Después del XIV Sínodo Diocesano – ¿Qué nos espera? ¿Hacia dónde caminamos?

Mons. Francisco Cerro          Después de la experiencia jubilosa del Sínodo Diocesano se abre a la diócesis una nueva primavera. En estos momentos nada fáciles para nadie, si hubo algún momento en la historia que fue fácil la proclamación del Evangelio miramos hacia el futuro guiados por la fuerza del Espíritu Santo y por el Señor que camina a nuestro lado, con la Virgen nuestra Madre de Argeme, que nos sigue invitando a caminar juntos con Cristo para buscar, renovar y fortalecer la fe.

  1. ¿QUÉ NOS ESPERA? La necesidad inmensa de anunciar a Cristo como el mejor bien que podemos ofrecer como Redentor. Con Cristo estamos dande todo lo que anhela el corazón humano que es un corazón de deseo, Paz, alegría, justicia, lucha por la dignidad humana y amor a los pobres. Nos espera a todos, cada uno desde su vocación el “ponerse las pilas” para seguir anunciando el Evangelio. Es Jesús de Nazaret, el tesoro de la Iglesia, que no nos podemos callar y que tenemos como Iglesia en salida contárselo a todo el mundo.

 

  1. ¿HACIA DÓNDE CAMINAMOS? Primero a conocer todas las propuestas que, firmadas por el obispo, serán para los próximos años las orientaciones pastorales que marcarán el ritmo de nuestros planes pastorales.

Después de una consulta amplia a todos los sacerdotes, diáconos permanentes, consagrados, laicos, consejo pastoral y miembros sinodales iremos presentando y formando los distintos consejos diocesanos (episcopal, presbiteral, consultores, pastoral) que irán dando pasos para la puesta en práctica de las propuestas sinodales que quedarán reflejadas en los objetivos pastorales.

Todos tenemos deberes que hacer y en las propuestas sinodales cumplir: obispo, sacerdotes, diáconos, vida consagrada, laicos, parroquias, cofradías… que tendrán que insertar en todas las realidades para hacer una Iglesia comunión que camina junto con Cristo para renovar y fortalecer la fe.

Caminemos hacia donde el Espíritu Santo nos quiera llevar, que es el mismo itinerario que condujo a Jesús al desierto, a los pobres, a la misión, a la salida en Pentecostés como Iglesia misionera que pobre y humilde tiene que seguir siendo Buena Noticia para los que sufren.

+ Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cácerea

Mons. Francisco Cerro Chaves
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Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.