido exterior, sino también el rechazo de los elementos negativos que configuran parte de la vida cotidiana y que son obstáculos para la contemplación. Así tenemos silencios de: angustia, culpabilidad, debilidad, indiferencia, mal humor, miedo, orgullo, rencor y odio. Todos estos silencios son dañinos y nos conducen a la incomunicación, impidiendo la serenidad del alma en su búsqueda de Dios en la oración personal y en la plegaria comunitaria. En cambio, hemos de potenciar los silencios positivos tales como: la humildad, la admiración, la adoración y la alegría. Como recapitulador, tenemos el silencio del amor, donde se cuece la verdadera oración cristiana y cuyo actor principal es Dios, que es: “Amor, predica Amor y envía Amor” (cf. 1Jn 4,7-8). La forma de orar no son con “muchas palabras” (Mt 6,7), sino como diría san Agustín: “este negocio se trata mejor con gemidos que con discursos, mejor con lagrimas que con palabras”.

Ahora bien, si el silencio es “escuela” donde se aprende a escuchar a Dios y a los demás, ¿qué sucede cuando en nuestra oración nos encontramos con el silencio de Dios, en el que puede advertirse un sentido de abandono o la sensación de que Él no nos escucha? Este mutismo de lo divino puede darse a nivel personal, es el caso de “la sequedad del alma”, que diría santa Teresa de Calcuta, cuando aun haciendo oración y entregando la vida a los pobres, no ves, ni sientes al Señor por ninguna parte. ¡Son los Getsemaní particulares de las almas más escogidas!

También ocurre en el orden comunitario y social con aquellos acontecimientos dolorosos que nos hablan de enfermedades, torturas, persecuciones y muertes de inocentes. ¿Dónde estaba Dios en Auschwitz-Birkenau y tantos otros lugares similares de cualquier momento de la historia de la humanidad? ¿Cómo rezar en esas situaciones? Solamente caben dos salidas: la más apasionada, y comprensible muchas veces, es renegar de Dios y de toda religión. La otra, es más humilde y esperanzadora: consiste en poner nuestros ojos en Jesús, que con su pasión, muerte y resurrección, nos dice que el Padre no nos abandona en la oscuridad del dolor, del rechazo, de la soledad. El Señor no está mudo en ningún sufrimiento, porque hubo “Uno de la Trinidad” que tomó esta humanidad nuestra, y desde entonces: “Dios sufre” en la humanidad del Hijo que pasó por todo “calvario humano”. A partir del silencio del Gólgota: el aparente silencio de Dios es más elocuente que todos los discursos humanos. Cristo nos asegura que Dios sabe de nuestras necesidades, nos conoce en lo más intimo y nos ama para siempre.

 

+Juan del Río Martín
Arzobispo Castrense de España

Mons. Juan del Río
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Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma.Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla.Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana.CARGOS PASTORALESEn los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992).El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año.El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares.OTROS DATOS DE INTERÉSEn la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017.El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".