La Vida Consagrada, encuentro con el amor de Dios

Mons. Francisco Cerro               Fue el Papa San Juan Pablo II quien instituyó  en la fiesta de la Presentación  del Señor, fiesta del encuentro, de las candelas, esta fiesta mundial para celebrar y orar por la vida consagrada.

El Papa Francisco repite una y otra vez que es necesario una cultura del “encuentro “en una sociedad y un mundo que lo que promueve es el descarte, el rechazo de los que no piensan como nosotros, los que no son de “los nuestros” y vivimos descartando a personas que mandamos a vivir a las periferias geográficas o existenciales.

La vida consagrada como repite nuestro XIV Sínodo Diocesano debe ser un lugar de encuentro, primero con el Amor de Dios que es lo que nos ha llevado a entregar nuestra vida para que otros tengan vida y la tengan en abundancia. El seguimiento de Cristo, los consejos evangélicos vividos en un carisma en la vida comunitaria y fraternal exigen de los consagrados creer verdaderamente en el Amor de Dios, que siempre es cauce de nuestra alegría. Sin esa profunda relación de amor con el Señor de la vida, nuestra existencia va poco a poco languideciendo de tristeza y sobre todo de falta de esperanza.

El encuentro vivo con el Señor provoca el deseo del encuentro comunitario y fraternal con los hermanos que comparten nuestra vida. La vida consagrada exige el encuentro comunitario y el compartir la alegría, los gozos, los sufrimientos y las esperanzas de los que  han gritado con su corazón abierto “que todos sean uno para que el mundo crea” ¿No será esta una de las causas de nuestra falta de  vocacional, porque nos falta el testimonio de vida comunitaria en alegría? ¿Se puede seguir a Jesús en la vida consagrada al margen de la vida comunitaria?

Este encuentro con el Amor de Dios, como seguimiento a través de los consejos evangélicos  de pobreza, castidad y obediencia, vividos en comunidad nos lanza a entregar la vida fraternalmente por los más pobres. Evangelizar a los que viven sin ninguna esperanza en todas las pobrezas y en todos los descartes que se encuentran, que vive una humanidad que relegan a los pobres, al último puesto, a vivir en todas las periferias geográficas y existenciales y sin ninguna esperanza de salir de su situación.

Es necesario volver a vivir alegría y el gozo de la vida consagrada si queremos devolver el verdadero rostro que atraiga.

A todos los consagrados de mi Diócesis os convoco al encuentro en Cáceres y en Coria para seguir caminando juntos, y celebrar, como todos los años, con vuestro Obispo la alegría del encuentro y el gozo de una vida sostenida en el Amor de Dios.

Agradezco a la CONFER y a todos los que siguen trabajando siempre para que esta jornada se viva todos los días como una auténtica fiesta que provoca el encuentro con el Amor de Dios.

+Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
Acerca de Mons. Francisco Cerro Chaves 168 Articles
Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.